Café Society

3 Oct

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Año: 2016.

Director: Woody Allen.

Reparto: Jesse Eisenberg, Kristen Stewart, Steve Carell, Blake Lively, Parker Possey, Paul Schneider, Jeannie Berlin, Ken Scott, Sari Lennick, Stephen Kunken, Corey Stoll.

Tráiler

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           A uno le da la sensación, ya a estas alturas, de que Woody Allen filma por costumbre. Porque es su rutina existencial, al igual que servidor escribe críticas como ritual cotidiano o como hábito establecido. Que el maestro Konigsberg factura cintas como toca el clarinete los lunes. Que pone en el tocadiscos una pieza de jazz y deja fluir su actividad creativa al compás de la música –la cual es la que luego inserta a modo de repetitivo y poco expresivo hilo sonoro en su obra-. Que escribe y rueda casi a vuelapluma, dada la ligereza que marca sus últimas películas -incluso aquellas valoradas como hipotéticas resurrecciones de su genialidad de décadas pasadas, caso de Midnight in Paris, Blue Jasmine o Irrational Man-, pero en las que también comparecen los chispazos de gran pensador que restallan vivaces gracias a su mente lúcida, aunque quizás cansada, y que hace también aprovechables hasta sus proyectos recientes más denostados.

           En Café Society se prolonga esta sensación, donde a través de una base de comedia romántica se articula un filme que explora las dos caras de la alta sociedad estadounidense -las estrellas de Hollywood erigidas sobre el lodo de los grandes estudios, la ‘beautiful people’ neoyorkina hospedada por ostentosos hampones-, de la sociedad en general -la hermana del protagonista y su relación con el vecino molesto- y especialmente, y en definitiva, del amor como sublimación de los sueños de una vida -el vértice de un triángulo amoroso que oscila por caer de uno u otro lado-.

           La película avanza, pues, entre una sensación de comedia agradable pero narrada con mucho de piloto automático hipermaquillado con la fotografía preciosista de Vittorio Storaro, y que va dejando a su paso no pocas amenazas de desmayo que, no obstante, se compensan con fogonazos de talento intelectual y hasta compositivo.

Está ausente la intensidad emocional y filosófica de la edad de oro de Allen, si bien Café Society brilla más en los márgenes y los aderezos que en el plato principal. Frente a un romance más bien desvaído -que cuenta además con el obstáculo del protagonismo del insoportable Jesse Eisenberg y su colección de tics-, las corrientes secundarias explotan mayores logros humorísticos y existencialistas; principalmente derivados de ese matrimonio judío que, por otro lado, es tan marca de la casa. Apuntes formidables, pero apuntes al fin y al cabo.

           Puede por tanto, vista esta ponderación de defectos y virtudes, que todo se reduzca a una cuestión de prejuicios. De secundar la manida premisa del gigante que atraviesa un fláccido ocaso.

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Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 6,5.  

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10 comentarios to “Café Society”

  1. tony kanapes 3 octubre, 2016 a 16:56 #

    Tiempo sin leer nada nuevo, me estaba preocupando. Buen post y buen regreso.

    • elcriticoabulico 5 octubre, 2016 a 15:22 #

      ¡Muchas gracias, Tony! Uno, que termina siendo esclavo de la tecnología… al menos en su personalidad digital.

  2. Zinedin Cinedon 4 octubre, 2016 a 17:19 #

    Después de un verano sin dar palo al agua, y sin pretemporada, te reincorporas jugando un primer partido con un clásico. Cuidado con las lesiones.

    • elcriticoabulico 5 octubre, 2016 a 15:24 #

      Pirlo no se ha dado un sprint en su vida y ahí le tienes. Me preocupa más el estado de la pelota, que anda con parches y si le pego fuerte a lo mejor revienta definitivamente.

  3. ALTAICA 4 octubre, 2016 a 23:30 #

    La constancia del joven abúlico es indiscutible seña de identidad, por lo que han sido circunstancias ajenas a su voluntariosa tenacidad las que han motivado esta ausencia involuntaria. Creo recordar que el diagnóstico médico fue “achicharramiento del PC”.

    • elcriticoabulico 5 octubre, 2016 a 15:25 #

      Un achicharramiento con quemaduras de tercer grado que han necesitado de un buen tiempo de reposo… que tampoco ha estado mal para quien junta las letras.

  4. Altaica 4 enero, 2018 a 23:57 #

    Mucho de lo que escribes sobre esta película es rigurosamente cierto pero, aún así, también tiene uno la sensación de que el maestro sin demasiado es capaz de hacer obras muy por encima de la media y no solo por estilo y peculiaridad. Me ha parecido deliciosa en sus alrededores como perfectamente indicas. Lo que más me chirría es lo inverosímil del actor protagonista y su correlación con Allen. Un abrazo.

  5. altaica 6 enero, 2018 a 02:11 #

    Pero claro, el fallo debemos de atribuírselo a Allen en su narcisista intento fallido de crear ese alter ego o prolongación de sí mismo, encorsetando al actor en una suerte de esperpenta réplica.

    • elcriticoabulico 8 enero, 2018 a 13:29 #

      No sé si es algo impuesto por él o es que las estrellas a las que recluta van predispuestas o plegadas a ello. Pero, en cualquier caso, ese chico también es algo irritante cuando no imita a Allen.

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