Archivo | marzo, 2016

Cuando llega la noche

31 Mar

Jeff Goldblum no puede dormir por la noche y, paseando por la tierra de los sueños y el cine, despierta a la vida, que tiene forma de aventura. Cuando cae la noche para la sección dvd de Cinearchivo.

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El gran salto

30 Mar

“Me encanta la integridad de los hermanos Coen. No pueden dejar de ser originales.”

Josh Brolin

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El gran salto

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El gran salto

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Año: 1994.

Directores: Joel Coen, Ethan Coen.

Reparto: Tim Robbins, Jennifer Jason Leigh, Paul Newman, Charles Durning, John Mahoney, Jim True-Frost, Bruce Campbell, Bill Cobbs, Harry Bugin.

Tráiler

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            Desde los infiernos del Hollywood de los años treinta hasta las cumbres empresariales del Nueva York de los cincuenta, los hermanos Coen prosiguen con su ‘tour’ de demolición de las postales de América al mismo tiempo que se recrean en su aprendizaje técnico. El gran salto sería como si los Looney Tunes se hubiesen apoderado de una de esas fábulas caprianas en las que el hombre común, argamasa de la nación, consigue a fuerza de bonhomía y perseverancia redimir la corrupción que ha mancillado el país de la libertad y las oportunidades.

            Los personajes de El gran salto son dibujos animados vivientes que se mueven por un maravilloso decorado a juego, y como tal actúan –en el sentido asimismo de la sobreactuación de los protagonistas y la severa economía expresiva del antagonista-. De este modo, los Coen, feroces revisores del aparato propagandístico estadounidense, realizan una caricatura del sueño americano a través de la figura de un ingenuo patán (Tim Robbins) que recorre la escalera del éxito de un plumazo, impulsado eso sí por la codicia artera del gran capital (Paul Newman), titiritero que maneja los hilos y, en realidad, pergeña estos sueños que caen siempre en su favor.

Es decir, que se cuestiona aquí ese concepto puramente loterístico del premio para quien se esfuerza o tiene talento, dentro de la sección Juan Nadie/ama de casa inventores cuya vigencia se puede observar en la reciente Joy -que por su parte tiene cierto tratamiento irónico en su formulación telenovelística-. Una premisa escéptica que los Coen les sirve para plantear unos cuantos conceptos incisivos acerca del funcionamiento habitual del capitalismo, basado en la depredación del prójimo, en la falta de escrúpulos excusada bajo peregrinos conceptos bélicos y en el simple engaño del primo mediante una publicidad adecuadamente elaborada.

            En otro plano, los Coen secuestran otro género cinematográfico con El gran salto, en este caso el melodrama de corte social, para llevarlo a su guarida y despedazarlo a golpe de sátira, engalanándolo paródicamente de ínfulas de tragedia cósmica –los destinos, las maldiciones, el karma, la lucha del Bien contra el Mal, el deus ex machina literal-.

El gran salto es una película autoconsciente que se narra incluso a sí misma, reconociéndose en los tópicos sobados de esta clase de relatos, apuntándolos con el dedo y, paradójicamente, apoyándose en ellos para ganar altura cómica y crítica. Si bien no andan especialmente duchos en la dirección del elenco –a Robbins y a Jennifer Jason Leigh les falta finura-, en cambio sí se muestran inspirados a la hora de desarrollar esa imaginativa puesta en escena del filme, síntesis de su capacidad para componer visualmente no solo los gags humorísticos, muchos de ellos fieles herederos del slapstick, sino para articular también la atmósfera y la narración de la obra.

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Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 7,5.

Cut Bank

28 Mar

Cut Bank: un thriller que apunta a farsa de tintes coenianos para la sección de estrenos en dvd de Cinearchivo.

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Anomalisa

26 Mar

“Todos somos científicos locos y la vida es nuestro laboratorio.”

David Cronenberg

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Anomalisa

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Anomalisa

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Año: 2015.

Directores: Charlie Kaufman, Duke Johnson.

Reparto: David Thewlis, Jennifer Jason Leigh, Tom Noonan.

Tráiler

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            La humanidad y la sociedad retratadas por Charlie Kaufman, ya sea como guionista o también como director, están dominadas por el desconcierto y el desencanto frente a las normas establecidas, el trazado de hipersensible de relaciones anticonvencionales y complejas, y la permanente búsqueda del sentido de ese enigma sorprendente y aterrador que supone el hecho de estar vivo.

Anomalisa, su segunda película para el cine como realizador después de la ambiciosísima Synecdoche, New York –una pretensión de capturar el milagro mismo de la vida entremezclada con la fantasía metaficcional-, parte de un escenario sonoro que se hace materia a través de marionetas y animación stop motion gracias a la colaboración de Duke Johnson. Una significativa metáfora de base –no maneja alegorías sutiles el filme, quizás por ese origen limitado a los sonidos-, adelantada en ejemplos precedentes de su filmografía –Cómo ser John Malkovich– y sobre la que se narra la imposible huida frente a todo de un experto en motivación y autoayuda que, paradójicamente, es incapaz de sacarse a sí mismo del oscuro pozo psicológico en el que pena sus días.

            El Michael Stone de Anomalisa (David Thewlis) es un extranjero en medio de sus congéneres, muy semejante al Bob Harris de Lost in Traslation, una cinta donde el exotismo marciano de Japón potenciaba la profunda sensación de aislamiento, alienación y desarraigo del protagonista. Pero el lugar es indiferente, porque bien valdría para ambientar la obra la Suecia sombría de Ingmar Bergman. En Anomalisa no hace falta recurrir a los neones y los karaokes de Tokio, sino que el argumento está ambientado en Cincinnati, de por sí una localización anodina. O, más en concreto, en un no-lugar por antonomasia: un hotel, aséptico y homogeneizado para el confort impersonal de una clientela indefinida.

            Esta idea de gente sin rostro –o con la máscara uniformadora que impone la vida en comunidad- y que solo habla por hablar –todos con la misma voz, todos uno-, es una de las principales premisas con las que Anomalisa arremete contra una sociedad contemporánea estandarizada, deshumanizada, limitadora y castradora que rechaza de pleno la divergencia crítica y voluntaria, así como la búsqueda de caminos alternativos hacia la realización personal –la pesadilla-. Un concepto que quedará plasmado en la inexpresiva sencillez de las facciones de los muñecos y en la subactuación de voz de Tom Noonan, igualadora para todos ellos independientemente de su sexo o su condición.

De este modo, Kaufman prepara un terreno grisáceo, monocorde y depresivo donde la voz de Lisa, prestada por Jennifer Jason Leigh, penetra como un resplandeciente y revolucionario rayo de sol: la necesidad de una anomalía idealizada que remueva el interior marchito, manifestado en secuencias cargadas de electricidad emocional, caso de una sorprendentemente conmovedora interpretación del Girls Just Want To Have Fun de Cyndi Lauper, nada menos, y sus secuelas posteriores.

            Sin embargo, Kaufman no crea un discurso victimista o que se regodee en la autoconmiseración del marginal vulnerable e incomprendido por el resto de borregos que, considera, son sus compañeros de especie. La desesperada mirada del filme pertenece a su protagonista en exclusiva, sí, pero asimismo se le cuestiona –el eterno desengaño romántico, el diálogo con la esposa, el cambio de perspectiva que arroja la última escena-. Por más que uno pueda percibir e incluso compartir con plenitud el hastío de su espíritu, repleto de miedo, frustración y soledad, éste no tiene por qué estar en lo cierto. Depende de cada cual indagar en pos de respuestas propias, si acaso las hubiera, dentro de este misterio abisal que es la existencia.

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Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 7,2.

Nota del blog: 8.

Flores de otro mundo

24 Mar

Relatos de amor, soledad y necesidad en la frontera entre hombres y mujeres. Flores de otro mundo para la sección de estrenos en dvd de Cinearchivo.

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A todo riesgo

22 Mar

“¿Sabes por qué lo haces? Porque te domina el absurdo mandamiento del hampa: no delatar. Que se hunda tu hogar, abandona a tus hijas, déjalas que se mueran de hambre, pero no delates a ningún compinche, el cual no moverá un dedo para ayudarte.”

Louis D’Angelo (El beso de la muerte)

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A todo riesgo

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A todo riesgo

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Año: 1960.

Director: Claude Sautet.

Reparto: Lino Ventura, Jean-Paul Belmondo, Sandra Milo, Claude Cerval, Michel Ardan, Marcel Dalio, Simone France, Michèle Méritz, France Asselin, Stan Krol, Robert Desnoux, Thierry Lavoye.

Tráiler

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            La constatación del fin de los ideales románticos, sometidos al cínico pragmatismo de un mundo posmoderno de valores licuados, compone una de las principales crisis filosóficas y existenciales del individuo contemporáneo.

El trauma se puede apreciar incluso cuando estos ideales románticos son tan dudosos como el presunto honor criminal, una falacia en sí misma que solo cobra sentido en el campo de la ficción pero que, aun así, bien sirve para ilustrar el caso.

            La crepuscularidad y el fatalismo que gobiernan A todo riesgo, apegado a las esencias del polar, emanan del conflicto entre aquellos hombres que todavía no negocian la lealtad y aquellos otros que, adocenados por la vida próspera, la sacrifican en aras de su confort social y económico. La víctima del desengaño será aquí Abel Davos (el gran Lino Ventura), un hombre muerto que camina, con el precio de su cabeza puesto por la justicia y que busca refugiarse en París cobrando los activos humanos supuestamente cosechados entre sus socios/amigos durante su otrora ascendente etapa criminal –la propiedad de un bar en un caso, la deuda de vida en otro-.

Todo desencanto, A todo riesgo desarrolla una intriga de bajos fondos donde el suspense por la eterna huida de Davos se funde con el que produce en él el descubrimiento de esta extinción del reglamento ético del hampa. Entre esta dicotomía florece también un concepto muy westerniano, el de las familias auténticas encontradas en el camino, que viene encadenado a la relación de maestro y aprendiz que se traba entre las dos estrellas del filme, una consagrada (Ventura) y otra emergente (Jean-Paul Belmondo, otro nombre propio del género).

           Guiados  por el libreto de José Giovanni -a cargo de la novela original, de su adaptación y de mantener la viveza callejera de los diálogos-, conducidos por la elegancia digna y sencilla de la dirección de Claude Sautet y arropados por el precioso blanco y negro de los fotogramas, la trama y los personajes se despegan en cualquier caso de los tópicos unidimensionales y mantienen su entidad en medio de una deriva doliente, apesadumbrada y marginal; más existencialista que criminal –los golpes perpetrados son apenas dos, ambos están movidos por la necesidad y se ejecutan por igual con una atípica y antiépica simplicidad-.

Giovanni, experto en el submundo delictivo y en describir y revelar la universalidad de sus mecanismos a través de las relaciones de los hombres, consigue que este argumento a priori humilde, con escasos fuegos artificiales, restalle de verdad y emociones paladeables. Aunque quede seccionada por el cortante desenlace, la embriagadora melancolía que se saborea en A todo riesgo perdura en el recuerdo.

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Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7,5.

Había un padre

21 Mar

El jardín zen de Yasujirô Ozu se adentra en el campo donde encontrará su mayor fortuna: las relaciones familiares y su impacto sobre la existencia de las personas. Había un padre, para la sección de cine clásico de Bandeja de Plata.

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