Tag Archives: Hipnosis

Vorágine

22 Nov

Otto Preminger bajo el retrato de Laura Hunt. Vorágine, ordalía de una esposa alienada para el especial del terrible austríaco en Cinearchivo.

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¿Te acuerdas de Dolly Bell?

1 May

“Y eso es el cine. Nada más que una prolongación de la infancia donde todo el mundo quiere ser más libre, todos quieren ser poderosos, todos quieren ser tan irresistiblemente atractivos como uno se pueda aguantar. O todo el mundo quiere tener camaradería y ser comprendido.”

Marlon Brando

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¿Te acuerdas de Dolly Bell?

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Te acuerdas de Dolly Bell

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Año: 1981.

Director: Emir Kusturica.

Reparto: Slavko Stimac, Slobodan Aligrudic, Ljiljiana Blagojevic, Mirsad Zulic, Mira Banjac, Boro Stjepanovic, Pavle Vujisic.

Tráiler

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            No importan la latitud o la altitud. Cualquier adolescente, de cualquier parte del mundo, tiene derecho a experimentar al menos un verano decisivo en su vida. Esta premisa tan cinematográfica es la que auspiciará el primer largometraje para el cine de Emir Kusturica, ¿Te acuerdas de Dolly Bell?. Será una puesta de largo propicia: el filme obtendría el premio de la Fipresci y el de mejor ópera prima en el festival de Venecia.

            Germen de su filmografía venidera, ¿Te acuerdas Dolly Bell? es una película donde conviven a partes iguales el costumbrismo y el surrealismo, el folklore y la fantasía, el humor y el drama, la vida y la muerte. Enclavada por su parte a medio camino entre Oriente y Occidente, la Sarajevo de los años sesenta, intermediada por los ojos de Dino (Slavko Stimac) -un chaval que se debate entre la pequeña delincuencia y la música, entre la ortodoxa doctrina marxista de su padre y las sugerencias metafísicas del hipnotismo, entre la infancia y la edad adulta-, esta Yugoslavia exótica se convierte sin embargo en un espacio tan extraño como reconocible. Aparte de las complejísimas particularidades del territorio balcánico, parece subyacer un sustrato común mediterráneo –felliniano, si se prefiere- que convierte el contexto vital de Dino, sus arquetipos locales y sus conductas existenciales, en un escenario extrapolable incluso a aquí mismo.

            Kusturica, que a buen seguro había rescatado numerosas vivencias privadas para conformar el guion y los personajes, narra con mirada tierna y comprensiva las aventuras y desventuras del adolescente enfrentado al amor y la muerte por primera vez, si bien no renuncia a infiltrar en sus anhelos y desvelos una maliciosa ironía, trazos de parodia político-cultural y hasta destellos de humor negro.

Se trata todavía de una obra algo deslavazada y dispersa, con el uso del montaje y elipsis un tanto brusco, pero ¿Te acuerdas de Dolly Bell? arroja ya una poderosa cosmovisión particular y una vigorosa sensibilidad personal a la hora de abordar los conflictos sociales, históricos y humanos de su tierra y que se irá desarrollando -y exagerando- a medida que avance su trayectoria como cineasta.

 

Nota IMDB: 7,8.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 7,5.

Cromosoma 3

22 Ene

“No me gusta tener demasiada información cuando voy al cine. No me interesa si el actor se encuentra en medio de un proceso de divorcio o si aquella otra persona es alcohólica.”

Keira Knightley

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Cromosoma 3

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Cromosoma 3.

Año: 1979.

Director: David Cronenberg.

Reparto: Art Hindle, Oliver Reed, Samantha Eggar, Henry Beckman, Nuala Fitzgerald, Cindy Hind, Susan Hogan.

Tráiler

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            En el caso de los autores, el estado de ánimo y la situación personal pueden afectar de manera decisiva a los argumentos y el tono de sus obras. Recuerden que Billy Wilder solía componer sus películas más alegres en tiempos de depresión, y viceversa.

            David Cronenberg, por aquel entonces empeñado en hacer aflorar una carrera que daría de sí títulos más que interesantes, plasmaba en Cromosoma 3 parte de la rabia y la impotencia causada por el proceso de divorcio de su primera mujer. Su propia ira puede verse reflejada en las quejas del protagonista, separado de su esposa tras el internamiento de ésta en una clínica psicológica, a propósito de la radical preeminencia de la figura materna en lo que a la custodia de los hijos se refiere. Y es que, acogiéndose a las palabras del propio director, Cromosoma 3 no es más que su versión particular de Kramer contra Kramer.

            Dejando de lado este aspecto biográfico y privado de la película, Cromosoma 3 ofrece muchas de las señas de identidad -esta vez cinematográficas- que poblarán la primera parte de la filmografía del cineasta canadiense, en la que la mirada fantástica queda establecida a modo de reflejo deformado de la realidad.

La descomposición de la sociedad occidental y la decadencia moral del individuo indefenso, aquí centrada en la disolución de la institución familiar, se manifiesta en forma de monstruos, los cuales son de forma paralela la somatización material de la enfermiza condición psicológica y emocional de los personajes.

            Una incisiva sensación de repulsa se apodera de la atmósfera del filme, malsana y desasosegante, estimulada además por la repugnante fisicidad de los efectos especiales, proclives a deleitarse en esa citada desfiguración exterior que no es sino la expresión de una malformación interna. Ambos factores se ven favorecidos por las mayores posibilidades técnicas que concedía un presupuesto más holgado respecto a anteriores proyectos de Cronenberg, obtenido gracias al impacto causado por Vinieron de dentro de… y Rabia, cintas también muy personales y angustiosas, si bien de factura más tosca.

No obstante, la excesiva acumulación de componentes delirantes –locura heredada en la sangre, maltrato infantil, dudosos tratamientos psicológicos, hipnosis, criaturas de pesadilla,…- y otros detalles técnicos como la desmedida aplicación de una banda sonora intimidante, recargan y sobresaturan la densidad turbadora de la película, lo que tiene como resultado un efecto contraproducente para sus objetivos.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,4.

Nota del blog: 6.

Oldboy

29 Ene

“Sea un grano de arena o una roca, en el agua se hunden de igual manera.”

Oh Daesu (Oldboy)

 

 

Oldboy

 

Oldboy

Año: 2003.

Director: Park Chan-wook.

Reparto: Choi Min-sik, Gang Hye-Jung, Yu Ji-Tae, Yi Dae-Han, Oh Dal-Su, Byeong-ok Kim.

Tráiler

 

 

            Hay ocasiones en las que, cuando uno piensa que está todo visto e inventado en el cine, el séptimo arte recupera su capacidad de sorprender, de asombrar la mirada del público con lo que parece cine nuevo, jamás visto u hollado.

            Oldboy fue la mejor noticia de la invasión de productos ligados de alguna manera al tétrico, morboso y poco entusiasmante terror japonés de principios de milenio, que, por fortuna, serviría a la postre para descubrir la renovación original y absoluta del thriller y el cine negro que florecía por entonces en Corea del Sur, industria poco transitada por las distribuidoras estadounidenses y europeas a excepción de la cierta estima crítica y festivalera por las obras de Kim Ki-Duk y similares.

             Oldboy aparecía entonces como una melodía rabiosa y sofisticada, un vals ardiente y a flor de piel que dibuja un crescendo progresivo que, en su arrolladora espiral ascendente, absorbe sin remedio al atónito espectador.

Segundo capítulo en su improvisada Trilogía de la venganza, Park Chan-wook esgrime el concepto de vendetta como necesidad fisiológica más que de justicia -tan intrínseca a la vida como comer, dormir o follar- a partir del icónico Oh Daesu (memorable Choi Min-sik), secuestrado en un zulo durante quince años sin razón aparente y, posteriormente, liberado para encontrar venganza y hallar la verdad que se esconde tras el irracional e inmisericorde encierro en un plazo de cinco días.

Un enigma, un pecado y una venganza ligados a la mezquina naturaleza humana y al más despiadado absurdo que se reproduce y nace de hasta el más nimio acto del hombre.

             La película empieza altísima con la aparición poderosa y a la vez ridícula del protagonista y el disparo a bocajarro del insólito e intrincado argumento, y, a partir de ahí, mantiene prodigiosamente intacto a lo largo de todo el metraje su inigualable capacidad de seducción.

El cineasta seulés perfecciona todavía más su poderío técnico y visual, legando una abundante ración de imágenes innovadoras, sugestivas y geniales -deudoras del manga original pero traducidas con desbordante creatividad propia a un lenguaje indudablemente cinematográfico-, y soluciona las irregularidades del ritmo que había mostrado en su anterior Sympathy for Mr. Vengeance, dejando fluir la obra al compás de una poderosa banda sonora guiada por los movimientos de ese hipnótico vals que ejerce de leitmotiv sonoro, que gira y gira obsesivo hasta el delirio, arrollando violentamente a su paso argumento, personajes y público.

              Da igual que la piedra angular sobre la que se sostiene la trama, revelada al final, no sea sólida y pueda inducir alguna trampa; la incitante crueldad, los inusitados golpes de acidez y el retorcido y bestial sadismo de la cinta se basta para hechizar los sentidos, perturbar la mente, dejar sin respiración y desnudar al hombre como alimaña venida a más por una mal entendida y peor aplicada racionalidad -no se trata sino de la víscera actuando por otros medios-.

Fascinante.

 

Nota IMDB: 8,4.

Nota FilmAffinity: 7,9.

Nota del blog: 10.

Survive Style 5+

16 Jul

“Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros.”

Pedro Ruiz

 

 

Survive Style 5+

 

Año: 2004.

Director: Gen Sekiguchi.

Reparto: Tadanobu Asano, Reika Hashimoto, Kyôko Koizumi, Ittoku Kishibe, Ryûnosuke Kamiki, Yoshiyuki Morishita, Jai West, YosiYosi Arakawa, Hiroshi Abe, Vinnie Jones, Sonny Chiba.

Tráiler

 

 

            Una historia de amor forjada por un ciclo indestructible de asesinato y resurrección, una creativa de publicidad con un cuestionable sentido del humor y con ansias homicidas contra su amante, un ilusionista encantado de haberse conocido; un padre de familia transformado en pájaro tras un truco de hipnosis inconcluso, un trío de rateros sobre los que pende una palpable tensión homoerótica sin resolver y un asesino a sueldo británico que, acompañado de su arrendador e intérprete, se dedica a cuestionar a la gente sobre su función en la vida mientras deja cadáveres a su paso.

Las cinco piezas de un puzzle de vidas cruzadas que parece renunciar a la herencia de comedia y violencia de un montaje troceado tarantiniano desde una concepción particular y alucinada, enmarcada en un decorado propio de un siniestro anuncio de cereales.

            Quizás sea la extracción publicitaria del debutante Gen Sekiguchi la que, con un notable desparpajo y mediante un simpático sentido del delirio, mezcle esta serie de catastróficas ocurrencias con un escenario colorista, naif, con tendencia al horror vacui y amenizada con música alegre, que reduce temas tan espinosos como esa condena uxoricida de la fracción protagonizada por Tadanobu Asano, auténtica estrella en el país del sol naciente, y la guapa Reika Hashimoto, modelo y actriz japo-americana de ascendencia española, a un trivial y cruento juego de niños.

Personajes infantiloides en situaciones de un viciado surrealismo donde es precisamente un niño, y en la historia más extraña -y más lograda para un servidor-, el que aporta una mayor dosis de madurez.

             Si algo tienen en común los filmes de vidas cruzadas, dentro del mayor o menor punto de contacto entre personajes, es el dinamismo y la agilidad, si bien aquí en ciertos tramos se da el caso contrario, en unas ocasiones por la falta de continuidad que produce un montaje demasiado eléctrico aunque con recursos meritorios; por lipotimia de ritmo en otras.

Del mismo modo, es también frecuente la descompensación de sus componentes. Así, frente a la mayor atención a dos historias que por metraje, consistencia e interés podrían erigirse como principales -la del matrimonio y la del padre de familia- aparecen otras rematadas con menos cuidado o personajes nacidos de un concepto con posibilidades pero que, sin embargo, no va más allá de esa primera ocurrencia –un poco como los esbozos de anuncios de la creativa de publicidad de la propia cinta-, como el asesino en el que un Vinnie Jones, de turismo exótico a gastos pagados, extrema todavía más esa imagen de tipo despiadado y sanguinario que siempre ha portado con orgullo, incluso antes de saltar a la gran pantalla.

Algo irregular, pero toda una curiosidad.

 

Nota IMDB: 7,6.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 7.

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