La reina de África

2 May

.

Año: 1951.

Director: John Huston.

Reparto: Humphrey Bogart, Katharine Hepburn, Robert Morley.

Tráiler

.

           La aventura auténtica no puede filmarse en un estudio cerrado en Los Ángeles. John Huston, vitalista impetuoso, conocía el valor de explotar las inigualables emociones de la aventura, tanto a uno como al otro lado de la cámara. Fuera de la zona de confort se halla la excitación, el asombro, la amenaza, la perturbación. La vida.

De este modo, a comienzos de la década de los cincuenta consiguió reclutar a un grupo de estrellas -Humphrey Bogart, Katharine Hepburn y, fuera de rodaje aunque como una importante pieza logística, Lauren Bacall– para unirse a él en una expedición alocada e imprevisible por las junglas del Congo. La excusa era acometer la adaptación cinematográfica de La reina de África, una novela que el séptimo arte ya había acariciado en anteriores ocasiones pero que no se había llevado aún a cabo, a pesar de haber barajado nombres como Bette Davis y David Niven.

           Y, como probablemente esperaba Huston, la materialización del proyecto fue en sí misma una hazaña donde quedaron fusionadas la épica y la calamidad, con plagas de disentería esquivadas por el director y Bogart a golpe de alcohol, búsqueda impulsiva de localizaciones remotas, condiciones espartanas que horripilaban a Bogart e impresionaban a Hepburn, partidas de caza imprevistas…

Pura vida, puro cine, como ratificó Clint Eastwood en Cazador blanco, corazón negro, traslación a fotogramas de la novela que el guionista Peter Viertel había escrito inspirado por su experiencia en la producción y por el aura legendaria que rodeaba a un Huston desencadenado. Porque La reina de África no es un vehículo para el lucimiento de Bogart y Hepburn, sino para el goce de Huston. Y, por consiguiente, del espectador enrolado sin remedio a bordo de la decrépita Queen of Africa.

           La propia elección de la barcaza, encontrada por Huston y el productor Sam Spiegel en el Congo, pues había sido fletada en 1912 para servir en las colonias británicas del continente bajo el nombre de Livingstone, prolonga por un lado esta sensación de autenticidad y, por otro, se incardina de pleno en la nostalgia que destila la anacrónica pasión aventurera del cineasta.

La reina de África, ambientada en la Primera Guerra Mundial, combina el exotismo indomable del escenario natural -si bien, obviamente, las escenas e mayor riesgo de realizarían en Londres-, con la insólita recreación histórica -un absurdo conflicto europeo extendido absurdamente a África-, con el carisma y el talento de sus estrellas en aprietosúnico Óscar para Bogart, primera película en color para Hepburn-, y con la explosiva mezcla de peligro y romance que destila un argumento en el que también tiene cabida un apropiado sentido el humor, atinado para reforzar la empatía de los protagonistas -propulsada asimismo por la personalidad de los actores- y acorde a un mundo que rezuma colores, erotismo, misterio y evocaciones. Y conveniente en relación a lo inconcebible de su ‘misión’ y a los detalles técnicos hoy en día más achacosos -compensados igualmente por el vigor de cuenta cuentos natural del director-.

           Charlie y Rosie, en lucha contra el káiser, están hechos a la medida de unos Bogart y Hepburn -incluso se convierte en canadiense al navegante porque Bogey no conseguía reproducir el acento cockney que debía tener-, que los dotan de una notable complejidad y matices dentro de un esquema de fondo que se podría calificar de mínimo. Más allá de lo extracinematográfico, es en ellos donde descansa la obra. En su vivencia y convivencia, en su oposición y complementariedad. En Bogart imitando a un hipopótamo, en Hepburn desmelenandose para subvertir la jerarquía de roles.

.

Nota IMDB: 7,9.

Nota FilmAffinity: 7,9.

Nota del blog: 8.

Anuncios

4 comentarios to “La reina de África”

  1. Hildy Johnson 2 mayo, 2017 a 16:11 #

    Adoro esta película y la tengo un cariño inmenso. ¡Me parece una historia de amor tan bonita y una película tan entretenida! No hay respiro. ¡Siempre me lo paso tan bien cuando la veo…! Antes de saber sobre Huston, sobre Bogart y Hepburn, sobre el rodaje loco… ya amaba esta película.

    Y hay otra película que hace un buen dueto con La Reina de África, que adoro y también de Huston: Solo Dios lo sabe. Esta es la Segunda Guerra Mundial, un marine y una monja… y una isla del Pacífico… Qué bien están Robert Mitchum y Deborah Kerr.

    Besos aventureros
    Hildy

    • elcriticoabulico 3 mayo, 2017 a 14:05 #

      Ostras, pues apunto Solo Dios lo sabe, que no la tenía por ahí identificada. ¡Así me gusta, Hildy, labor social de recomendación!

      Besos.

  2. altaica 3 mayo, 2017 a 06:51 #

    Una crónica espléndida y que nos adentra en una película mítica de la historia del cine. Era una de las obras favoritas de mi padre y, por tanto, mías. Si tuviese que llevarme solo un pequeño puñado de películas a una isla desierta, decía, una de ellas sería La reina de África. Yo también. Como certeramente indicas, es puro cine con mayúsculas, como no podía ser de otra manera escribiendo sobre este genial cineasta. Un abrazo

    • elcriticoabulico 3 mayo, 2017 a 14:09 #

      ¡Muchas gracias, Altaica! La reina de África es una muestra de lo que es ser un magnífico contador de historias, de generar fascinación y emoción narrando una aventura que parece mínima en su argumento pero que es colosal en su potencia imaginativa. Porque cómo conocía Huston la aventura.
      Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: