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La frontera

16 Oct

“No me hace falta escribir mis memorias. Mis películas ya son una larga autobiografía.”

Jack Nicholson

 

 

La frontera

 

Año: 1982.

Director: Tony Richardson.

Reparto: Jack Nicholson, Elpidia Carrillo, Harvey Keitel, Valerie Perrine, Warren Oates.

Tráiler

 

 

            Muchas veces el fracaso de una película es incomprensible. Con un director como Tony Richardson, autor de varias obras clave del Free Cinema británico -también es cierto que luego plegado a la industria hollywoodiense-, un gran reparto, en forma, con un contenido Jack Nicholson a la cabeza y secundarios de la talla de Harvey Keitel y Warren Oates, los acordes de Ry Cooder en la banda sonora y un argumento con grandes posibilidades, el de los encuentros y corruptelas de la frontera de El Paso, La frontera es un filme a todas luces fallido.

            Comienza provocando interés, presentando a dos seres dejados de la mano de Dios, cada uno a un lado de un muro que no es sino una absurda línea de cemento y alambre dibujada en la inmensidad del desierto, del mundo.

María (Elpidia Carrillo) es una joven mexicana que carga con su hijo a la espalda con el objetivo de cruzar a los Estados Unidos, acaso con la posibilidad de una vida mejor, ya que la cosa ya no puede empeorar para ella. En el lado americano, Charlie Smith (Jack Nicholson) es un agente de fronteras que vive a la deriva, también inmigrante, extranjero a su manera, zarandeado por los caprichos de su inmadura mujer, una profunda crisis existencial y el vacío de una vida en la que la única opción de felicidad es superficial, materialista, hipócrita y estúpida.

Su encuentro con María quizás le ofrezca una oportunidad de redención, de dar sentido a su existencia.

            Mimbres atractivos, con un enorme potencial, que Tony Richardson desperdicia con una dirección roma para una película que de inicio crea expectación, se desinfla a zancadas sin decidirse entre abordar con decisión al menos una de las tres vertientes posibles, sin definirse entre el drama social de la inmigración –sobre la que ofrece, no obstante, algunas reflexiones interesantes-, el drama sentimental sobre la incomunicación y la soledad o la intriga criminal; acaba por hacerse algo pesada y termina en un final pobremente desarrollado y blando, amanerado.

Una auténtica lástima.

 

Nota IMDB: 6,3.

Nota FilmAffinity: 5,8. 

Nota del blog: 5.

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