La llegada

27 Nov

la-llegada

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Año: 2016.

Director: Denis Villeneuve.

Reparto: Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg, Mark O’Brien, Tzi Ma

Tráiler

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           Resulta curioso que en La llegada las naves alienígenas parezcan emular el enigmático monolito de 2001: Una odisea del espacio -el punto de inflexión de la ciencia ficción cinematográfica debido a su adentramiento en el universo filosófico posible- y, sin embargo, su utilización dramática se asemeja en mayor medida a la del planeta que era capaz de destripar la mente de los astronautas en Solaris -la contestación humanística y metafísica del soviético Andrei Tarkovski a este género que, en manos de los americanos, consideraba que se reducía a imágenes vistosas aunque vacías de alma-.

           La odisea que propone La llegada, pues, se orienta de nuevo hacia el interior del ser humano, y no hacia el exterior del cosmos. Protagonizada por una lingüista a la que se encarga establecer contacto con los extraterrestes, a partir de un armazón espectacular -la intriga acerca de las intenciones de los viajeros cósmicos, la tensión política que provoca su presencia extraña-, el filme explora una cuestión existencialista con toques místicos -la asunción estoica del Destino ligada al carpe diem, al aprovechamiento del camino a pesar del fatalismo inexorable que implica vivir-.

           Así las cosas, el libreto -tomado del relato corto La historia de tu vida, de Ted Chiangno se decide a reducir a los extraterrestres a lo que son, un mcguffin -trascendente en todas sus acepciones, pero mcguffin al fin y al cabo-, y monta alrededor de ellos un circo de tres pistas. El problema es que la viga maestra que sostiene las carpas de este circo es una paradoja tremendamente frágil porque depende de una dudosísima transgresión de las leyes espaciotemporales -elemento siempre propenso a crear contradicciones lógicas- y por la incoherencia que, a la postre, infunde a las acciones de los heptápodos -es difícil encontrar congruente su inteligencia precognitiva con sus procedimientos de contacto con la humanidad, o darle sentido último a su misión-.

Además, en el recorrido quedan subtextos interesantes, caso de la sempiterna y problemática relación entre el Nosotros y el Otro -los recurrentes términos de corte belicista o heterófobo, la igualación entre el helicóptero militar y la nave espacial, las referencias históricas y actuales al colonialismo…- o de la reflexión filológica a propósito la conexión entre lenguaje, comunicación y esquemas socioculturales -articulado primero mediante conceptos expuestos a las bravas, con crudos discursos teóricos, y luego finiquitado a salto de mata-.

           A uno le queda la sensación de presenciar un conjunto desequilibrado. De que el despliegue de medios técnicos y argumentales es exageradamente aparatoso para que, finalmente, el mensaje se reduzca a unas conclusiones filosóficas e intimistas abordadas con tanta superficialidad -y hasta cursilería-. De que son muchas alforjas para tan poco camino. De que La llegada es más Contact o Interstellar que Solaris.

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Nota IMDB: 8,4.

Nota FilmAffinity: 7,7.

Nota del blog: 5.

13 comentarios to “La llegada”

  1. ALTAICA 28 noviembre, 2016 a 02:02 #

    Tenía pocas ganas de verla pero ahora aún menos. Un abrazo

    • elcriticoabulico 28 noviembre, 2016 a 13:38 #

      Yo es que no le encuentro sentido a lo que pasa, no sé si porque no entiendo la película o porque es tan superficial y torpona como me parece. Hay que reconocerle que Villeneuve aporta imágenes poderosas, que Adams está bastante bien y que sabe montar una intriga entretenida, pero… Igual a ti te parece lo contrario, que la película ha cosechado muy buenas opiniones y no descarto que pudiera gustarte. Aunque si no hay ganas de verla me esperaría al videoclub.
      Un abrazo.

  2. altaica 28 noviembre, 2016 a 15:02 #

    Conociéndote dudo que no la hayas entendido, más bien será que es lo que es, esto es, simple. Una cosa que me ha resultado curiosa es el hecho de estar muy valorada, como tú también indicas, desde el punto de vista formal y estético, pero la verdad es que las secuencias que he podido ver no son nada del otro jueves.

    Eso haré, la veré en casa alquilada, si es que el maltrecho videoclub no ha dado su último aliento antes.

    • elcriticoabulico 29 noviembre, 2016 a 13:52 #

      No sé yo. Cuantas más películas veo menos seguro estoy de mi capacidad para analizarlas con conocimiento y fundamento.

  3. Hildy Johnson 29 noviembre, 2016 a 12:33 #

    Jajajaja, mis queridos crítico abúlico y Altaica, ¡disiento! ¡Disiento!
    Yo sí valoro esta película de Villeuve, director que me gusta muchísimo y un magnífico creador de atmósferas. Ojo, sí, la película más que simple la encuentro sencilla, que me parecen dos conceptos muy diferentes. Y me gusta esa sencillez. E incluso inocente en su conclusión final. Pero me parece maravilloso que se plasme de manera tan bella la importancia del lenguaje y de la transmisión de mensajes. Y cómo las palabras y su buen uso abre todo un mundo de conocimientos.
    ¿Seré una simple y una superficial? Ay, madre mía, pero me lo paso tan bien.

    Beso
    Hildy

    • elcriticoabulico 29 noviembre, 2016 a 14:07 #

      ¡No, por Dios! No quería decir nada semejante y pido disculpas si así ha sido. Yo siempre lo advierto: nunca soy categórico con mis opiniones y siempre me queda la duda sobre si estoy equivocado o sobre si me gustaría la película si la volviese a ver. Insisto, igual he tenido sensibilidad para apreciarla, ya que hay muchos que la califican de clásico instantáneo de la ciencia ficción.
      No califico a La llegada de simple, pero sí creo que es una peli me dice poca cosa en comparación con el tremendo envoltorio que ha montado para contármela. De hecho, me gusta mucho el debate filológico sobre el acondicinamiento de los esquemas mentales a partir del lenguaje, y tenía muy presente este artículo mientras la veía: http://www.jotdown.es/2015/10/desgrasiadas-simberguwensas-y-pinindihos/. Pero el caso es que luego resuelve el tema de un plumazo, desaprovechando parte de su contenido a mi modo de ver.
      Luego hay otros elementos que no entiendo en absoluto o que quizás estén mal expresados a mi parecer (SPOILER), como que esa concepción circular del tiempo (una cuestión psicológica) al final sirva para hacer viajes en tiempo y espacio (una cuestión física). O qué sentido último tiene para los extraterrestres entregar o despertar ese don en Louise más allá de abrirle la mente. O por qué si saben ver el futuro se meten en tantos berenjenales para hacerse entender (una cuestión secundaria, sí, y que supongo que está ligado a ese propósito de hermanar a la humanidad, pero me resulta tan tibio, cursi y atropellado que al final lastra a la peli).
      Pero, de nuevo, puede que sea cosa mía.

      Besos.

  4. Zinedin Cinedon 29 noviembre, 2016 a 16:33 #

    La película venía avalada por una buena crítica, lo que predispone un visionado que intente estar a su altura, por lo que valoro tus objeciones. Sin embargo a mí me pareció, sorprendentemente, atractiva.

    La invasión de seres extraterrestres corta el cordón umbilical que nos une a cualquier divinidad, y nos deja solos, enmudece la oración. La relación con seres extraños, siempre más poderosos que nosotros, pero “humanos”, nos retrotrae al contorno de nuestra existencia, de nuestra esencia, de nuestra identidad. La película, se argumenta en la semiología o en la teoría de la información para resolver el enigma (de la comunicación), como pasatiempo, como divertimento, y apunta notas de humor (los toquecitos del molusco en el cristal).

    Es cierto que es una película muy discursiva, pero también conmovedora, inquietante, perturbadora. Te deja indefenso, te devuelve a la infancia, con retazos de teatro de títeres y de sombras chinescas.

    El principio y final de la película me hace, salvando distancias de estilo y proyección, conectarla con otra película que no se cita: E.T.

    • elcriticoabulico 1 diciembre, 2016 a 14:38 #

      Pues me gusta bastante esa visión de regreso a la infancia, puesto que, a fin de cuentas, lo que se cuenta es un proceso de descubrimiento, de maravilla y de aprendizaje vital. Pero admito que yo no logré entusiasmarme con él, aun reconociéndole virtudes, insisto.

  5. tony kanapes 29 noviembre, 2016 a 18:19 #

    Por una vez disentimos: a mi La Llegada me ha encantado.

    Realmente, como dices, la trama parece compleja y luego resulta sencilla. Pero, más allá de la historia, creo que trata sobre una mujer que vive en el presente, pero cuando aprende el lenguaje Heptapodo, aprende a vivir en el presente y en el futuro, sabe las cosas que van a ocurrir pero decide vivirlo. En ese sentido la pelicula es compleja, por un lado parece un flashback, o un flashforward, cuando realmente es que todo el tiempo está en un solo sitio.

    Respecto a lo de los Heptapodos, de alguna forma necesitarán a una raza humana distinta 3000 años en el futuro, puede que esa raza haya aprendido el Heptapodo y haya aprendido a convivir con el futuro. De alguna forma, es parecida a El Final De La Infancia de Arthur C. Clarke.

    Pero como tu bien dices, la conexión con cada cinta es personal.

    Abrazos y buen post.

    • elcriticoabulico 1 diciembre, 2016 a 14:48 #

      No he leído ese relato de Clarke, que curiosamente escribió 2001, siguiendo con las referencias. Recuerdo que el punto de decepción me llegó al quedarme claro ese juego con el presente y el pasado, ya que no me gustó demasiado el giro y lo encontré más efectista que interesante, sobre todo porque la reflexión existencial a la que conduce me parece que está expuesta bastante ligeramente, con poca emoción (para mi gusto) y demasiado dependiente de esa misma sorpresa para crear impresión. El segundo aspecto no es que no lo captase, sino que me parece un poco forzado argumentalmente desde de el punto de vista de ayudar a los extraterrestres en el futuro, pero entiendo que es una cuestión en el fondo irrelevante.
      A lo mejor es que me centré demasiado en artificios secundarios y esa percepción de desequilibrio es algo estrictamente subjetivo, claro.

      Un abrazo, Tony.

  6. Walder Messin 7 diciembre, 2016 a 19:45 #

    La veré no hay duda, pero Villeneuve dejó de interesarme luego de Maelström y Polytechnique y eso que a diferencia del infame Mallick he visto todo lo que ha hecho.

  7. Walder Messin 7 diciembre, 2016 a 19:46 #

    Otra cosa al otro lado del charco en este lejano sur no llegará hasta febrero! tendré que tirar del torrent.

  8. altaica 8 diciembre, 2016 a 11:14 #

    Pues es la mejor novela de Clark para mí. Un clásico de la ciencia ficción, de la que nunca se habla dentro de su trama, del dolor de la transición y de la admiración que siente el superseñor por ciertos elementos de la especie humana. No se hasta que punto al dejar ya de ser humanos, pese al nuestras barbaries y miserias, todo deja de tener sentido. Toda transformación que aniquila la esencia es más muerte que crisálida.

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