Open Range

22 Oct

“Hollywood nos ha transmitido la imagen cowboy continuamente metido en tiroteos. La poesía del cowboy en cambio recuerda una tradición de la vida en el oste marcada por la mugre y el polvo, el calor y el aburrimiento, las caídas del caballo y las cabalgadas en tempestades de viento.”

Angela Urbano

 

 

Open Range

 

Año: 2003.

Director: Kevin Costner.

Reparto: Kevin Costner, Robert Duvall, Anette Bening, Michael Gambon, Diego Luna, Abraham Benrubi.

Tráiler

 

 

             Kevin Costner alcanzaba el cénit de su popularidad en 1990 con el éxito de crítica y público de Bailando con lobos, el debut con buen pie como director de uno de los revienta taquillas del momento, que se atrevía nada menos que a recuperar el género posiblemente más glorioso y propiamente cinematográfico, entonces moribundo: el western.

Trece años después, con el enorme fracaso de su segundo proyecto tras las cámaras, El mensajero del futuro, que no era otra cosa que una película del Oeste trasladada a un futuro postapocalíptico, y una cada vez más minada popularidad como intérprete, Costner decidía recuperar cotas de carisma retornando al Oeste en su pureza, el de los ganaderos itinerantes, los grandes espacios abiertos y los tiroteos contra los malvados.

             Es de agradecer que Costner demostrara de nuevo que su acercamiento al western no se basa en el homenaje ñoño o la copia indisimulada de unos tópicos, códigos y unas imágenes características, sino que sabe construir una película con sabor clásico pero con personalidad propia –con sus aciertos y sus errores-, sin amaneramientos, ni sabor a refrito cinéfilo mal digerido. Los personajes de Open Range, sin duda lo mejor de un filme bastante decente por lo general, no son émulos de nadie, tienen una vida intransferible y están bien dibujados, son creíbles y consecuentes en sus actos y, además, están bien interpretados. A modo de familia atípica –como tres generaciones de antepasados distintos-, construida con los lazos de la confianza mutua, de la solidaridad y el respeto fundamental entre seres humanos, más que en la comunicación superficial, el grupo de Jefe Spearman (Robert Duvall) atraviesa las planicies del país con sus reses. Son seres que buscan en el Oeste ese sentido de sueño americano, de oportunidad para volver a empezar de cero, en este caso en su sentido más espiritual, para dejar atrás un pasado que aún les quema las entrañas. En su camino, habrán de cruzarse con los representantes del nuevo y más prosaico Oeste, el civilizado Oeste, donde los mismos cuatreros de antaño se dedican ahora a continuar lucrándose resguardados en la racional legalidad de la ley pasando por encima de sus semejantes, a costa de quien o de lo que sea.

Buscando paralelismos, como en Pasión de los fuertes el asesinato a traición, en superioridad numérica, con nocturnidad y alevosía, de un miembro de esa familia-grupo desencadena el compromiso que, como verdaderos hombres, Jefe y Charley White (Costner) han de afrontar. El deber del honor, de los códigos de humanidad que rigen su vida, que definen su renacer y su curación de las viejas heridas, la expiación de algún arcaico pecado.

Elementos en cierto modo fordianos, de sacrificio inútil o no, según la catadura moral de quien lo mira, por los deberes morales del humanismo más elemental pero cada vez más marginal.

            Costner dirige con bríos y elegante factura un western que avanza calmado, trasluciendo con cada vez mayor claridad la tensión latente que lleva a un tiroteo final narrado con una más que destacable contundencia, si bien al final acaba por perder frescura por alargarse demasiado –parece evidente que el control de la duración es el punto más mejorable de las cintas de Costner-, el uso poco lucido de la cámara lenta y una coralidad algo cursi, así como por su parte mucho más rutinario y bastante mal tratado se muestra el desenlace último.

            De todas maneras, Open Range resulta en conjunto una más que aceptable recuperación de un género que legó numerosos días de gloria al Séptimo Arte.

 

Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 6,5.

5 comentarios to “Open Range”

  1. plared 26 octubre, 2011 a 04:58 #

    No estoy muy de acuerdo, una película muy conseguida y con un tono crepuscular, que me gusto bastante. Nada que envidiar a Apalosa por ejemplo y su calificación, normalmente bastante por debajo.

    Costner, esta muy bien en esta cinta, olvidandose de sus personajes transcendentes, crea un vaquero clásico muy atractivo. El tiroteo del bar, de los mejores filmados nunca. Vanos que a mi me gusto bastante…saludos

    • elcriticoabulico 27 octubre, 2011 a 19:59 #

      Estoy de acuerdo en que es un acercamiento màs que decente al cine western màs clàsico, denostado por muchos solo por llevar la firma de Kevin Costner, un tipo que parece un apestado pùblico en los ùltimos tiempos. El tono general me gusto bastante pero quizàs peso demasiado en la critica ese final en mi opinion demasiado blandito, convencional y conformista.
      Si es cierto que me parecio mejor de lo que decian por ahi, desde luego no se desperdicia el tiempo viéndola.

  2. Dessjuest 19 mayo, 2012 a 20:58 #

    A mí me gustó bastante, es lentilla en ocasiones, pero no te aburre, y tiene un final antológico, alejado de esos tiroteos donde dan a una moneda a 100 metros, da una sensación de realismo asombrosa.

    Por cierto, la del cartero me gustó, la de “Waterworld” también 😀

    • elcriticoabulico 20 mayo, 2012 a 13:33 #

      Hombre, es posible que Waterwold (aunque esta no la dirige Costner, solo está hecha a mayor gloria suya) y Mensajero del futuro no sean joyas del cine, pero no son tan, tan malas como se suele decir. Eso sí, parece que al bueno de Kevin le hacen descuento por los rollos de celuloide. No le vendría mal intentar hacer películas de hora y media, un noble arte despreciado en estos tiempos de la “versión extendida”, “la comida mala pero en raciones grandes” y el “más grande todavía”.

      • Dessjuest 20 mayo, 2012 a 15:10 #

        A mí ambas me entretenieron bastante, que ya es mucho, hay mucha peli en teoría grande que la verdad me deja más bien frío.

        Sobre la duración de las pelis pues de acuerdo totalmente, 90 minutos debería ser el límite para toda aquella peli que no demuestre merecer más.

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