O que arde

15 Oct

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Año: 2019.

Director: Oliver Laxe.

Reparto: Amador Arias, Benedicta Sánchez, Elena Mar Fernández, Inazio Abrao.

Tráiler

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Un reencuentro.

-Ola, nai. [Hola, madre.]

-Tes fame? [¿Tienes hambre?]

         Cineasta entregado a la exploración de los últimos lugares mágicos o cuanto menos especiales al margen de la insaciable globalización, tras recorrer Marruecos en las más experimentales y abstractas Todos vós sodes capitáns y Mimosas, Oliver Laxe regresa ahora a las raíces en O que arde, una obra enclavada en Os Ancares lucenses, hogar ancestral del realizador nacido en París por fuerza de la necesidad.

         La filiación es evidente en las telúricas y sentidas imágenes de O que Arde. Hay un respeto y una devoción esenciales en su mirada, que captura con lirismo y trascendencia la belleza de ese paisaje majestuoso en el que habitan, acaso asediados por el inexorable devenir de los tiempos, Amador y Benedicta, incendiario recién salido de prisión y madre amorosa y estoica. El prólogo, de hecho, irrumpe como puro cine fantástico, en el que los monstruos se detienen ante la manifestación del corazón mismo de la tierra. La escena, solo imagen y sonido, supone un arranque estremecedor y pleno de significado.

La contenida naturalidad con la que el director escruta un pedazo de la vida de los protagonistas no es óbice para, desde la contemplación de su quehacer cotidiano, retratado con una solemne sencillez y autenticidad, demostrar una absoluta sensibilidad para cosechar la intimidad y las emociones que les unen entre sí y con el poderoso entorno que los rodea -los animales, el monte, la vida, la muerte-. Los escuetos diálogos son parejos en contenido a los silencios, a las miradas, a las posturas corporales y a la forma de moverse, incluso. Aunque quizás le falte todavía perfeccionar en su capacidad como contador de historias -dentro de su coherencia, al desenlace le falta finura-, Laxe demuestra tener la intuición de Pier Paolo Pasolini para encontrar rostros y personalidades de una sugerencia tan primaria como anticanónica. Estimulante. Las primitivas facciones de Amador, el carisma de Benedicta.

         Desde cierta perspectiva melancólicamente romántica -de la que sin embargo no abusa-, O que arde escarba compasivo en la vulnerabilidad de los personajes, que es la del propio rural abandonado o explotado de mala manera. En el estigma irreparable de un hombre con la cruz a cuestas de un pecado original, en la derrota irreparable que carga consigo. Y, al mismo tiempo, venera a una tierra a cuyos ritmos se ajusta, un poco al modo de Días del cielo, donde también el fuego operaba como terrible y sobrehumano clímax. Pero la impactante manera con la que Laxe registra el incendio, así como la titánica lucha de los brigadistas contra él, no posee menor interés que la delicada forma en la que refleja la niebla que se apodera del monte o la lluvia que lo nutre. La participación de Mauro Herce a cargo de la fotografía vuelve a ser fundamental.

         Primera cinta rodada íntegramente en gallego en participar en el festival de Cannes, obtendría el premio del jurado en la sección Un Certain Regard.

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Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 7,5.

Nota del blog: 7,5.

4 comentarios to “O que arde”

  1. Hildy Johnson 16 octubre, 2019 a 16:04 #

    ¡No te escribo porque tanto Joker como la que hoy reseñas (qué ganas) todavía no he podido verlas! Al Joker seguro me escapo este finde. Y luego Tucker es una de las que me quedan pendientes de la filmografía de Coppola. Hace poco pude ver, y me tocó el corazón, Llueve sobre mi corazón.¡Simbad y la princesa y El viaje fantástico de Simbad ¡a mí baúl de películas pendientes!
    Se me acumulan las películas por ver, pero ¡me hace tan feliz!

    Beso
    Hildy

    • Deckard 17 octubre, 2019 a 01:30 #

      Hildy. No te estreses con tanto cine que todavía queda por ver. Recuerda que creo que era en “Tío Vania” donde decian: “Hay que vivir…. Hay que vivir…”
      Tomate un respiro, cielo…. (consejos vendo, para mi no tengo)
      Besos.

      • Hildy Johnson 17 octubre, 2019 a 16:20 #

        Jajajja, Deckard, y resulta que también vivo, y claro una llega agotada al final de la jornada… ¡¡¡Necesito que los días tengan más de 24 horas!!!

        Beso
        Hildy

    • elcriticoabulico 18 octubre, 2019 a 03:20 #

      Pues nada, entonces esperaré a ver si puedes escaparte a verlas, que no sé por qué me da que lograrás abrir hueco en la agenda para dedicarles un par de horas.
      ¡Besos!

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