Tag Archives: Bosque

Fantástico Sr. Fox

21 Mar

“Lograr que un niño vaya de asombro en asombro, que descubra lo que pasa en el edificio de enfrente en un viaje emocional para el público… Eso es hacer cine.”

David Fincher

.

.

Fantástico Sr. Fox

.

Fantástico Sr. Fox.

Año: 2009.

Director: Wes Anderson.

Reparto (V.O.): George Clooney, Meryl Streep, Jason Schwartzman, Eric Chase Anderson, Wallace Wolodarsky, Bill Murray, Willem Dafoe, Michael Gambon.

Tráiler

.

             A tenor de su innegociable candidez, sus fotogramas bullentes de colorido e inesperado surrealismo y su caricaturesco sentido del absurdo y lo estrafalario, era lícito pensar que, en vista de toda esta influencia recibida, Wes Anderson podía encontrar en el cine de animación un nicho extremadamente favorable para desarrollar sus proyectos.

             Fantástico Sr. Fox es el único filme de Anderson encuadrado en el género de la animación y el único en el que adapta un texto ajeno, El Superzorro de Roald Dahl, cuya brevedad le permitirá sin embargo disponer de “mucho espacio para divagar”, según reconocerá el propio cineasta. En lo que respecta a las líneas principales del argumento, este añadido específico se concentrará en la incorporación de un preludio y un tercer acto a la trama original.

             Estos elementos atípicos en su filmografía no suponen un obstáculo para la aparición de la acentuada sensibilidad del director texano, la cual se revela en el aspecto temático a través del elogio del individuo extraño y marginal, la exploración de unos vínculos familiares quebradizos y la reivindicación de la propia e indomable naturaleza como imprescindible medio para alcanzar la realización existencial. La puesta en escena forma parte asimismo de su inconfundible patrimonio estilístico: viva, pulcra y resplandeciente, desbordante de una seductora creatividad visual capturada gracias a un encantador uso del stop-motion, pleno de sabor y personalidad.

             La base literaria preestablecida, firmada por uno de los más estimulantes novelistas de literatura para niños, propicia por un lado que Anderson pueda dar rienda suelta a su pasión de cuenta cuentos y que, al mismo tiempo, no pierda el pie con su tendencia a abandonarse a la afectada, impostada y autocomplaciente infantilización de los personajes y de la acción, defecto recurrente que suele lastrar su obra.

Las aventuras del señor Fox (soberbio trabajo de voz de George Clooney), un zorro que somatiza su particular crisis de los cuarenta con el testarudo retorno a su vocación de ladrón de gallinas, patos y sidra, quedan plasmadas en una película chispeante, ocurrente y que canaliza con apasionantes resultados el entusiasmo y el ingenio narrativo del autor.

             Fantástico Sr. Fox regala una fábula ágil, divertidísima e insólita, poseída además por un espíritu rebelde e inconformista de contagiosa vitalidad.

 

Nota IMDB: 7,8.

Nota FilmAffinity: 7,3.

Nota del blog: 8,5.

En la niebla

18 Ene

“Hay muchas clases de muertes y la moral es una de ellas”.

Jules Dassin

.

.

En la niebla

.

En la niebla.

Año: 2012.

Director: Sergei Loznitsa.

Reparto: Vladimir Svirskiy, Vladislav Abashin, Sergei Kolesov.

Tráiler

.

            Piensen en la representación cinematográfica del horror de la guerra. Lo más probable es que su memoria de vea bombardeada por algo parecido a los hiperrealistas y ultraviolentos fotogramas del desembarco en Normandía reproducido en Salvar al soldado Ryan. Aunque espectacular e impactante, no es la única manera de recrear semejantes atrocidades.

Una película como En la niebla, por ejemplo, se aleja de los sanguinolentos miembros cercenados por la pólvora, los alaridos desgarrados y la epopeya marcial para adentrarse en un horror frío y sordo, que cala en los huesos como la gélida niebla del título. Es un horror que toma forma a través de la sinrazón que devora con avidez todo despojo de humanidad, a través del absurdo que impregna la existencia de un hombre que, estimulado por la barbarie, se ha abalanzado con alegría y tesón a la pérdida absoluta de su propio juicio.

            Ambientada en la Bielorrusia ocupada por los ejércitos nazis y disputada por los partisanos locales durante la Segunda Guerra Mundial, tres hombres comparten travesía en las profundidades del bosque: un combatiente motivado para alistarse por el robo de su amada camioneta, un guerrillero cobarde y un ferroviario injustamente acusado de traición a la patria. A excepción de este último -el inocente que lucha por conservar intacto su espíritu y es zarandeado por propios y extraños-, resulta difícil distinguir el carácter bondadoso o malvado de los personajes, envueltos en un halo de confusión y enajenamiento que difumina su condición humana hasta dejarla irreconocible.

            No hay reverencia, épica o heroísmo en esta mirada al pasado: el invasor alemán ni siquiera posee un papel significativo en cuanto al reflejo de la degradación y la violencia del país.

En un encomiable ejercicio de dirección, Sergei Loznitsa contagia el profundo pesimismo de la propuesta por medio de un ritmo lánguido y desalentado, un escenario inhóspito y helado que se configura casi a modo de limbo abstracto y unas interpretaciones abatidas, parcas en gestos y escuetas en palabras, recitadas siempre con un tono bajo, ausente de emoción. Voces muertas, en definitiva. Por lo general, las miradas de incredulidad, desbordadas por la desazón y los interrogantes, expresan mucho más que las líneas de diálogo, las cuales no obstante también va dejando a su paso reveladoras perlas como la cruel insistencia en culpar al torturado ferroviario de todas las desgracias habidas y por haber.

            Como remate, el recorrido circular que traza el argumento apuntala la escalofriante desesperanza que reviste En la niebla.

 

Nota IMDB: 6,7.

Nota FilmAffinity: 5,6.

Nota del blog: 8.

Anticristo

27 Dic

“Lars von Trier necesita a las mujeres. Las envidia y las odia por ello. Así que tiene que destruirlas.”

Björk

.

.

Anticristo

.

Anticristo.

Año: 2009.

Director: Lars von Trier.

Reparto: Charlotte Gaingsbourg, Willem Dafoe.

Tráiler

.

           Cierto resquemor y despecho se le nota a Lars von Trier, cineasta y provocador. No le vale hacer como Álex de la Iglesia y calificar de brujas a todo el género femenino sin distinción. Von Trier, un hombre que no se anda con minucias, las eleva un peldaño más en la escala del mal: a la categoría de Anticristo redivivo.

            Anticristo es una película mutante. El filme comienza luciendo una apariencia de prólogo moralista, envuelto en un solemne blanco y negro, maneras litúrgicas, un aria de Haendel –la misma que se canta en la taberna de Amanece, que no es poco, hay que decirlo- e imágenes de sexo explícito. Una secuencia en la cual se equipara una acción, el orgasmo desbocado una pareja, con una consecuencia, la trágica muerte de un niño inocente.

En su estado larvario, la obra se adentra en los frágiles límites que separan la cordura de los infiernos de la sinrazón, planteada como la lucha contra el dolor y la culpa de un matrimonio en el que se establecen dos aproximaciones antagónicas hacia un mismo hecho luctuoso: la racional y psicologista de él (Willem Dafoe, encarnación del Mesías en La última tentación de Cristo, ojo) y la emocional y desgarrada de ella (Charlotte Gaingsbourg, premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes por este exigente trabajo).

En el plano formal, el director danés juega con la luz y la oscuridad para describir un combate íntimo y épico, imbuido de una atmósfera onírica y angustiosa cuyas desasosegantes imágenes, repletas de una fuerza malsana y enfermiza, van torciendo poco a poco el recorrido de la película, como respondiendo a esa llamada maléfica que parece componer el incesante repiqueteo de las bellotas y el registro de sonidos que materializan la atmósfera, hacia una lectura sobrenatural y desaforadamente negativa de la condición humana en general, femenina particular.

            Desde una postura tétrica y pesimista, Anticristo se propone desvelar el caos como denominador común de la existencia, la preponderancia de la muerte y de lo grotesco frente a la penosa casualidad y el desolador absurdo de la vida.

            La cinta cautiva y perturba en este aspecto trágico, en el que esos tres mendigos que pululan por el escenario –el dolor, el sufrimiento y la desesperación- bien podrían haber representado el papel de las tres erinias de la mitología griega. En cambio, tras la definitiva metamorfosis del relato, la que otorga significado a las referencias religiosas que venía manejando el guion –el Edén perdido, la tentación y el pecado original, la bruja y su dominación mediante el sexo, el diablo-, es cuando Anticristo pierde los papeles, el halo surrealista se le descabalga para dar paso al exceso y el puro delirio conceptual y visual -nefasto conservar la atención absorbida por la narración-, y comienza a soltar exabruptos misóginos de como poco dudosa justificación.

Una película enajenada (y para mal).

 

Nota IMDB: 6,5.

Nota FilmAffinity: 6.

Nota del blog: 5.

La cabaña en el bosque

24 Nov

“No hay nada más fácil que asustar al espectador. Es mucho más difícil hacerlo reír, que se ría de verdad.”

Ingmar Bergman

.

.

La cabaña en el bosque

.

La cabaña en el bosque.

Año: 2011.

Director: Drew Goddard.

Reparto: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Anna Hutchinson, Frank Kranz, Jesse Williams, Richard Jenkins, Bradley Whitford, Sigourney Weaver.

Tráiler

.

            Un género epidérmico por naturaleza como el cine de terror está sometido a la exigencia de una renovación continua para lograr el objetivo de burlar un envejecimiento en este caso especialmente rápido y pronunciado –ejemplo de ello es el ya manifiesto agotamiento de recientes vías abiertas como el ‘torture porn’ y el metraje encontrado-. En este sentido, el empleo repetitivo hasta la saciedad de una limitada serie de fórmulas y recursos provoca que estos hayan quedado deformados hasta el ridículo, pasando por esta misma razón a constituir un campo abonado para la parodia –ver Scary Movie y similares-.

La cabaña en el bosque parte con la lección bien aprendida de estas premisas para entremezclar un sentido homenaje al cine de terror popular junto con el despelleje irónico y despiadado de sus más evidentes desmanes. Más que una película de terror, La cabaña en el bosque es una película sobre las películas de terror.

            El guion de Drew Goddard –curtido en las enmarañadas tramas metafísicas de Perdidos– y Joss Whedon –un cineasta lo suficientemente inteligente como para haber dignificado el monótono ‘blockbuster’ superhéroico con Los vengadores– se presenta entonces como un auténtico estudio metalingüístico en el que el paradigmático esquema del ‘slasher’ entrecruza su camino con una tesis satírica sobre el acto demiúrgico de este universo en miniatura que es la ‘horror movie’, sujeto a leyes y códigos particulares y casi inmutables.

Si Wes Craven, personalidad de referencia en el terror contemporáneo, se erigía en pionero en el propósito de exponer el género ante su propio reflejo por medio de la saga Scream -donde la figura del fan, convertido en un personaje más, era capaz de predecir los pasos del asesino gracias a su irreductible cinefagia-, en La cabaña en el bosque son por su parte una pareja de metódicos funcionarios los que oficiarán de transmutación alegórica de los ideólogos y artífices de la función.

Son ellos los que, desde su cabina de mando, reclutan a los protagonistas a partir de un listado de arquetipos preestablecidos –la prostituta, el atleta, el loco, el erudito, la virgen-, proponen las reglas de juego, desencadenan una amenaza escogida de entre un millar de opciones posibles y se sientan a observar divertidos cómo evoluciona poco a poco su criatura, destinada a contentar a una clientela ávida de atrocidades malsanas –el público, dios supremo al que se ofrendan cruentos sacrificios desde la noche de los tiempos-. Incluso podría entenderse a una de las víctimas de la historia, el tópico amigo fumeta sentenciado por sistema a morir descuartizado a las primeras de cambio, como otra metáfora acerca de uno de los más habituales modos de consumo de esta clase de cintas: no hay nada como una experiencia en grupo y con unas risas al calor de la marihuana para desbaratar cualquier tipo de lógica o de atmósfera siniestra que se precie. 

            Es esta realidad/película paralela la que da sentido y sostiene a La cabaña en el bosque. La mirada cotidiana y profesional de los dos técnicos establece un estimulante marco autorreflexivo y un desternillante contrapunto cómico ideal para disfrutar con sonrisa complacida un argumento que, en su aspecto estrictamente terrorífico –factor secundario en esta ocasión, a pesar del excesivo peso que con menos acierto se le otorga en el desenlace-, no pasa de rutinario.

Es decir, que La cabaña en el bosque supone un sabroso pellizco crítico y amoroso a partes iguales que permite acercarse con placer renovado a un arte menor –pero arte al fin y al cabo- malherido por su galopante devaluación.

 

Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 6,4.

Nota del blog: 7.

Furtivos

9 Ene

“Lo reduzco todo a cine. Incluso cuando leo un libro, lo reduzco también a cine. Y cuando voy por la vida. Y cuando viajo. Siempre pienso: pues esta casa, para una película… Este tipo de balcones… pues aquí podría vivir no sé quién.”

José Luis Borau

 

 

Furtivos

 

Furtivos

Año: 1975.

Director: José Luis Borau.

Reparto: Lola Gaos, Olivi Montllor, Alicia Sánchez, Felipe Solano, José Luis Borau, Ismael Merlo.

Filme

 

 

            Recientemente desaparecido, José Luis Borau siempre quiso y supo ir a su aire, defendiendo su manera de sentir la vida y el cine. Un individualismo militante que no reñía con la cordialidad y la humanidad, siempre bien considerado por aquellos que le rodearon y trabajaron con él, incluso a pesar de haber defendido el incómodo sillón de la presidencia de la Academia de Cine española, a la que consiguió dar su espaldarazo definitivo. Solo pero en paz, sin ofender a nadie. O a casi nadie. 

Porque Furtivos, su obra más celebrada, bien supo soliviantar a la inefable censura de los estertores del franquismo, que exigió cerca de cuarenta cortes en el metraje. Borau no cedió ni un centímetro de celuloide. La posterior Concha de Oro en el festival de San Sebastián confirmaría que algo estaba cambiando en el cine y en todo el país.

             Y es que, sin resultar nunca explícita, Furtivos escarba en las podredumbres y miserias heredadas de un régimen agonizante por medio de una serie de personajes condenados por el mismo a la marginalidad, la violencia y la crueldad como único modo de vida.

Un trampero furtivo y su madre, regente de un rústico caserón de montaña -posta para las partidas de caza de ciervos reducidas por la imposición de una larga veda- enfrentan la hiel largamente enquistada en sus entrañas ante la aparición de una joven fugada de un reformatorio, novia de un agresivo asaltador de medio pelo.

             Borau, apoyado en el libreto escrito a cuatro manos con Manuel Gutierrez Aragón, expone un filme que cabalga entre la atmósfera del cuento y el más crudo realismo para entregar una fábula costumbrista y agria sobre la que sobrevuelan las últimas miserias de un régimen feudal, primitivo –la caza no deja de ser una actividad prehistórica perpetuada en el tiempo-, que abusa, deseca y exprime a su capricho el país –literal en el caso de ese ama de cría reducida a huesos, pellejo y rencor- y cala e infecta sin remedio a la tierra con su primario barbarismo.

             El sobrecogedor paisaje, con el impenetrable bosque cubierto de hojarasca como un personaje más, sirve para envolver y aislar el escenario de un tenebroso drama dominado por la violencia más salvaje, latente hasta que estalla en la cara del espectador de manera áspera, repentina y brutal –no hace falta comentar la archiconocida escena de la loba, en la que se sacrificó realmente al animal-, y en el que el alma cándida y bondadosa del alimañero (una inocencia que el cantautor Ovidi Montllor parece querer imprimir en su composición, un tanto insulsa) queda brutalmente zarandeada por la castrante correa de una madre terrible, tiránica, y posesiva hasta lo sexual (poderorísima Lola Gaos) y las ambigüedades de su inconstante e imprevisible amante.

            Una emblemática, osada y feroz alegoría de la España negra, escondida tras un sugestivo y contundente relato.

 

Nota IMDB: 7,4.

Nota FilmAffinity: 7,4.

Nota del blog: 8.

Profecía maldita

14 Oct

“Una película buena nunca es demasido larga; una película mala nunca es demasiado corta.”

Roger Ebert

 

 

Profecía maldita

 

Año: 1979.

Director: John Frankenheimer.

Reparto: Robert Foxworth, Talia Shire, Armand Assante, Victoria Racimo, Richard Dysart.

Tráiler

 

 

           John Frankenheimer, surgido de la comprometida y creativa generación de la televisión estadounidense, tránsito entre el anquilosado Hollywood de cartón piedra y un cine de pretensiones más realistas, un cine moderno, apuraba la década de los setenta ya alejado de sus mayores éxitos, de sus películas con más trascendencia argumental, para continuar por el sendero que había comenzado con el remake de The French Connection tres años antes: el paso a una filmografía con un poco menos de enjundia ideológica y política, con filmes realizados con calidad pero con menos pretensiones, más enfocados al entretenimiento masivo. Un ocaso profesional que se acompaña de problemas matrimoniales y con el alcohol (y viceversa).

           La profecía maldita es una cinta de terror bastante convencional en sus planteamientos pero que no renuncia, no obstante, a cierta conciencia. Así, el protagonista es un médico que lidia diariamente con las injusticias sociales de la América del momento, pasando consulta en sus ghettos más marginales. Hastiado, acepta la oferta de mediar en la disputa entre madereros de la industria papelera e indios nativos de los idílicos bosques de Nueva Inglaterra, conflicto en el que se suceden sospechosos acontecimientos naturales como deformaciones, abortos y muertes de neonatos, gigantismo animal, enfermedades,… quizás por culpa de la contaminación por la actividad fabril, junto con extrañas y violentas muertes y desapariciones de las que se culpa a los antiguos pobladores, quien más bien lo relacionan con el despertar de un monstruo legendario.

Una trama que presenta tibios trazos ecologistas pero que, en definitiva, no se sale de los esquemas del género, con los forasteros que se encuentran en medio de un territorio semiaislado, amenazado por el misterioso asesino-monstruo del que han de huir formando grupo con lugareños enfrentados.

            El talento de Frankenheimer para contar una historia, por trivial que sea, queda patente en un ritmo que sortea la posibilidad de aburrimiento pese a su predictibilidad y con un aceptable manejo del desarrollo de la acción y la tensión en las escenas, lo que no evita que más de una se le vaya de madre -el exagerado combate hacha-motosierra, alguna muerte, el ensañamiento final-.

En combinación con un reparto bastante conjuntado –qué lastima que Victoria Racimo no llegara más lejos-, hasta logra salvar la película.

 

Nota IMDB: 4,8.

Nota FilmAffinity: 4,8.

Nota del blog: 5.

Doomsday Prophecy

6 Oct

“La última voz audible antes de la explosión del mundo será la de un experto que diga: es técnicamente imposible.”

Peter Ustinov

 

 

Doomsday Prophecy

 

Año: 2011.

Director: Jason Bourque.

Reparto: A.J. Buckley, Jewel Staite, Alan Dale, Bruce Ramsay, Rick Ravanello, Gordon Tootoosis.

Tráiler

 

 

            ¿Y si las cabezas de los moais fueran un dispositivo diseñado para evitar la destrucción del Universo?

Estas y otras fascinantes preguntas se dan cita en lo nuevo de nuestro viejo amigo, el alegre, desenfadado, desinhibido, divertido, desgrasante y cutre canal SyFy, una sintonía con predilección casi obsesiva por tres temáticas: los monstruos (Sharktopus, Ferocious planet), las fantasías catastrófico-apocalípticas (Futuro perdido) y, como favorita absoluta, las fantasías catastrófico-apocalípticas con monstruos (Behemoth).

            En esta Doomsday Prophecy hemos de conformarnos con el Apocalipsis a palo seco, obviamente abordado, como el epígrafe tiene a bien señalar, desde la perspectiva de las profecías históricas de pueblos con una indudable conexión mística y astral como los mayas, los maoríes o las culturas paleolíticas norteamericanas, todas ellas vaticinadoras de una catástrofe zodiacal y universal llamada a acabar con el planeta.

A no ser que un joven editor literario y una pizpireta profesora de arqueología logren salvarnos descifrando el futuro y la clave para la supervivencia de la Tierra que les permite ver una misteriosa vara milenaria heredada de un escritor de bestsellers.

            Siempre hay que agradecer la poca ceremoniosidad de estas producciones. Doomsday Prophecy va directamente al grano y enseguida pone la cámara a temblar y el Paint a echar humo para recrear el Armagedón desde la primera escena, con una escueta presentación de personajes, facilitada por su carácter tópico y plano –antihéroes perdedores que dan lo mejor de sí en la adversidad, científicos escépticos forzados a un acto de fe, indios esotéricos, militares desnortados con irracionales ambiciones de poder,…-; es decir, por un guion que recorre a vuelapluma los lugares comunes necesarios para levantar con poco esfuerzo –tanto que ni los actores se creer sus diálogos, bien por falta de talento, bien por falta de ganas- una historia de catástrofes a escala global a rebufo de blockbusters mastodónticos como El día de mañana y, sobre todo, 2012, con mucho menos presupuesto y algo menos de talento, como buena película destinada a ganarse con el título la somnolienta atención del poco exigente espectador de domingo sobremesa.

            Doomsday Prophecy mantiene el nivel del canal en materia de horror visual e incongruencia argumentalStephen Hawking se revolvería en su silla si contemplara 20 segundos de película-, pero supera el más voluble, el de entretenimiento intrascendente, que no es poco. O sí.

Al fin y al cabo Michael Bay no ofrece resultados muy diferentes con mil millones más de presupuesto. 

 

Nota IMDB: 3,6.

Nota FilmAffinity: 3,6.

Nota del blog: 4.

A %d blogueros les gusta esto: