Infierno de cobardes

20 Abr

“La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno.”

Walter Scott

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Infierno de cobardes

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Infierno de cobardes

Año: 1973.

Director: Clint Eastwood.

Reparto: Clint Eastwood, Geoffrey Lewis, Billy Curtis, Verna Bloom, Marianna Hill, Walter Barnes, Jack Ging, Stefan Gierasch, Scott Walker.

Tráiler

 

            Clint Eastwood desmentía que Escalofrío en la noche, su primera incursión como director, fuera un simple capricho de estrella. Dos años después, Infierno de cobardes reafirmaba las insospechadas ambiciones artísticas de un hombre de cine que pretendía volar más allá de las limitaciones de la sola interpretación.

            Con Infierno de cobardes, Clint retornaba al género que le había hecho famoso, el western, ahora desde una óptica distinta, combinando protagonismo y realización. Voluntarioso y humilde, todavía inmerso en la búsqueda de su propia voz, Eastwood adopta como maestros de cabecera a Sergio Leone y Don Siegel.

El filme presenta por ello un marcado acento spaghetti, con una estructura argumental que propone una variación de Por un puñado de dólares –un forastero anónimo e inescrutable situado entre dos bandos, con los que juega a placer-, barnizado con detalles de soterrado humor negro y rodado con estilo directo, conciso y vigoroso, si bien, por otro lado, tampoco faltan hallazgos que revelan una loable osadía y una estimable iniciativa particular por parte de este realizador principiante que por aquellos tiempos sería aún escasamente valorado.

             Más que de un lugar inconcreto y enigmático, el llanero solitario surge como una presencia sobrenatural, un espejismo de ultratumba nacido de las ondulaciones del calor, entre música espectral, con unas continuas alusiones al infierno como elemento recurrente de su lapidario discurso y extrañamente conectado con un sosias asesinado a latigazos –el doblaje español ultrajará el original incorporando una pista gratuita e inadmisible en la escena final-.

Un personaje fantasmagórico que, en el recorrido circular indisociable a su estereotipo, deberá lidiar con los impasibles testigos del crimen -los habitantes de un villorrio dejado de la mano de dios, dependientes de la corporación minera local- y unos forajidos recién liberados de prisión y con misteriosas ansias de venganza sobre la localidad.

             Prácticamente no existen los personajes positivos en Infierno de cobardes. En su presentación, el héroe aniquila sin compasión a tres desagradables pistoleros y, sin mutar el gesto, viola a una provocativa lugareña en un nauseabundo pajar ante la mirada bufonesca del enano del pueblo.

Respecto a su antecesor de la Trilogía del dólar y la paródica Dos mulas y una mujer, este nuevo ‘hombre sin nombre’ de Eastwood acentúa al máximo la amoralidad y cinismo: es un individuo antipático, dedicado a extorsionar sin escrúpulo alguno, hasta resultar incluso repulsivo a sí mismo, a un populacho endeudado moralmente, acobardado, mezquino y con una evidente fascinación morbosa por la violencia como espectáculo público. Todos ellos forman parte de un desquiciamiento, irracionalidad y perversidad que envician por completo la atmósfera de esta atípica obra.

En consecuencia, empleando de nuevo un recurso recurrente del western de cuño europeo, Eastwood se sirve de la característica geografía humana del elenco como un factor más de la poderosa y audaz ambientación, en este caso destinada a reforzar el intenso tono emponzoñado y pesimista de la película, que incorpora el concepto de venganza como un elemento espiritual al mismo tiempo que, de una manera tan libérrima y en cierto sentido consecuente como el pensamiento del propio Eastwood, deja alguna sentencia en favor de la sacralidad de la vida humana como valor innegociable frente a cuestiones como el progreso o los ideales.

            Un filme atrevido y diferente, revelador de las interesantes evoluciones de un auténtico autor en ciernes.

 

Nota IMDB: 7,6.

Nota FilmAffinity: 7,2.

Nota del blog: 7,5.

4 comentarios to “Infierno de cobardes”

  1. Dessjuest 20 abril, 2013 a 16:02 #

    Este personaje de Clint era el que me venía a la mente cuando el de “Sin Perdón” evocaba al pasado.

    Saludos.

    • elcriticoabulico 20 abril, 2013 a 17:46 #

      Éste es un personaje cabrón, sin duda, pero, por las historias que se cuentan de él, el joven William Munny debía de estar hecho de las barbas del mismo demonio.

  2. plared 26 abril, 2013 a 04:27 #

    Quizás un apunte de lo que seria luego el jinete pálido y sin perdón. Una primera piedra de toque bastante años anterior. La verdad es que no me gusto demasiado, aunque si su estética

    Me ad que se fijo mas en el cine de Leone que en el de Siegel. Y el italiano, aunque no me disguste me atrae simplemente por su estética fría y parquedad de palabras. Ya que de contenido mas bien flojito. Cuidate.

    • elcriticoabulico 26 abril, 2013 a 16:19 #

      El contenido es esquemático, lo que acentúa su abstracción y simbolismo. A mí me parece acorde al tono del filme. Que cumple de sobra, vamos.

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