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88 minutos

1 Abr

“El cine no es un negocio estable. Es como estar de pie en una canoa con los pantalones bajados.”

Clift Robertson

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88 minutos

88 minutos

Año: 2007.

Director: Jon Avnet.

Reparto: Al Pacino, Alicia Witt, Leelee Sobieski, Amy Brenneman, William Forsyte, Deborah Kara Unger, Ben McKenzie, Neal McDonough.

Tráiler

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            Elecciones desafortunadas, trabajos chapuceros, mala suerte, relevos generacionales, un público de escasa memoria y ganas de caras nuevas, rechazo de la industria,… Hay estrellas que, en cierto momento, dejan de brillar. De nada le ha servido a Al Pacino haber sido Michael Corleone, Serpico, Tony Montana o Carlito Brigante. Se ha convertido en un actor gastado, con los tics que siempre le identificaron y funcionaron relegándolo ahora a la caricatura de sí mismo, destinado a pasear su protagonismo por productos mediocres a la espera de un papel secundario jugoso en el que reencontrarse, en el que lucirse para una resurrección para nada imposible.

88 minutos es claro ejemplo de este declive mal llevado, el que el actor se obceca en rechazar el envejecimiento de la peor manera y no solo no acepta las canas, sino que las niega por medio de un burdo y bochornoso betún (en sentido metafórico y literal).

            Dirigida por Jon Avnet, realizador más acostumbrado al ámbito televisivo pese a obtener cierta relevancia a principio de los noventa gracias a Tomates verdes fritos, 88 minutos ofrece un thriller que, acaso imagen paralela de su protagonista, parece pertenecer a tiempos pretéritos, en concreto al territorio del thriller psicológico noventero con psycho-killer de por medio.

Su descarado acoplamiento a los patrones más tópicos del género –el duelo mental en forma de puzle de pruebas a resolver a contrarreloj por el sagaz investigador, el componente sexual y vengativo, los sospechosos múltiples, el pasado tormentoso y las dudas sobre la honestidad del protagonista- hace que incluso el espectador se plantee si se encuentra ante una parodia encubierta. Pero no es el caso.

            Carente de toda imaginación, 88 minutos pretende camuflar su inverosimilitud y sus patentes lagunas por medio del enrevesamiento, contrarrestado a su vez por un profuso subrayado explicativo que lo haga asequible para un amplio rango de público.

Es decir, que no se trata más que un producto precocinado y puramente alimenticio de aspecto telefilmero, rodado de manera más impersonal, pedestre y caduca –acompañar unos zooms, flashbacks y movimientos repentinos de cámara de por sí toscos con los más típicos efectos sonoros,… ¿se puede ser más inelegante?- e interpretado por un Pacino con el piloto automático puesto y un ojo en las facturas, a pesar de que, en definitiva, la cinta se aferre con desesperación a su crepuscular ídolo para capturar cierta audiencia nostálgica y/o tratar de elevarse sobre la media dado la evidente pobreza de su guion.

             Como posible virtud, cabría otorgarla que es inteligente en una característica: resulta lo suficientemente corta, ligera y previsible para no entorpecer su visionado con la mente en blanco.

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Nota IMDB: 5,8.

Nota FilmAffinity: 5.

Nota del blog: 4.

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