Tag Archives: Corea

Claire’s Camera

17 Nov

.

Año: 2017.

Director: Hong Sang-soo.

Reparto: Kim Min-hee, Jun Jin-young, Chang Min-hee, Isabelle Huppert.

Tráiler

.

           Hong Sang-soo parece uno de esos cineastas que filma porque vive y vive porque filma. De obra con gran contenido metaficcional e inspiración autobiográfica, en La caméra de Claire el realizador surcoreano aprovecha su paso por la edición de 2016 del festival de Cannes para rodar un coqueto divertimento -apenas 70 minutos de duración, estrenado de manera prácticamente simultánea con The Day After y En la playa sola de noche– en el que aborda, con agradable sencillez e ironía, las vivencias de la empleada de una empresa de distribución de películas, su jefa, el director de cine con el que conforman un triángulo amoroso y, como elemento disruptivo que introduce un simpático toque de misterio en la trama, una profesora parisina de visita en la ciudad, cámara Polaroid en ristre.

           Con estos mimbres, de nuevo ambientados en un universo metacinematográfico, Hong trenza una historia en la que afloran elementos personales como su relación con la joven actriz Kim Min-hee -a la sazón protagonista-, la cual inserta en un retrato satírico de los caprichos románticos, entre inseguros, egoístas e hipócritas, del artista y, por extensión, de la tesitura de la mujer en una sociedad de arraigado componente machista. A ello se unen pequeñas chanzas en el juego entre la realidad exterior y la ficción interna, como esa “primera vez” de Isabelle Huppert en Cannes.

           Son elementos que se conjugan perfectamente con ese estilo entre naif y juguetón que se aprecia en muchas producciones de Hong, en las que la realidad -las situaciones cotidianas, el escenario a pie de calle invadido por la actividad urbana en curso- queda teatralizada desde una aproximación con un aire engañosamente ingenuo -los zooms notorios, la interpretación de los actores, los encuentros de los personajes y la forma en la que se expresan sus sentimientos-.

.

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,3. 

Nota del blog: 7.

Anuncios

Okja

31 Jul

.

Año: 2017.

Director: Bong Joon-ho.

Reparto: Seo Hyun-Ahn, Tilda Swinton, Paul Dano, Jake Gyllenhaal, Steven Yeun, Lily Collins, Daniel Henshall, Devon Bostick, Giancarlo Esposito, Shirley Henderson, Je-mun Yun, Hee-bong Byun.

Tráiler

.

          Los abucheos le llegaron antes del primer fotograma, solo con la aparición del logo de la productora y distribuidora: Netflix. En el festival de Cannes de 2017, Okja desató la polémica -junto con The Meyerowitz Stories, de Noah Baumbach, también de Netflix, y la emisión de los primeros capítulos del regreso de la serie Twin Peaks– al alimentar el debate sobre las formas y formatos del cine y su disfrute. El certamen, riguroso en su presunta salvaguarda de los valores tradicionales del cine, fue reticente para admitir en su sección oficial una cinta que no iba a estrenarse en las salas francesas, tal y como imponen las normas del concurso, sino que su pase se iba a producir a demanda del usuario de esta plataforma de entretenimiento en streaming, visionada directamente en la televisión, el ordenador, la tablet o cualquier soporte informático que contenga la pertinente aplicación -sí llegaría no obstante a la gran pantalla en Estados Unidos, Reino Unido y Corea del Sur, donde se alzó con el cuarto puesto de la taquilla pese a sufrir el boicot de los principales exhibidores del país-.

Frente al ruido despertado, el director Bong Joon-ho se limitaba a valorar y agradecer el grado de libertad creativa que le había proporcionado Netflix, a quien respalda la tranquilidad de contar con una red que, en fechas del arranque de Cannes, rozaba los cien millones de usuarios en el mundo; cifras con las que soñaría una buena campaña de promoción de un blockbuster tradicional. El cine cambia. Necesita cambiar, de hecho, en vista del sostenido descenso de los espectadores. Quizás esta sea una nueva vía de supervivencia comercial que, si además viene acompañada de beneficios para los cineastas, cabe celebrar en lugar de únicamente resignarse a ella. A fin de cuentas, nada puede reprocharse a la calidad alcanzada por las series y otros productos de televisión durante las últimas dos décadas. ¿Acaso una obra magna como The Wire no cabe dentro de los límites del séptimo arte?

          Centrándonos en Okja, el filme acude a un esquema clásico del cine infantil -la amistad entre un niño y una criatura extraordinaria que se ve amenazada por la invasión del mundo adulto-, aunque no se limita a quedarse en una relectura más de E.T., El extraterrestre y en ella se percibe la personalidad desbordante de cineasta surcoreano, manifestada en su arrollador despliegue visual, exhuberante en la expresión de la atmósfera narrativa que atraviesa el relato -el bucolismo de la naturaleza, la frialdad estética de la multinacional, la tenebrosa, sucia y claustrofóbica sensación de terror de los laboratorios y criaderos-.

Con ello, Okja se configura así como una fábula que arremete contra el neoliberalismo de nuevo y sonriente rostro -el lavado de imagen posterior a las tropelías desveladas por la crisis económica global- y, en concreto, contra la explotación sin escrúpulos ni empatía ejercida por la industria alimentaria, como ya ensayaba con torpeza Richard Linklater en su Fast Food Nation o la risible apología vegana del Noé de Darren Aronofsky. De este modo, frente a un trasunto de la escalofriante Monsanto -aquí Mirando-, erigidos en los ‘mad doctors’ del siglo XXI, se opone la relación íntima entre la pequeña Mija y la supercerda Okja, propiedad de la factoría e imagen publicitaria de su presunta rehabilitación ética ante al mundo.

          Siguiendo la línea de fantasía subversiva de la anterior Rompenieves (Snowpiercer) -en la que, eso sí, Bong adaptaba una historia ajena-, Okja se constituye pues como una distopía contemporánea afirmada sobre problemáticas presentes, como los abusos financieros y políticos de un poder de esencia empresarial -es significativa la reproducción con la directiva de Mirando de la fotografía del equipo de Barack Obama durante la operación de captura y muerte de Osama Bin Laden-, los movimientos de reacción ciudadana, la sustitución de valores humanos por valores financieros -el explícito cambio del cerdo de carne y hueso por otro de oro-, la preponderancia de las redes sociales como canalizador de la comunicación y la corrientes de opinión…

Cuestiones que la película aborda dentro de este contexto juvenil, caricaturesco y excesivo que en ocasiones se desafora por su crueldad quizás extrema y reiterativa o, en paralelo, por la desacertada dirección de algunos actores -la lamentable y cargante imitación de Jerry Lewis que ejecuta Jake Gyllenhaal-. Sin embargo, también pretende escapar del maniqueísmo monolítico otorgando cierto dramatismo a los personajes a uno y otro lado del conflicto, con sus dudas, sus traumas y sus traiciones y, en resumen, sus razones -como parece decir ese abuelo coreano al que le sobraría entonces la desacreditación moral de su alcoholismo, por mucho cariño con el que lo críe el granjero, un cerdo es alimento desde que nace-.

          Sea como fuere, destaca sobre lo anterior la ternura y el candor que despierta el entendimiento entre Mija -un personaje cuya gran fuerza propulsa además el carisma de Seo Hyun-Ahn y su párpado inflamado- y su animal, cuyo diseño remite al cerdo, al hipopótamo, al perro y al manatí, y al que, a pesar de su elaboración por ordenador, se le consigue dotar de una entrañable fisicidad y de sentimiento a través de su mirada de ojos humanos.

En estas escenas, Bong modula con acierto el tono recurriendo a elementos chaplinescos: la fusión de la tragedia desgarrada con elementos de humor naif, en este caso las ventosidades; lo que en cualquier caso es una característica habitual en la filmografía del realizador. Y comparece asimismo una noción de la conexión con el espíritu protector y benéfico de la naturaleza que remite a Hayao Miyazaki, rasgos con los que conecta con habilidad con las emociones del espectador. Porque, ¿puede haber un amor más puro e incondicional que el de un niño por su mascota? Obviamente es una clase distinta de amor del que se profesa a las personas, que debido a su complejidad exige mayor esfuerzo por parte de uno mismo. Pero, ¿existe una relación más auténtica, entregada y reconocible por cualquiera que haya tenido un perro, un gato, una cobaya o cualquier bicho que responda a una caricia?

.

Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 6,5.

Lo tuyo y tú

21 Nov

lo-tuyo-y-tu

.

Año: 2016.

Director: Sang-soo Hong.

Reparto: Kim Joo-hyuck, Lee You-young, Kwon Hae-hyo.

Tráiler

.

           Las películas de Hong Sang-soo poseen un aura especial y fascinante, destinada a reventar las fronteras. Las fronteras entre la realidad y la ilusión, entre la apariencia leve y la profundidad reflexiva, entre el tono naif y la agudeza analítica, entre el humor y la tragedia, entre la tradición y la experimentación. Dicotomías que caen hacia uno y otro lado de la línea central que surca el relato: la que divide a los protagonistas entre la realización o el fracaso amoroso.

En el penúltimo filme del cineasta, Antes sí, ahora no, esta división se trasladaba incluso a los códigos cinematográficos y dramáticos, ya que a una primera narración sobre un encuentro romántico se le enfrentaba una segunda mitad que enmendaba a la anterior o, cuanto menos, la reensayaba desde una mirada diferente que, a la postre, afectaba a la lectura de la obra en su totalidad; en su aspecto artístico y existencial.

           En Lo tuyo y tú, Hong abunda en esta inquietud emocional a través del dilema de un hombre que rompe con su novia tras echarle en cara su afición al alcohol, alimentada además por los rumores de su círculo de amistades. De esta manera, prosigue su exploración de los mecanismos que rigen las relaciones románticas empleando para ello a unas criaturas extrañas pero que, no obstante, se mueven por sentimientos y reacciones universales y reconocibles, profundamente convencidas ellas de que el amor es el sentido único de la vida.

           El director y guionista expone entonces este objetivo amoroso como un camino inevitablemente patético y espinoso en el que es obligado hacer un esfuerzo descomunal para vencer las barreras existentes, levantadas por las dudas y prejuicios propios, los defectos ajenos y los condicionantes sociales y ambientales.

Un trayecto privado que, además, tiene bastante de engaño autoinducido o de necesidad voluntaria, dado que, desde una perspectiva personal, es imposible saber a ciencia cierta si está realmente justificado, mientras que desde un punto de vista ajeno la locura del amor resulta difícilmente comprensible. Más aún teniendo en cuenta que ese recorrido conduce a un desenlace siempre incierto, precedido de encrucijadas que prometen mil universos posibles, y que en último término también será siempre imperfecto o incluso incompleto, por mucho que se insista en idealizar tanto el concepto de Amor como el ‘objeto’ sobre el que se proyecta: la pareja.

           En resumidas cuentas, Lo tuyo y tú no deja de ajustarse, por así decirlo, a los parámetros clásicos de toda historia, en el sentido de que su protagonista debe emprender un viaje transformador, si bien con la huella estilística del autor surcoreano perfectamente palpable en esas conversaciones de apariencia improvisada e incluso un tanto teatral, en la importancia idéntica de los hechos reales y las situaciones deseadas, manifestada en la forma de plasmarlas ambas con apenas distinciones, o en los chispazos de desconcertante excentricidad que irrumpen en medio de la cotidianeidad de la puesta en escena -dos ejemplos esenciales: la alusión a la madre moribunda y la permanente desorientación que produce el personaje femenino; los dos con su relevancia narrativa y auténtica en entredicho-.

.

Nota IMDB: 6,7.

Nota FilmAffinity: 6,2.

Nota del blog: 7,5.

La doncella (The Handmaiden)

15 Nov

la-doncella-the-handmaiden

.

Año: 2016.

Director: Park Chan-wook.

Reparto: Tae-ri Kim, Min-hee Kim, Jung-woo Ha, Jin-woong Ho, So-ri Moon.

Tráiler

.

           La doncella (The Handmaiden) supone el regreso a Corea del Sur de Park Chan-wook después de su aventura americana, Stoker, así como la recuperación de su trabajo como guionista, al que había renunciado en la anterior para desgracia de la producción, que no obstante mantenía unas cuantas líneas recurrentes de la filmografía del cineasta. Porque en La doncella, una vez más, nada es lo que parece. Tanto o más cuando narra la historia de una estafa protagonizada por dos trileros de barrio bajo coreano y una noble japonesa inocente y frágil, a la que pretenden desplumar su herencia por medio de un matrimonio engañoso y su posterior traslado tras los muros del manicomio.

           Park, libre de nuevo de los grilletes de Hollywood, desencadena igualmente su laberíntica arquitectura argumental para acompañarla de su no menos elaborado estilo formal, abigarrado y en ocasiones excesivo, por ejemplo, en el uso de los movimientos de cámara, tan insistentes y raudos como los giros de guion que propicia la estructura dual del relato: el anverso contra su reverso, el truco sobre el truco.

Por medio de estas maniobras pirotécnicas, el filme permanece en constante fluidez, mutando incesantemente para entretenimiento del espectador, que a partir de una intriga sobre fraudes choca repentina y violentamente en su viaje contra un dilema amoroso donde se discute sobre las inclinaciones viscerales del ser humano hacia ambiciones materiales o sentimentales. Y, más tarde aún, contra una farsa sobre la liberación femenina contra todo y contra todos. Virajes, transformaciones y sobresaltos entremezclados todas ellos con literatura erótica, terror psicológico, teatro de la crueldad y fantasía romántica; siempre sin moderación alguna -y hasta provocando evidentes contradicciones discursivas, en el caso de las escenas de alto voltaje sexual-.

           La doncella resulta arrebatadora por esa misma descarada, audaz y divertidísima desmesura, incluso a pesar de defectos como la renuncia de Park a la concisión narrativa, en especial en las fases más explicativas de la función, donde la obra corre el riesgo de perder su complejo equilibrio. Malsana, sarcástica, voyeurística, hechizante. Potentísima. La arrolladora factura visual no es un artificio puramente esteticista, sino que aparte de para deslumbrar la retina sirve también para sumergirse hasta la cabeza en las relaciones de este triángulo delictivo y amoroso, en las migajas de suspense que deja tras de sí la acción, en el estado mental y afectivo que atraviesan los personajes. En la descomunal caja de juegos y sorpresas que conforma este particular universo, en definitiva.

.

Nota IMDB: 8,1. 

Nota FilmAffinity: 7,5.

Nota del blog: 8,5.

Right Now, Wrong Then

1 Dic

“Es muy curiosa la vida, es como las películas, a veces intentas hacer una comedia y te sale un drama.”

Fernando Trueba

.

.

Right Now, Wrong Then

.

Right Now, Wrong Then

.

Año: 2015.

Director: Sang-soo Hong.

Reparto: Jae-yeong Jeong, Min-hee Kim.

Tráiler

.

            De vez en cuando aparecen en la red experimentos diseñados por aficionados al séptimo arte y con ganas de divertirse a costa de películas muy populares. Se trata de juegos irreverentes con los códigos y los tópicos del cine que, alterados o revertidos desde el conocimiento elemental de las convenciones narrativas, pueden servir para dar por completo la vuelta a las intenciones originales de estos filmes. Ahí tienen por ejemplo ese vídeo que recomponía los fotogramas de Mary Poppins hasta pergeñar el perfecto tráiler de una película de terror. Ya se sabe, en el cine es tan importante el qué se cuenta como la forma en que se cuenta.

Algo de eso enseñaba el maestro Alfred Hitchcock -un superdotado a la hora de despertar todo tipo de sensaciones en el espectador a partir de los recursos del cine-, en otro vídeo bastante conocido en el que explica, con él de impagable protagonista, el denominado efecto Kuleshov, basado en el empleo expresivo del montaje.

En definitiva, el estilo y la técnica son piedras angulares en la composición de una obra cinematográfica, capitales en la configuración no solo de su estética, sino fundamentalmente de la semántica de su narración y, en consecuencia, del mensaje que transmite. La utilización de los mismos puede tornar una historia solemne en una parodia; así como unos hechos a priori cómicos en un drama terrible.

            A través de una suerte de estructura rashomoniana, el cineasta surcoreano Sang-soo Hong aplica en Right Now, Wrong Then –aproximadamente, “acertado ahora; equivocado luego”- dos estilos, dos tonos y dos perspectivas distintas sobre un relato prácticamente idéntico –un director de cine que, durante un viaje fugaz para participar en un festival, se enamora de una muchacha local-. La primera, posee la apariencia de una comedia romántica para, con el devenir de los acontecimientos, evolucionar hacia regiones un tanto más dramáticas. La segunda, una variación casi especular respecto a la anterior, nace con el aspecto de un drama romántico que, poco a poco, se desliza hacia la comedia.

            Right Now, Wrong Then es un ensayo metalingüístico acerca del poder de las decisiones. Pero la obra no se reduce a este marco reflexivo o didáctico. Por fortuna, la experimentación se acompaña sabiamente de una vertiente narrativa fresca y tierna, gracias a la cual el espectador que considerara que estas indagaciones teóricas solo pertenecen a las escuelas de cine también puede encontrar motivos de interés, como ese retrato patético y reconocible del cortejo humano arropado por una atmósfera de irónico y autoconsciente aspecto naif a causa de la banda sonora y unos movimientos de cámara muy evidentes.

            De esta manera, esta exploración a propósito de la relevancia de las decisiones se traspasa del arte a la vida en un ejercicio semejante al que desarrollaba el belga Jaco van Dormael en Las vidas posibles de Mr. Nobody, aunque sin su fatigante aparatosidad; más simpático y natural.

Ganadora en Locarno y Gijón.

.

Nota IMDB: 7,2.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 7,5.

The Fake

2 Abr

Ultramundo se sumerge en la Semana Santa para realizar una discusión cinematográfica entre el escepticismo y la fe. The Fake tira la primera piedra.

.

Sigue leyendo

The King of Pigs

9 Mar

“La educación es la mejor vacuna contra la violencia.”

Edward James Olmos

.

.

The King of Pigs

.

The King of Pigs

.

Año: 2011.

Director: Yeon Sang-ho.

Reparto (V.O.): Yang Ik-Jooun, Oh Jong-se, Kim Hye-na, Kim Kkot-bi, Park Hee-von.

Filme 

.

           Existe un momento capital en la vida de una persona en el que, más que en cualquier otro instante, todo acontecimiento que le suceda puede engrandecer o arruinar su vida futura. La primera etapa de la adolescencia es un trance donde la vorágine del cambio –el afloramiento de las hormonas en la pubertad, el afloramiento y la asunción de la propia sexualidad, el paso a una enseñanza superior, la adquisición de responsabilidades, la búsqueda de un lugar propio dentro una sociedad que se percibe hostil- puede arrastrar al individuo, especialmente frágil y modelable, hacia caminos insospechados que en adelante serán decisivos en su configuración como adulto.

           Desde una perspectiva adulta marcada por un estrepitoso fracaso –la presentación de los protagonistas, antiguos amigos, los muestra alucinando ante un cadáver femenino y pateando a su novia por una cuestión de celos, respectivamente-, The King of Pigs rastrea en este rito de paso determinante, compartido y traumático para hallar las razones que conducen a este presente descorazonador.

Por medio de una serie de flashbacks que se encadenan a lo largo de la inesperada conversación entre los dos personajes, el filme descubre a dos muchachos que, empujados al límite de su resistencia psicológica, tratan de rebelarse contra la rígida sociedad surcoreana de los ochenta, condensada en un instituto donde los estamentos de poder se encuentran rígidamente delimitados por la edad, la fuerza y, especialmente, por la ascendencia familiar y económica, siempre con la violencia como herramienta de control y conservación, en paralelo a la de un país oprimido y empobrecido por la dictadura militar.

De esta manera, intermediado por la figura carismática de Chul, un chaval que decide combatir a los animales adoptando el papel de monstruo –es decir, superándolos en ferocidad-, The King of Pigs plantea un agrio combate interno entre el Bien y el Mal; entre la resistencia pasiva y la rebelión agresiva contra el eterno rasero que, ahora y luego, discrimina a los perdedores de los ganadores.

           Yeon Sang-ho, uno de los estandartes en el todavía incipiente género de la animación de la joven y pujante industria del cine de Corea del Sur, compone una película oscura y hostil en el que los trazos ásperos y feístas -que salen a relucir sobre todo en las escenas cargadas de rabia emocional-, punteados asimismo por intromisiones de lo fantástico, se fusionan con un trasfondo temático hostil que se torna más pegajoso e incómodo a medida que avanza el metraje y la virulencia que envuelve los dilemas que asaltan a los dos compañeros de infortunio adolescente.

No obstante, la densidad llega a tal punto que puede resultar agotadora y, quizás, siguiendo esta deriva, el libreto también fuerce en exceso la perturbadora sordidez de la aproximación, en especial de cara a componer un desenlace catárquico más tremendista –e incluso extraño- que efectivo en sus intenciones.

 

Nota IMDB: 6,6.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 6,5.

A %d blogueros les gusta esto: