Quadrophenia

15 Abr

“La gente trata de menospreciarnos / (hablando de mi generación) / Simplemente porque vamos donde queremos / (hablando de mi generación) / Las cosas que hacen parecen horriblemente frías / (hablando de mi generación) / Espero morir antes de hacerme viejo / (hablando de mi generación)”

The Who (My Generation)

.

.

Quadrophenia

.

Quadrophenia

.

Año: 1979.

Director: Franc Roddam.

Reparto: Phil Daniels, Leslie Ash, Philip Davis, Mark Wingett, Sting, Ray Winstone, Garry Cooper, Gary Shail, Toyah Willcox.

Tráiler

.

            Mirar atrás sin ira hacia la propia adolescencia supone ya de por sí un esfuerzo contra la vergüenza ajena y particular al constatar la patética aunque necesaria lucha que uno emprende contra los demás y contra sí mismo, arrastrado por unas hormonas alzadas en armas y con el cerebro derrotado por un ciclotímico estado de enajenación mental transitoria. Si esta mirada se vuelve hacia generaciones anteriores, es posible percibir el carácter cíclico, eterno e irrompible de esta saludable rebeldía, si bien en cada época domina una seña de distinción característica que, por lo general, se puede percibir en aspectos exteriores como la moda o la música.

            Quadrophenia es un himno a esa generación a la que cantaban The Who en su sexto álbum de estudio, publicado seis años antes, en 1973. Aunque, en realidad, es un acto calculado de nostalgia en acción a mayor gloria de la banda inglesa, productora e ideóloga del proyecto, y con el que se trata de capitalizar la estrecha fusión entre cine y música que se operaba desde finales de la década de los sesenta, muy propicia para capturar la atención y el dinero de los jóvenes en un periodo de entusiasta mitomanía melómana, especialmente en un territorio británico donde se asistía a la decisiva irrupción de grupos como The Beatles y The Rolling Stones, los cuales también aprovechaban entonces para traducir su ascendencia popular en fotogramas.

            Así pues, Quadrophenia se vertebra como una suerte de ópera rock enhebrada por las letras de The Who, que ya habían practicado el género en la precedente Tommy, donde incluso su vocalista, Roger Daltrey, lideraba frente a las cámaras el heterogéneo elenco de la función. Parte de las angustias existenciales y sociales del torturado Pete Thownsend se manifiestan de nuevo en la presente obra, protagonizada por Jimmy (Phil Daniels), un ‘mod’ encargado de encarnar el espíritu inconformista y contestatario de esta juventud coetánea en el filme a la ensalzada por los Angry Young Men de los estertores del Imperio y que, en el séptimo arte, habían representado iconos como el Arthur Seaton de Sábado noche, domingo mañana, cuyas victorias contra el sistema asfixiante se conquistaban con la libertad hedonista del fin de semana, o el Colin Smith de La soledad del corredor de fondo, capaz de carcajearse a mandíbula batiente de las grandes preocupaciones del Reino Unido vomitadas por la pantalla de la televisión.

Quadrophenia pretende interpretar con vivacidad el día a día cotidiano de estos chavales ahogados todavía por los valores decrépitos que otrora sustentaban la grandeza británica: las imposiciones de unas familias desestructuradas, la decrepitud de la jerarquía militar como símbolo del clasismo indestructible de la sociedad local, la negación del futuro prometido por los poderes fácticos inmutables. Contra ello, se erige el estilo impecable en el vestuario, el pop rabioso, la evasión por las drogas de diseño, el aire en la cara a los mandos de la scooter, las peleas absurdas con los ‘rockers’ y la policía, y, por supuesto, factor común de cualquier tiempo, la conquista de la chica deseada.

            Más interesante como idealizada retrospectiva histórica y estética que como drama íntimo  -compuesto éste por apenas retazos eléctricos que ponen en serios aprietos la consistencia interna de la narración-, la película muestra con pasión ese halo romantizado de la época de los ‘mod’ y los ‘rockers’ asimilándose a la perspectiva de sus protagonistas, a pesar de la deriva hacia el desencanto que podría identificarse con el inevitable proceso de maduración del atribulado Jimmy. Y, por tanto, puede resultar tan arrebatadora como ridícula o insoportable, según cada cual. Pero, sea como fuere, el paso del tiempo, que ha ido despegando progresivamente a Quadrophenia de la inmediatez de su concepción y su sensibilidad original, la hace tender más hacia lo segundo.

.

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 5.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: