Tag Archives: Reencarnación

Amador

13 May

“Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.”

Mahatma Gandhi

 

 

Amador

 

Año: 2010.

Director: Fernando León de Aranoa.

Reparto: Magaly Solier, Celso Bugallo, Fanny de Castro, Pietro Sibille, Sonia Almarcha.

Tráiler

 

 

            Fernando León de Aranoa ha unido indisociablemente su nombre a un realismo social comprometido. Tras un debut excelente (Familia, composición de corte más surrealista, la única alejada de estos parámetros) y dos muy buenas cintas sociales (Barrio, Los lunes al sol), León de Aranoa y su modelo de panegírico del ghetto empezaban ya a dar preocupantes muestras de desgaste en una película absolutamente mediocre y plastificada (Princesas), próxima a la autocaricatura por pura pretensión desgarradora.

            Perseverante, León de Aranoa vuelve a componer en Amador un nuevo y sentido homenaje -menos coral, más individualizado- a la belleza de la flor marginal que sobrevive en el vertedero. En esta ocasión, hecha carne en una inmigrante sudamericana de nombre Marcela (la peruana Magaly Solier) que camina, secretamente embarazada, sobre el alambre. Otra víctima de los sueños rotos por un presente miserable y un futuro dimitido. Una sentencia esta aún más literal para Amador (Celso Bugallo), a quien la joven atiende: un anciano postrado en el lecho, abandonado a su suerte por su familia en sus últimos días. Un hombre al que ya solo le queda el pasado.

            León de Aranoa expone su discurso sobre nexos de unión entre una vida que llega y otra que se apaga, entre soledades necesitadas y enseñanzas vitales compartidas reduciendo la falsaria ampulosidad de su última obra. Un aire de cuentecillo que le sienta bien y le sirve para dar cabida a esos pequeños grandes detalles que reencuentran lo mejor de su estilo.

Sin embargo, cada vez que abandona la sencillez para adentrarse en el símbolo forzado o en el aspaviento de un rebuscado y poco eficaz humor negro –alguna conversación con la terrenal prostituta Puri tiene un pase, el diálogo con el cura es insalvable- es donde el madrileño vuelve a evidenciar falta de frescura. Es ahí donde vuelven a apreciarse los gruesos costurones de un guion recargado verbal y visualmente de metáforas obvias, resaltadas además con colores fosforescentes por un autor que parece albergar la necesidad de gritar consignas.

            Justo lo opuesto de todo aquello que hacía grandes a Barrio y Los lunes al sol, cintas que fluían con la agilidad de lo natural, engrasadas por la verosimilitud del diálogo, las ideas y los personajes. Esas mismas conversaciones sencillas, susurradas pero bullentes de significados que tan solo de vez en cuando aparecen en una película también inflada de metraje, lo que le hace perder ese saludable tono de cuento de su comienzo y atravesar un proceso de decadencia por el acentuado desplome del ritmo hasta abalanzarse a un final con un mensaje duro, probablemente atinado, pero expresado de una contundencia algo torpe, en exceso desconcertante.

            Ayuda a mantener parte de las buenas sensaciones el impecable trabajo de Solier llenando de matices a esa mujer que aúna como nadie la candidez y la resistencia andina.

Demasiado irregular.

 

Nota IMDB: 6,5.

Nota FilmAffinity: 5,6.

Nota del blog: 5,5.

Enter the Void

11 May

“Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?”

Confucio

 

 

Enter the Void

 

Año: 2009.

Director: Gaspar Noé.

Reparto: Nathaniel Brown, Paz de la Huerta, Cyril Roy, Masato Tanno, Olly Alexander.

Tráiler

 

 

            En muchas ocasiones, un cineasta de supuesta autoría insiste en mantener esa anhelada etiqueta aferrándose a una marca propia, definitoria. En el caso de Gaspar Noé, cineasta argentino afincado en Francia, su huella de estilo quedaría definida, por imposición popular, en la violación de nueve minutos que Monica Bellucci sufría en Irreversible, la cinta que le dio a conocer al gran público. Más desagradable que descarnada, con una obsesión hiperrealista que pasa por la adhesión innegociable al tiempo real eliminando concesiones cinematográficas, con una agresividad rayana en lo brutal, sin contemplaciones.

En cierta manera, estos rasgos –el trazado de una experiencia auténtica no cinematográfica, la búsqueda de la impresión, la desmesura- vuelven a repetirse en su sentido último en este nuevo proyecto, presentado en Cannes y aclamado en Sitges.

            Enter the Void es un viaje de ácido de 180 minutos con pretensiones de experiencia extrasensorial por la vida, la muerte, los recuerdos, los sueños y, de nuevo, la vida de Oscar, un joven aficionado a las drogas duras, fallecido trágicamente en una actuación de la policía de Tokio.

Narrada toda ella en plano subjetivo –según el propio realizador, todo se gesta en el visionado de La dama del lago pasado de drogas-, en cuerpo y en espíritu, la película queda compuesta en torno a una especie de plano secuencia eterno, tan solo interrumpido por los parpadeos del protagonista o el asalto intermitente de sus recuerdos traumáticos, muescas en la línea cronológica de una vida de desarraigo, ausencias, muerte, sexo y filiaciones maternas y fraternales quasi incestuosas.

            Noé experimenta hasta el puro formalismo con la reproducción de ese peregrinar extracorpóreo y trascendente -en el que el Libro tibetano de los muertos se erige como la guía de carreteras-, envuelto en un constante estado de brumas y alucinaciones psicotrópicas donde no existen los límites temporales ni espaciales, el arriba o el abajo, con los registros sonoros, el diálogo y esa luz bañada por los neones de Tokio hasta que escuecen los ojos puestos al servicio del aturdimiento de los sentidos en lo que se diría una mezcla de los delirios plasmados por Darren Aranofski en Réquiem por un sueño con el viaje astral de 2001: Una odisea del espacio. Incluso podría intuirse un homenaje uterino al retrete más sucio de toda Escocia.

La ambicionada originalidad y virtuosismo del bonaerense podrían ponderarse con la declaración de uno de los personajes: “el cuelgue del DMT dura seis minutos, pero parece una eternidad”.

            Extenuante hasta el extremo, Enter the Void se convierte, tras el sorprendente e impactante arranque, en un experimental muestrario de giros de cámara, planos cenitales, tetas, nucas, fluorescentes colores psicodélicos y un último e inenarrable plano detalle de sexo directamente aberrante.

Es decir, una obra con ínfulas, más mareante que desgarrada, más exasperante que audaz, e ideal para inmolar las retinas.

 

Nota IMDB: 7,2.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 2.

El despertar

9 Ene

“El mal existe y no podemos hacer nada. Cultiva el terror al propio terror, el terror a que el terror te conduzca a la locura.”

Jason Zinoman

 

 

El despertar

 

Año: 1980.

Director: Mike Newell.

Reparto: Charlton Heston, Stephanie Zimbalist, Susannah York, Patrick Drury, Jill Townsend.

Tráiler

 

 

            El despertar propone al mismo tiempo una continuidad con el presente del cine de terror contemporáneo junto con una cierta mirada al pasado del mismo, a sus raíces.

Es por ello que escoge como punto de partida un relato, La jota de las siete estrellas, obra de un clásico de la literatura gótica como Bram Stoker que cuenta como figura central, como monstruo del que ha de emanar el terror, otro mito cinematográfico como es la momia egipcia.

No obstante, hija de un tiempo en el que el género había quedado totalmente revolucionado en las dos décadas precedentes por cineastas como Friedkin, Romero o Carpenter, con nuevas temáticas y nuevas formas, la película evita pasear en vendas a esa faraona maldita y anónima de la novela y asume giros temáticos que recuerdan mucho a éxitos recientes como El exorcista y La profecía: posesiones por demonios atávicos reencontrados por la ciencia –la arqueología-, la reencarnación en la inocencia de la juventud, la inexplicable e inevitable muerte a su paso,…

            Después de El secreto de los incas, Charlton Heston volvía a meterse en la piel de un arqueólogo preindiana jones para a enfrentarse a pecho descubierto contra profecías enigmáticas y aterradoras, así como contra sus propias obsesiones, con igual peso a la hora de llevar a cabo la resurrección de una femenina encarnación del mal cuyo descubrimiento y recuperación suponen el trabajo de toda una vida. Un hombre de ciencia que, demasiado apegado a la razón y, por tanto, incapaz de guiarse por ella, construye el nefasto futuro tanto de sí mismo como de aquello que en su ceguera no supo apreciar: el amor familiar, un disfrute sereno del prestigio profesional, etcétera.

Una película con posibilidades a la que hunde un torpe desarrollo por parte del hasta entonces exclusivamente televisivo Mike Newell. No existe ni la tensión, ni la inquietud, ni el entretenimiento, fruto de una narración deslavazada y poco creíble que desaprovecha incluso el buen trabajo de Heston, quien dota de complejidad al único personaje que no parece un simple accesorio de quita y pon de una trama muy poco pulida en la que abundan lagunas, cabos sueltos y desviaciones sin salida.

            Al final, no consigue captar ni por asomo el sabor de los clásicos del género, resultando simplemente anticuada.

Muy flojita.

 

Nota IMDB: 4,6.

Nota FilmAffinity: 5,5.

Nota del blog: 3,5.

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