Mulholland Drive

9 Jun

Hollywood a través del espejo, a campo abierto por el subconsciente de una actriz que sueña en la fábrica de los sueños, acosada por las Furias vengadoras. Incursión en el cine moderno para Bandeja de Plata.

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Año: 2001.

Director: David Lynch.

Reparto: Naomi Watts, Laura Helena Harring, Justin Theroux, Ann Miller, Mark Pellegrino, Monty Montgomery, Michael J. Anderson, Angelo Badalamenti, Dan Hedaya, Melissa George, Jeanne Bates, Dan Birnbaum, Maya Bond, Robert Forster.

Tráiler

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           Es significativo el dato de que Mulholland Drive naciese como un proyecto de serie de televisión -es más, que en sus orígenes previos se encontrase la intención de rodar un spin off de Twin Peaks liderado por el magnético personaje de Audrey Horne- para aconsejar la inconveniencia de racionalizar el filme. [más] Aunque, con todo y ello, Mulholland Drive es quizás una de sus películas que consienten aventurar una explicación más clara o, cuanto menos, con mayor grado de probabilidad de acierto intuitivo. En este sentido, recuerdo haber leído en su día que el argumento de la función se fundamenta en la fantasía dulcificada y onírica que produce la mente atormentada de una actriz quien, despechada por los celos románticos y el fracaso profesional, ha decidido asesinar a su amante/competidora para luego caer bajo el acoso de las furias vengadoras. [más]

Como también encaja la lectura que sugería una profesora universitaria que tuve y que defendía la importancia de la idea del vampirismo entre mujeres y la relación de dopplergänger [más]. Un tema recurrente en el corpus del cineasta, donde abundan las alicias que atraviesan el espejo para intercambiarse con un reflejo que, inquietantemente, no es exacto al suyo, sino que está deformado por los seres que pueblan las partes desconocidas de su interior profundo, de su mente inalcanzable.

[más] Para un servidor, queda entonces acudir a la capacidad de sugerencia y de fascinación de las imágenes compuestas, de la atmósfera creada. De sumergirse en un viaje incierto donde el misterio es el principio y el final del mismo.

          [más] el acto musical de Mulholland Drive tiene lugar en el Club Silencio, y su efecto hipnótico nace de que, en realidad, no hay música ni voz auténtica sobre el escenario. [más] El efecto, el enigma inaprensible que despierta, produce escalofríos. Es el epicentro de la espiral del país de las maravillas.

           Tras la críptica introducción, que ubica el filme entre el subconsciente, el sueño y la muerte, Mulholland Drive juega con la sublimación que se aprecia en el punto de vista de Betty [más] y su progresiva contradicción con secuencias turbadoras que oscurecen su recorrido por, precisamente, la fábrica de sueños. [más] En la misma línea, el universo de Lynch desconcierta por cuanto es reconocible y, al mismo tiempo, extraño. [más] Pero nunca hay asideros a los que aferrarse con certeza. [más] 

La normalidad aberrante, la enajenación posible.

“Hollywood is Hell” reza un cartel pegado en una farola justo cuando Betty y Rita, asimiladas por su peluca rubia, piden un taxi para dirigirse al Club Silencio en medio de la noche. [más]

           Aunque, una vez más, es racionalizar lo irracionalizable, pretender cartografiar los dominios del Sombrerero Loco, del Gato de Cheshire y de la Reina de Corazones. Tratar de atar azarosamente las claves de la pesadilla que se experimenta, en un acto vano de tranquilizar la mente alterada. Probablemente, la pesadilla misma es la explicación de la pesadilla. Silencio.

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Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 8. 

Nota del blog: 9.

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8 comentarios to “Mulholland Drive”

  1. Eleazar 9 junio, 2017 a 17:51 #

    Una de mis películas favoritas!! Me encanta la complejidad de símbolos que utiliza, la mezcla constante de lo onírico y lo real. Una pesadilla muy dulce para el espectador.

    • elcriticoabulico 9 junio, 2017 a 19:21 #

      Yo, como me suelo perder un poco en los simbolismos y las abstracciones, me quedo con las sensaciones que me produce la película y la hipnosis que ejerce sobre mí cuando la veo. Me falta convulsionar en el Club Silencio como la Watts.

      • Eleazar 9 junio, 2017 a 20:05 #

        Lo has dicho muy bien, es ciertamente hipnótica. Tiene algo que envuelve. Mucha destreza en la dirección de la película supongo.

      • elcriticoabulico 9 junio, 2017 a 21:14 #

        Lynch es capaz de imaginar mundos y, cosa menos habitual, también de expresarlos y contagiarlos. Es talento de cineasta.

  2. Hildy Johnson 13 junio, 2017 a 18:09 #

    A David Lynch he ido aprendiendo a quererlo, apreciarlo y analizarlo poco a poco. Te confesaré que la primera vez que fui a ver esta película, cuando se estrenó en los cines, salí con un rebote de campeonato. Después muchas películas vistas de Lynch, un curso sobre él, lecturas… me han hecho entender y querer su cine. También Mulholland drive…

    Beso
    Hildy

    • elcriticoabulico 18 junio, 2017 a 14:35 #

      Pues fíjate que en cambio esta película siempre logró seducirme. Con otras suyas no me pasa y alguna la tengo que repasar, pero Mulholland Drive siempre me ha hechizado.

      Besos.

  3. altaica 15 junio, 2017 a 16:50 #

    Que buenas personas sois y que maravilloso espíritu abierto y desinhibido.

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