Tag Archives: Cuentos morales

La coleccionista

8 Abr

“Amigo mío, no te tomes las cosas demasiado en serio. Al fin y al cabo, la vida puede depender de una mujer que pasa.”

Marcial Lafuente Estefanía

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La coleccionista

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La coleccionista

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Año: 1967.

Director: Éric Rohmer.

Reparto: Patrick Bauchau, Haydée Politoff, Daniel Pommereulle.

Tráiler

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            En el tercer capítulo cinematográfico de sus Cuentos morales, el primero de ellos en color, Éric Rohmer conquistó su consagración internacional, materializada en los premios del Jurado y del público joven de la Berlinale. En la línea de esta antología temática -de la que aún quedaban por llegar otras tres entregas- La coleccionista, a partir de la irrupción subversiva de una figura femenina, se sumerge en el mar de contrastes y contradicciones, poses e instintos, vacilaciones y certezas, que dominan las relaciones de romance y atracción sexual entre hombres y mujeres, así como la consiguiente construcción de la personalidad de los implicados y el discurso retórico con el que estos tratan de explicar o justificar sus decisiones ante el mundo.

            Rohmer define con sus correspondientes prólogos, de corte vanguardista análogo al de la coetánea Nouvelle Vague –y por ende un tanto envejecidos-, los tres vértices de un triángulo amoroso e incluso existencialista que, a lo largo del filme, se encontrará en constante tensión, sometido al influjo de uno de estos tres puntos: Haydée (Haydée Politoff), una chica liberada que, a tientas, busca el amor entre una marabunta de ofertas eróticas de tres al cuarto.

Es este quizás el personaje, puro en su despreocupada imperfección, al que el autor parezca retratar con menos distancia, en especial comparado con el protagonista, Adrien (el inoperante Patrick Bauchau), un joven que se empecina en representar su papel de dandy indolente como un propósito presuntamente heroico, a imitación de las lecciones de vida que parece regalar a espuertas su amigo Daniel (Daniel Pommereulle), quien por su parte es un pintor entregado a la provocación intelectual y que parece tan pretencioso como en el fondo ocioso.

            Como es habitual en la obra del cineasta galo, de poco le servirá a Adrien llevar la voz cantante del relato desde su papel privilegiado de narrador en off, puesto que sus divagaciones y autocondescendencias chocan de pleno con el muro que, con su simple aura y presencia, planta frente a él Haydée, inmune a sus engoladas y cínicas teorizaciones acerca de la existencia de sí mismo y de los demás, lanzada ella a la vitalista exploración práctica y no a la cobardía especulativa.

Y en paralelo, tampoco le servirá a los conflictos del argumento pelear contra la innegociable austeridad realizadora del director, que asimismo se encuentra en eterno jugueteo, quizás en exceso intelectualizado, con el acercamiento y el alejamiento hacia sus criaturas.

            Así, de entre la banalidad y la indolencia estival de estos jóvenes -en ocasiones percibida muy próxima a la desidia-, desde sus desafíos y traiciones veladas o abiertas, Rohmer destila también ideas afiladas a propósito de la naturaleza de estos personajes y de esta sociedad que los abraza con sus fórmulas y convenciones, presentes hasta en las posiciones de rebeldía. Premisas en parte ligadas a su generación –atribución que pude responder acaso a esta estética y modos de vida percibidos como ajenos por el espectador contemporáneo- pero, en realidad, bien miradas, la mayoría de ellas con un evidente carácter universal.

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Nota IMDB: 7,6.

Nota FilmAffinity: 7,3.

Nota del blog: 7.

La carrera de Suzanne

13 Nov

“El discurso de mis personajes no es forzosamente el de mi película.”

Éric Rohmer

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La carrera de Suzanne

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La carrera de Suzanne.

Año: 1963.

Director: Éric Rohmer.

Reparto: Philippe Beuzen, Catherine Sée, Christian Charrière, Diane Wilkinson.

Filme

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            Una cosa es la imagen que uno tiene de sí mismo, que por lo general es la que trata de proyectar hacia el exterior, y otra que más o menos podríamos interpretar como verdadera, que es aquella que incluso escapa a su propio dueño y donde tiene más importancia lo que no se dice, la reacción espontánea y sin intermediarios, que todos los discursos posados y adornados de antemano de cara a un hipotético interlocutor.

            Para el protagonista del cortometraje La panadera de Monceau, el primero de las seis obras agrupadas en la serie Cuentos morales, los principios morales que pregona en realidad se ajustan al dedillo a sus caprichosas conveniencias románticas, las cuales, más mal que bien, trataba de justificar y manipular luego agregando giros y matices a su discurso.

También por medio de la voz en off, en La carrera de Suzanne -segundo episodio de la saga, ya de cerca de una hora de duración-, el protagonista vuelca una mezcla de compasión, repudia y especialmente atracción sobre la figura de la muchacha del título: una mujer con las cosas mucho más claras que este narrador que parece dedicarse a analizar la vida desde una cierta distancia teórica –bastante ingenua, por cierto- porque, inexperto y timorato, es incapaz de tomar de ella lo que desea –caso opuesto al de su amoral compañero de andanzas, un Don Juan consentido y sin escrúpulos-.

            A través de las imágenes, Rohmer desnuda con agudeza el verdadero espíritu del muchacho, quien, a pesar de sus remilgos, comparte la misma misoginia que su seductor amigo. Él, por ser un pagafantas que, por puro miedo, no sabe cómo plasmar sus anhelos románticos en una relación auténtica; el otro, por emplear a las chicas como objetos desechables dispuestos para su placer personal –al igual que, en definitiva, el resto del universo sin distinción-.

            El escenario cotidiano y reconocible, junto a la sencillez y la naturalidad del argumento, contribuyen a profundizar en esta particular mirada a la sociedad y a los individuos que moran en ella, orientada desde el punto de vista de las volubles e inconstantes relaciones entre sexos. Una indagación que se prolongará durante los otros cuatro episodios de los Cuentos morales: La coleccionista, Mi noche con Maud, La rodilla de Clara y El amor después del mediodía.

 

Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7.

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