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Tener y no tener

15 Feb

“Howard Hawks pensó que Lauren Bacall sonaba mejor que Betty Bacall. Tenía su propia visión. Él quería moldearme. Quería controlarme. Y lo hizo, hasta que el Sr. Bogart se inmiscuyó.”

Lauren Bacall

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Tener y no tener

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Año: 1944.

Director: Howard Hawks.

Reparto: Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Walter Brennan, Marcel Dalio.

Tráiler

 

            La década de 1940 es una época gloriosa para el cine. Esta película demuestras las posibilidades creativas del momento, no sólo porque un director de la talla de Howard Hawks se plantee dirigir una película con el protagonismo del gran Humphrey Bogart y con el empleo como línea argumental, con unas cuantas variaciones, eso sí; de un libro del genial Ernest Hemingway –aunque considerado por él mismo como su peor obra-, sino porque incluso su adaptación corre a cargo, en colaboración con Jules Furthman, de otro genio de la pluma y premio Nobel, curiosamente considerado la antítesis estilística del propio Hemingway, William Faulkner, en la que será la tercera de sus cinco colaboraciones con Hawks.

Ahora lo máximo a lo que se puede aspirar es que algún sujeto recién salido de una serie de televisión sobre adolescentes dirija una película basada en una libro de Federico Moccia adaptado por la ilustre Ángeles González-Sinde.

            Tener y no tener narra las aventuras de Harry Steve Morgan, un descreído y cínico pescador –sólo podía ser interpretado por Bogart- que vive en la colonia francesa de Martinica y procura mantenerse al margen mientras sea posible de un mundo convulso envuelto en la Segunda Guerra Mundial y que tiene su propio reflejo en la isla caribeña con las actividades de la Resistance contra los malvados representantes locales de Vichy. Como ya pasara en Casablanca, la llegada de una atractiva mujer, la Flaca Browning (Lauren Bacall, bellísima en su debut en la gran pantalla), y el fuerte peso de sus principios acabarán con la vida neutral y distante del personaje de Bogey y lo llevarán a jugarse el peluquín en dichos conflictos.

            La película presenta muchas de las virtudes que caracterizan al cine de Hawks, con una puesta en escena perfecta, personajes cuidados y bien dibujados, de fuerte presencia y personalidad, sobre todo la pícara y astuta Flaca; y una buena carga de ironía en unos diálogos muy trabajados y con detalles geniales. Además ofrece algunas concesiones a la audiencia, innecesarias a mi parecer, como el contrapunto cómico de Bogart que ofrece Eddie, encarnado por Walter Brennan, un habitual del director en este tipo de papeles, siempre con gran efectividad; o alguno de los números musicales de la cinta.

Aparte de todo esto, lo más destacable de la cinta son las intensísimas escenas, algunas de ellas históricas del Séptimo Arte, entre unos Bogart y Bacall con una química brutal, que se devoran casi literalmente con la mirada. No es casualidad que el romance ficticio acabara en romance real y que el propio Hawks lo explotara en la prensa con fines promocionales.

Obviamente, Brad Pitt y Angelina Jolie no han inventado nada.

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Nota IMDB: 8.

Nota FilmAffinity: 8,1.

Nota del blog: 7,5.

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