Tag Archives: Brasil

Mike Bassett: England Manager

21 Oct

mike-bassett-england-manager

.

Año: 2001.

Director: Steve Barron.

Reparto: Ricky Tomlyson, Amanda Redman, Bradley Walsh, Philip Jackson, Phill Jupitus, Dean Lennox Kelly, Robbie Gee, Geoff Bell, Martin Bashir, Pelé.

Tráiler

.

           Desconfíen de los programas de telerrealidad en los que los famosos abren su vida cotidiana para mostrarse como uno de nosotros, simples plebeyos sin gloria ni millones. La esperanza de la humanidad se desvanecería definitivamente cuando viéramos a Superman sentado en el váter, luchando por evacuar el vientre. La realidad, insobornable destructora de fantasías e ilusiones, es uno de los elementos más corrosivos que existen. No hay apenas personalidades que resistan su embate demoledor; en especial en el cine, campo de sueños, la realidad sublimada. Incluso un superhéroe como el que protagonizaba Big Man Japan caía derrotado bajo sus mamporros, enguantados en una envoltura de falso documental. Pero no hace falta acudir a esta mitología contemporánea, patrimonio de la ficción, pues los dioses que habitan el día a día son otros que, por supuesto, resultan también susceptibles de perder su halo sobrehumano en esta misma batalla, decidida de antemano. Así lo probaba This is Spinal Tap, el mockumentary por excelencia, una cinta en la que se exponía a las claras cuán estúpidos podían ser los divos del rock. Mike Bassett: England Manager viene a confirmar la misma tesis sobre otro gremio endiosado, aunque paradójicamente menos cinematográfico: el de los futbolistas.

           Mike Bassett: England Manager recrea el ascenso a seleccionador inglés de un entrenador de provincias (Ricky Tomlyson), arrastrado por las circunstancias propias, la mezquindad ajena y la pobreza del fútbol de las islas. ‘Uno di noi’, ascendido al cargo que cada ciudadano lleva dentro, al menos en las conversaciones con sus cuñados, con sus amigotes en la barra del bar o en los comentarios de Marca. El deporte rey, pasión de multitudes, opio del pueblo, religión oficiosa, cuestión de estado; algo más importante que la vida o la muerte, que diría Bill Shankly, queda reducido de este modo a miserable carne de sátira.

           A medio camino entre el citado This is Spinal Tap y un episodio de Little Britain –literalmente, ya que la trama se rellena dificultosa e irregularmente hasta completar los casi 90 minutos que equivaldrían a un partido reglamentario-, el filme, dueño de un marcado carácter costumbrista, pasa revista a prototipos de futbolistas nativos –desde émulos de Vinnie Jones, ahora actor, hasta sosias de David Beckham-, a las rústicas maneras que los ingleses tienen de entender la filosofía de juego, al circo que rodea al espectáculo estrictamente deportivo –los tabloides, los hooligans- y, en consecuencia, a la sociedad que sustenta este fenómeno.

No tanto incisiva en su sátira cultural, que hubiera aportado un material de gran tonelaje ácido, Mike Bassett: England Manager es una película más centrada en la caricatura extensiva de personajes y atmósfera y, especialmente, en explotar la vis cómica de la histórica de un tipo corriente que se enfrenta a adversidades por encima de sus capacidades naturales.

Es decir, que, en paralelo a su vertiente sarcástica, la comedia juega paródicamente con los tópicos y estereotipos del cine deportivo, en concreto con las tramas de entrenadores carismáticos que, armando un equipo de despojos, alcanzan la gloria contra pronóstico y cumplen así, vicariamente, el sueño de épica para el que la mayoría de individuos cree que está destinado.

           Se trata por tanto de una línea temática ligera y un tanto superficial, algo repetitiva y localista, pero que ofrece asimismo puntos humorísticos simpaticones y contadas ideas de calado –la puerta de la sede del fútbol inglés dominada por los cubos de basura, el empleo de los versos de Rudyard Kipling, poeta del Imperio-. En el aspecto formal, la obra también se muestra inconstante en el uso de determinados recursos narrativos destinados a romper irónicamente la convencionalidad general –el formato de reportaje televisivo, la infografía-.

           Curiosamente transformado en héroe de culto debido a sus faltas humanas, el buen entrenador Bassett prolongaría su carrera con una serie de televisión y también estaba anunciada una secuela de sus aventuras, Mike Bassett: Interim Manager. No cabe duda que podría hallar nuevo material de inspiración en la realidad, que ofrece episodios superiores como el escándalo protagonizado por Sam Allardyce, de características no muy alejadas a este personaje. ‘Errare humanum est’.

.

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 6,6. 

Nota del blog: 5,5.

Garrincha. Estrella solitaria

18 Ago

“En el fútbol las interioridades deben de ser bastante más sórdidas de lo que aparentan.”

Gonzalo Suárez

.

.

Garrincha. Estrella solitaria

.

Garrincha, estrella solitaria

.

Año: 2003.

Director: Milton Alencar Jr.

Reparto: André Gonçalves, Taís Araújo, Ana Couto, Alexandre Schumacher, Henrique Pires, Chico Díaz, Romeu Evaristo.

Tráiler

.

            Garrincha, jugador de fútbol, cargaba en sus entrañas, al modo de los héroes trágicos de la mitología, con su genio y su condena. Sus piernas, desnutridas, desiguales y combadas, eran a su vez un puñal y un pincel imprevisible para los defensas, así como la expresión de un ser deformado a martillazos por las presiones del entorno y el destino. Perteneciente a una estirpe proscrita, la de los futbolistas que aman al fútbol por el fútbol, Garrincha, “la alegría del pueblo”, octavo mejor jugador de la historia -quizás injustamente oscurecido por el fenómeno deportivo y publicitario de Pelé-, nunca encontró la paz en su interior, por más que la buscara inútilmente en el fondo de una botella o en el vientre de una mujer. Su existencia, un combate agónico entre la luz y las tinieblas, se librará entre cetros mundiales, entre nostalgia de una libertad infantil y despreocupada, entre resplandecientes conquistas de papel cuché, entre soledad en medio de múltiples matrimonios y paternidades inconscientes, entre la propia ciclotimia de la sociedad brasileña despeñada en la dictadura militar y, en definitiva, entre una autodestrucción desorientada hacia la cirrosis y la miseria.

Nacido Manuel Francisco Dos Santos en Palo Grande, Brasil, la vida de Garrincha es fábula, gloria, fatalidad. En cambio, Garrincha. Estrella solitaria, equivale a transformar al mejor regateador de todos los tiempos en un tosco lateral carente de talento. Con mañas de telenovela, esta producción brasileña dirigida por Milton Alencar Jr. realiza un recorrido pedestre, tanto en el libreto como en la expresión visual del mismo, por la vida del extremo de Botafogo, escrita para deslumbrar refulgente como un fogonazo y, enseguida, desvanecerse doliente en la nada.

            Mientras es exhibido públicamente, viejo, cansado y desmoronado, envuelto en los brillos, la samba y el confeti del carnaval de Río de Janeiro, Garrincha (el insuficiente André Gonçalves) recrea con pastosa voz en off los principales episodios de su biografía, intermediados también por los recuerdos de sus allegados –el periodista Sandro Moreyra, el defensa Nilton Santos, su segunda esposa Iraci, la cantante Elza Soares, amante-. La colección de imágenes se desvía paulatinamente hacia una poco interesante historia de amor maldito con Soares (Taís Araújo) que cae en el folletín con fotografía vintage, incapaz de desprenderse por el contrario del estatismo en la puesta en escena, las declamaciones desgarradas y las actuaciones limitadas.

            Apuntes como la disociación entre realidad, memoria romantizada por el paso de los años y la pura leyenda creada por el influjo del astro quedan en la nada por la ausencia de imaginación de la producción, que se limita a volcar sobre los fotogramas el texto biográfico de Ruy Castro, sin asomo de la pasión, la chispa y el asombro que, por ejemplo, alberga una sola finta, tan moderna en su antigüedad, de Garrincha. Aquellas que, precisamente, asoman, sin rebajar, en las secuencias rescatadas del documental de 1963 Garrincha – Alegria do Povo, de Joaquim Pedro Andrade, con “el ángel de las piernas torcidas”, mágico y triste, en la cúspide de su fama.

.

Nota IMDB: 5,3.

Nota FilmAffinity: 4,9.

Nota del blog: 2.

El Dorado

25 Ago

“En el cine me gusta lo heroico. Soy partidario del antirrealismo. El realismo es plano, monótono y moderno en el sentido más estúpido de la palabra.”

Riccardo Freda

.

.

El Dorado

.

El Dorado.

Año: 1988.

Director: Carlos Saura.

Reparto: Omero Antonutti, Gabriela Roel, Inés Sastre, Lambert Wilson, Eusebio Poncela, Francisco Algora, José Sancho, Francisco Merino, Patxi Bisquert, Féodor Atkine.

Tráiler

.

            Resulta curioso observar cómo, en ocasiones, ceñirse a la realidad histórica contribuye a desdibujar o a difuminar un personaje tan fascinante, excesivo y alimentado por la leyenda como Lope de Aguirre: el príncipe de la Libertad y la ira de Dios.

            Presa del magnetismo del conquistador de Oñate, Carlos Saura escogería su contrahecha y siniestra figura para realizar El Dorado, una de las primeras películas dentro del marco de las celebraciones del quinto centenario del descubrimiento de América. La costosa superproducción –sería la película española con mayor presupuesto hasta aquella fecha-, tomará el camino opuesto al de la célebre aproximación minimalista, operística, antihistoricista y onírica de Werner Herzog, que sublimaba el aura quasimitológica que desprende Aguirre para arrojarlo a un viaje delirante, etéreo y abstracto. Atemporal y, por tanto, intemporal.

Saura, por el contrario, describe con minuciosa precisión la ambientación histórica de la época. Y, a través de anclarlo a este contexto determinado, su dimensión ‘auténtica’ como proyección de sueños, quimeras y pesadillas universales y eternas, queda por el contrario pálida. De igual manera, se disuelve la dimensión épica y alucinada de la todopoderosa inmensidad del equinoccio amazónico. En conclusión, la superficie del retrato aparece registrada con sumo realismo; pero apenas se logra rasguñar hacia su interior –quizás únicamente por medio de la presencia de la intrigante Inés de Atienza-.

Los entresijos de Aguirre, su esencia, permanecen ocultos e inescrutables durante todo el voluminoso metraje, el cual, en última instancia, tampoco se presta a concluir aquella desastrosa jornada en busca del fabuloso El Dorado. En cambio, cierra el filme con una premonición que podría resultar sugerente si no se le agregase a modo de coda el siempre inelegante texto explicativo acerca del desenlace de Lope de Aguirre, aquí Omero Antonutti, actor ligado a papeles paternales y gran economía expresiva que fía su eficacia interpretativa al trabajo de voz, rasgo que se pierde con el doblaje impuesto.

            Esa ausencia de intensidad y de poder de evocación propicia que El Dorado sea una película narrada con excesiva sobriedad y que, a causa de su propio peso, le terminan flaqueando las fuerzas.

 

Nota IMDB: 6,4.

Nota FilmAffinity: 5,4.

Nota del blog: 6.

Tropa de Élite

2 Mar

“No estoy en contra de la policía; simplemente les tengo miedo.”

Alfred Hitchcock

.

.

Tropa de Élite

.

Tropa de Élite.

Año: 2007.

Director: José Padilha.

Reparto: Wagner Moura, André Ramiro, Caio Junqueira, Milem Cortaz, Fernanda Machado, Maria Ribeiro, Paulo Vilela.

Tráiler

.

            Después de las unánimes alabanzas internacionales cosechadas por Ciudad de Dios, retrato crudo y realista de la vida (y la muerte) en las favelas, el cine brasileño facturaba Tropa de Élite, otro superéxito fundamentado en la exploración verista y con estilo documental de las problemáticas del país -como en la anterior, también participa en el libreto Bráulio Mantovani-, en esta ocasión próximo a las formas adrenalínicas del thriller contemporáneo y al estilo de cineastas de referencia en este campo como Paul Greengrass.

            En Tropa de Élite, el punto de vista narrativo y a veces moral del relato, con el peligro que esto conlleva, es el del capitán de una unidad operativa especial de la policía brasileña, la BOPE, instruida y dotada para erradicar la criminalidad de los arrabales cariocas a sangre y fuego. Jueces y verdugos insobornables, implacables, impunes e irredentos.

Es su profusa voz en off la que ejerce de cicerone a lo largo de una película estructurada en capítulos y focalizada en los distintos estratos que componen este universo corrompido, sumido en el delito y la muerte –dos antitéticos aspirantes a policía, la burguesía adocenada, ingenua o hipócrita, el mundillo de la policía militar, la idiosincrasia de estas fuerzas de combate urbano-.

            Planteado con voluntarios y quizás no exagerados paralelismos con el cine bélico, maniqueo en esencia, el discurso que sostiene Tropa de Élite entrecruza la experiencia de unos personajes que, a decir verdad, tan solo cobran relieve humano y cierta matización en el caso de los integrantes del BOPE. Por el contrario, el análisis social de las mafias del narcotráfico y sobre todo de la juventud universitaria y en apariencia comprometida –vociferante, inmadura, hipócrita e inmoral- es superficial o directamente negligente.

A mi entender sus intenciones no pasan por la glorificación del censurable BOPE, un organismo parafascista afiliado a los principios del vigilantismo y fruto envenenado de unas circunstancias lamentables. Pero los resultados de las acciones que muestra el filme, la dialéctica del narrador en off y su posicionamiento dentro del contexto argumental como bastión incorruptible deslustran un tanto las posibles aspiraciones de la obra: denunciar la autodestructiva enajenación moral, política y cultural de la sociedad brasileña, abrazada al culto a la violencia y el delito como medio de vida y de promoción y triunfo social.

De ahí el proceso de adoctrinamiento que sufrirá el idealista, inducido por la formación militar y, en especial, por motivos íntimos y emocionales impuestos por la terrible decrepitud del ambiente; un proceso acaso semejante a la despersonalización y conversión en una necesaria ‘máquina de matar’ del recluta Bufón de La chaqueta metálica. El infecto sistema que todo lo contamina.

            José Padilha ofrece un producto fresco y enérgico, que se contagia de la crispación de su escenario a través de imágenes urgentes, un montaje eléctrico y una plasmación descarnada y agresiva de la violencia. Tropa de Élite arrolla y no da respiro, ni tiene contemplaciones en despellejar su objeto de atención, si bien, obviamente, conviene introducirse en su propuesta con el debido escepticismo y espíritu crítico.

            Contará con una segunda parte, más centrada en la criminalidad de guante blanco.

 

Nota IMDB: 8,1.

Nota FilmAffinity: 7,6.

Nota del blog: 7.

La mujer y el monstruo

8 Jun

“Me gustan las mujeres. No las entiendo, pero me gustan.”

Sean Connery

.

.

La mujer y el monstruo

.

La mujer y el monstruo

Año: 1954.

Director: Jack Arnold.

Reparto: Richard Carlson, Julie Adams, Richard Denning, Antonio Moreno, Néstor Paiva.

Tráiler

.

.

            Siempre a la sombra del estajanovista Roger Corman en cuanto a reconocimiento popular, Jack Arnold surgía en la década de los cincuenta como uno de esos hábiles artesanos capaces de montar una película de terror al más puro estilo MacGyver: con medio escenario demolido, un set de carpintería reusado, cuatro plantas de plástico, un poco de látex moldeable y, eso sí, una agradecida imaginación y ganas de contar una historia.

Aunque se retiraría pronto a los más cómodos espacios de la floreciente televisión, Arnold legaría para la posteridad un par de pequeños clásicos de serie B, como son Tarántula, El increíble hombre menguante y La mujer y el monstruo -también conocida por la traducción literal del título inglés, La criatura de la laguna negra-.

           Previa a las anteriormente citadas, La mujer y el monstruo rescata paradigmas clásicos del terror de pequeño presupuesto, codificados en este caso por la legendaria King Kong, a su vez reinterpretación del cuento tradicional La bella y la bestia: la localización foránea y exótica –el ignoto río Amazonas- y el conflicto entre lo salvaje, representado por la ineludible criatura, y la belleza, encarnada por la jugosa Julie Adams y sus modelitos más propio de un club de golf de cierta distinción que de exploradora tropical.

           Desde una visión actual y adulta, poco se más se le podía pedir al asunto aparte de que resultase un producto entretenido, con cierta credibilidad argumental y un monstruo carismático. Lo consigue. De hecho, la criatura de la laguna negra, un fósil viviente del Devónico, antropomorfo, verdoso, con escamas, branquias y cierta semejanza facial con Charles Laughton –encomiable trabajo de suit-motion, en definitiva-, aportará un nuevo morador al por entonces languideciente panteón de iconos del terror de Hollywood, refrendado más tarde, entre otras cuestiones, por su protagonismo en dos secuelas posteriores y el padrinazgo nominal de un auténtico anfibio prehistórico, el Eucritta melanolimnetes.

           Como a los más aguerridos boxeadores, a La mujer y el monstruo no le sobra ni le falta un solo gramo. Muestra de la solvencia narrativa de Arnold, la película contiene los planos exactos para garantizar una envidiable fluidez sin que la voluntad de impresionar a la audiencia –de aquella época- lleve a redundancias o excesos que pudieran entorpecer el ritmo. Además, cabe destacar la pericia a la hora de filmar escenas nocturnas y secuencias subacuáticas en el (sorprendentemente) cristalino río brasileño.

           Dejando de lado la curiosidad de su rodaje original en 3D, el filme aporta como rasgo de distinción una especial audacia en la expresión del poder magnético de la mujer, personaje positivo por excelencia más que florero para alegrar la función, centro gravitatorio alrededor del cual oscilan sin remisión la criatura y los dos trogloditas disfrazados de científicos en pugna por las atenciones de la joven.

Esta barbarización del orgulloso hombre civilizado queda de manifiesto –aparte de en la denuncia de la espectacularización mercantilista que prostituye a la ciencia- en una escena clave donde, a partir del tímido contacto del enigmático ser y la hermosa muchacha, cambian por completo las tornas entre cazador y presa: el monstruo aparece vulnerable y tierno, agredido en su propio hábitat sin misericordia ni justificación por dos antropoides deformados por grandes gafas de buceo, estrafalarios tubos y aterradores arpones.

           En definitiva, el resultado de La mujer y el monstruo es una cinta honrada, digna y disfrutable.

           Para finalizar con una anécdota, cuenta la leyenda que el sesudo y angustiado Ingmar Bergman se regalaba una proyección de La mujer y el monstruo por cada uno de sus cumpleaños.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 7.

A la izquierda del padre

3 Mar

“Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.”

Enrique Jardiel Poncela

 

 

A la izquierda del padre

 

Año: 2001.

Director: Luiz Fernando Carvalho.

Reparto: Selton Mello, Raul Cortez, Juliana Carneiro da Cunha, Leonardo Medeiros, Simone Spoladore.

Tráiler

 

 

            El desgaste y declive de los viejos cineastas y métodos de producción del cine brasileño a comienzos de la década de los noventa y las nuevas legislaciones del gobierno sobre el sector audiovisual favorecieron el surgimiento de una nueva manera de hacer cine y de nuevos realizadores con una visión fresca y renovadora, muchos de ellos provenientes de campos como la publicidad, la ficción televisiva o la crítica cinematográfica.

Esta corriente, la Retomada, dará a luz obras de carácter independiente, no aferradas a códigos genéricos, que reflejan la realidad multicultural, variopinta y ciclotímica del Brasil del cambio de siglo, el eterno país del futuro. El reconocimiento internacional de la Retomada quedará patente, entre otros muchos galardones en festivales especializados, en las nominaciones al Oscar de cintas como El cuarteto, Cuatro días de Septiembre y Estación central de Brasil.

            Surgido precisamente de la pequeña pantalla, Luiz Fernando Carvalho estrenará su primera y hasta el momento última producción cinematográfica, un proyecto totalmente personal, de autor, basado en la novela Lavoura Arcaica del escritor brasileño de origen libanés Raduan Nassar.

A la izquierda del padre habla del conflicto entre tradición y modernidad, entre la religión distante y poco comprensiva y la naturaleza vital, preñada de pasiones ardorosas y emociones desgarradas, de una fe innata y vitalista; la oposición entre el padre hermético y estricto y la madre, símbolo de lo afectivo, del amor, el sentimiento; entre el padre, ascético y severo, y el hijo, rebelde desde su placer no reprimido.

             Carvalho traza el retrato del cambio de una familia, de un país y de unos tiempos con un estilo formal que bebe del lirismo de Terrence Malick en su reflejo de la conexión profunda del hombre con naturaleza de la que procede, del poder del pasado en la configuración del individuo, ilustrado a través del recuerdo y el flashback, subrayado por la introspección y el uso expresivo de la voz en off y la banda sonora, por los movimientos de cámara que posan su mirada, al igual que esas evocaciones del protagonista, en lo sutil y cotidiano como terreno del que dimana la poesía de lo terrenal, producto de una mirada limpia que no ha perdido la fe y la ilusión por las maravillas de un mundo complejo, iluminado por lo divino y por lo humano, a pesar de su búsqueda constante de las raíces, del paraíso perdido, de Dios.

             Sin embargo, pese al encomiable esfuerzo, la belleza de las imágenes y lo profundo de sus sentimientos, el director brasileño no consigue igualar la preciosa naturalidad del estadounidense, la precisión con la que incardina el tiempo, el espacio, lo interno y lo externo de sus personajes en el proceso de construcción del filme. Algunas escenas nacen forzadas por el abuso de la intensidad dramática, se estira demasiado el tempo del relato y Carvalho parece afrontar la escritura del guion con respeto excesivo por el original, en unas ocasiones sugestivamente literario, en otras, más tendente al empacho de una prosa plasmada con demasiada literalidad.

No obstante, A la izquierda del padre resulta una película osada, poética y hermosa.

 

Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 7.

El partido de sus vidas

23 Abr

“Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol.”

Eduardo Sacheri

 

 

El partido de sus vidas

 

Año: 2005.

Director: David Anspaugh.

Reparto: Gerard Butler, Wes Bentley, Costas Mandylor, Louis Mandylor, Jimmy Jean-Louis.

Tráiler

 

 

Fútbol y cine.

Las dos grandes aficiones de la humanidad nunca han tenido una relación buena. Aún a estas alturas se sigue considerando el mayor logro de este choque de pasiones Evasión o victoria, una cinta realizada por un gran aficionado a los deportes y a la aventura como John Huston pero un analfabeto total en cuanto al fútbol, lo que se notaba en una película que tuvo que dar la parte principal y final de heroísmo a un mal necesario de este deporte, el portero. Quizás por su condición de deporte colectivo y democrático en cuanto a su participación y por su desarrollo en cuanto a juego, por esa falta de épica individual, no puede lucir tanto como en otros como el boxeo, a lo que se suma el desinterés, cada vez menos eso sí, de La Meca del cine, cuyos deportes nacionales son el béisbol y el fútbol americano. Una falta de heroísmo personal y un poco cinematográfico desarrollo del juego, difícil de rodar aunando credibilidad y espectacularidad, patente en el fracaso de crítica y público de la ambiciosa trilogía Goal!, ayudada también por un protagonista que era obvio que no sabía dar una patada a un bote.

Es por ello que la temática del fútbol como deporte en el cine, más allá del retrato del aficionado o el hooligan, desarrollada sobre todo en los países más importantes para el mismo, quede reducida a ambientes populares más que profesionales –a excepción de los filmes con moralina producidos bajo el franquismo, que explotaban a las estrellas del momento, como Di Stéfano en La saeta rubia o Kubala en Los ases buscan la paz o, más recientemente, la despreciable Real, la película, la aburrida The Damned United, centrada el el Mourinho de los sesenta-setenta, Brian Clough, o la ya mencionada Goal!-, bajo pretextos como el tópico sobadísimo y mediocre de equipo desastroso que se une y triunfa ante la adversidadUn entrenador genial, Camino hacia la gloria, Mean machine, prácticamente remakes de películas pertenecientes a otros deportes-, el cumplimiento de sueños y la autoafirmación del adolescente en crisisQuiero ser como Beckham, El sueño de Jimmy Grimble-, en el acercamiento a temas sociales y costumbristas con el fútbol como excusa -la inglesa Mi nombre es Joe, que une clase proletaria y deporte, combinación clásica del cine social británico-, los retratos generacionales con el balón como paraíso perdido como la hilarante Días de fútbol, que incluye un guiño a la anterior, e Italia-Alemania 4-3, o la interesantes, parejas y más eclécticas cintas italiana 4-4-2, il gioco più bello del mondo y chilena Historias de fútbol-, así como en obras puramente cómicas –las italianas L’allenatore nel pallone y Centroavanti di sfondamento, la delirante Shaolin soccer o comedietas tardofranquistas como Las Ibéricas F.C.-.  

            Esta El partido de sus vidas, dirigida por el experto en estas lides David Anspaugh (Hoosiers: más que ídolos, en baloncesto, y Rudy, reto a la gloria, en fútbol americano),  sigue de nuevo el primer caso de equipo que pasa from zero to hero, centrado en la selección norteamericana participante en el Mundial de Brasil 1950, aparentemente destinado al ridículo. Es decir, una película pobre que sigue el tópico paso a paso, desde un guión planísimo y carente de emociones, con las típicas luchas de egos y confrontaciones de personalidades dispares –muchas de ellas excusadas en la adoración vudú del jugador haitiano Gaetjens, que no se corresponde con la realidad- y su posterior unión hacia un objetivo común, con burdas llamadas al ardor y honor guerrero y al patriotismo, hasta unos actores en general poco acertados y una banda sonora horrible que subraya el cliché. Si acaso se puede destacar la fotografía de aire vintage y un rodaje más o menos decente de las situaciones deportivas.

           Así parece imposible que la unión de fútbol y cine fructifique en una obra definitiva. Habrá que seguir esperando.

 

Nota IMDB: 6.

Nota FilmAffinity: 4,8.

Nota del blog: 3.

A %d blogueros les gusta esto: