Las mejores películas de 2015

31 Dic

Después de los repasos de 2013 y 2014 y coordinado por el sin par Antonio Cabello desde Esencia de Cine, se asienta la tradición cinéfila del top ten anual, lo que siempre es un placer dados los debates que propicia dentro de este pequeño grupo de amantes del cine. No he visto todo lo que deseaba, para variar, y de lo que he visto, ninguna película coronaría el pódium de 2013 (menudo pódium aquel, todo sea dicho). De hecho, mi película favorita de 2015 solo entraría en el tercer puesto del año pasado. Lo de costumbre: la cosa se aprieta entre la cuarta y la décima plaza, que son casi intercambiables la mayoría de veces. No obstante, este curso confirmo tanto mis filias hacia ciertos rasgos temáticos -el nihilismo, las lecturas socioculturales sobre América-, como mis dificultades ante el cine elitista de elevadas pretensiones estéticas y una sutileza tan afinada que, a fin de cuentas, termina por dejarme sensación de vacío y de que tratan de venderme crecepelo –Jauja, The Assassin-. Nunca está de más insistir que, en ambos casos, todo es problema de un servidor, para bien o para mal. En fin, que como decía aquel, son todas las que están, pero no están todas las que son. Que 2016 sea un año de gran cine. 

.

.

1. Langosta

Uno, solterón por vocación y romántico accidental, no podía más que verse seducido por esta anticomedia sobre el ser humano animalizado por las convenciones socioculturales que, de uno u otro modo, tiranizan y coartan su vida amorosa –un misterio que cada cual aborda a tientas-. Una obra tan cáustica como lúcida y desternillante, donde cada paso en pos de la liberación solo conduce a un desesperanzado absurdo que se cierra con una pesimista interrogación final.

2. Del revés (Inside Out)

Un tratado documental sobre el funcionamiento de la mente –sintetizado, que no simplificado-, escrito sobre un armazón de ficción que, demonios, convierte a las emociones en emocionantes. Y eso que, en cierta manera, sería como ver Boyhood subrayada con subtítulos sentimentales. Una maravilla que además se alza en rebeldía contra esa atroz falacia que es el pensamiento positivo; una lacra que se ceba especialmente con el cine “infantil”.

3. Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia

Si el Macbeth de Shakespeare decía que la vida es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no tiene ningún sentido, Roy Andersson parece opinar que la vida es en cambio un poema desvencijado, compuesto y recitado por una cría con discapacidad intelectual. Otra obra de existencialismo “alegre” sobre el absurdo de la existencia humana. En fin, una comedia que uno no sabe si es hilarante, inquietante, triste o aterradora. O todo a la vez.

4. 45 años

45 años es una obra de terror. Un relato de fantasmas sentimentales o una película de catástrofes existenciales en la que una cotidianeidad aparentemente estable e inamovible queda arrasada por el tsunami que provoca el deshielo de un glaciar –con cadáver dentro-. El peso de las cicatrices que nunca cierran y la pavorosa incertidumbre de las relaciones humanas, expuestos en un filme tan sensible como, en realidad, crudo.

5. Foxcatcher

Una visión sobre la naturaleza de los Estados Unidos donde los conceptos de perdedor y triunfador se diluyen en una atmósfera cenicienta y pesada, inclemente hacia sus personajes y el patetismo que les aplasta, oprimidos por el ansia de símbolos y propaganda de la cultura del sueño americano. La antítesis de las películas de superación personal y éxito deportivo que caracteriza al subgénero de la lucha, expresada con una encomiable rotundidad estética.

6. El año más violento

Abel Morales, digno de su nombre, se rebela contra el estereotipo de villano al que le condenan sus circunstancias, contra la laxitud moral de los ochenta ultraliberales, contra las imposiciones del cine de gánsters –el sueño americano para quienes están privados del sueño americano- y contra el propio título del filme. Así, aparece una obra contenida y comedida, empresarial y no criminal, sobre un hombre que quiere hacer lo correcto. Y Oscar Isaac sigue apuntando altísimo.

7. Corn Island

Apenas con diálogos, escasísimos personajes y una sobrecogedora puesta en escena exterior, Corn Island consigue reflejar cómo, abriendo la perspectiva de la mirada, la Naturaleza hermosa, inabarcable y eterna reduce a su justa –ínfima- dimensión al ser humano y sus conflictos territoriales -aquí la guerra de Abjasia-. Una simple anécdota que, con gran expresividad, se desarrolla al ritmo de nacimiento, maduración y muerte que marca este universo prodigioso.

8. Paulina

Paulina es el idealismo hasta las últimas -e inspiradoras- consecuencias. Pero el concienciado –y arriesgado- guion del filme no convierte el quijotismo de su poderosa protagonista en un idealismo ciego. Precisamente, su virtud es que esta víctima se esfuerza en sobreponerse a unos hechos terribles y traumáticos para, con esa misma convicción moral, intentar discriminar causas y consecuencias. La importancia de la amplitud de la perspectiva y el contexto.

9. Puro vicio

En su ciclo sobre la construcción de los EEUU, Paul Thomas Anderson vuelve la vista hacia los esquizofrénicos comienzos de los setenta y se reencuentra con la América dual, con cada parte igual de jodida que la contraria. Entonces, emplea una errática trama policíaca para recorrer el mercado/sociedad estadounidense, enloquecida a medio camino entre el anuncio publicitario de Norman Rockwell y el viaje de ácido, y en la que absolutamente todo se halla a subasta.

10. Mad Max: Furia en la carretera

Mucho de lo que hay aquí ya lo había hecho Miller en la segunda, pero es obligado reconocer que la cinta es uno de los mayores divertimentos que uno ha gozado jamás en una sala de cine. Furia en continuo movimiento. En esta cuarta decantación, Max resurge del polvo distópico sin su esencia australiana y sin el rostro de Gibson, pero sigue yendo hecho una pena. Y, así, mantiene la coherencia, la sublima un paso más allá y enriquece su mitología con pura imaginación y sentido cinematográfico.

.

.

Resto de listas, por orden alfabético

.

Enric Albero

  1. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

Un lienzo blanco. Una mancha negra. Otra roja. Podría parecer un cuadro abstracto pero “solo” es un depósito del que emana petróleo y sobre el que se desliza un brochazo de sangre. Una imagen cuyos alcances simbólicos se multiplican al relacionarse con la totalidad de un filme heredero de una tradición noir reconocible (de Lumet a Coppola) cuyo aparentemente archisabido discurso adquiere nuevas connotaciones: en el neocapitalismo no se puede ser honrado y libre.

  1. La asesina (The Assassin) – Hou Hsiao-Hsien, 2015

La estética vaporosa se filtra por los agujeros de una trama evasiva para terminar conformando un prodigio en el que es imposible separar la hermosura estorbada por nieblas y cortinas de la historia de una mujer negada. Una comunión que exige voluntad interrogante para obtener una interpretación que jamás será del todo satisfactoria (y es que el arte no está en la respuesta sino en la duda).

  1. Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

Anderson pone en imágenes el Quijote noir de Thomas Pynchon para firmar una película mayor que, como cualquier obra crepuscular, da cuenta del fin de una época (finales de los 60 y todo lo que ello implica) y de un género literario, pero también cinematográfico, que ya no puede volver a ser como era. Una lección de historia (norteamericana).

  1. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014

Assayas se la juega con un pasado referencial que va de Persona de Bergman a La aventura de Antonioni (sin olvidar las farsas de Joseph L. Manckiewicz o los filmes “teatrales” de Cassavetes) para componer una mascarada en la que la(s) realidad(es) y la(s) ficción(es) se cruzan para trenzar un filme atemporal (un juego que, al igual que en Copia certificada, hace aflorar verdades mezclando confusiones).

  1. La profesora de parvulario (The Kindergarten Teacher) – Nadav Lapid, 2014

Estamos ante una película astilla. Una vez que se incrusta es imposible desprenderse de ella (y además molesta). Lapid arremete contra una sociedad que deglute todo aquello susceptible de ser mercantilizado (aquí un niño poeta) sin caer en el adoctrinamiento, situándonos en un espacio que raras veces ocupamos gracias a una construcción de personajes desoladoramente humanos, contradictorios.

  1. Qué difícil es ser un dios (Hard to be a God) – Aleksey German, 2013

Una gran película de mierda, una prueba de resistencia en la que la extrema experiencia sensorial que propone el realizador ruso conecta con los límites de un pueblo para aguantar atrocidades que lo condenan a un infierno perpetuo. Si uno aguanta el envite, sale cambiado del cine (y con la sensación de que, si hay alma, huele mal).

  1. El cuento de la princesa Kaguya (The Tale of Princess Kaguya) – Isao Takahata, 2013

Las líneas inestables que perfilan cada dibujo nos invitan a creer que todo puede pasar. Y efectivamente, así es. Hermosa y triste, su originalidad radica en la sorprendente e ininterrumpida destrucción de cualquier expectativa sin parecer caprichosa. Es tan milagrosa que logra que te enamores de un dibujo animado.

  1. 45 años (45 Years) – Andrew Haigh, 2015

Sin serlo, la última película de Haigh es cine de catástrofes jugado en el terreno de lo existencial. Los fantasmas del pasado vuelven para devastar una vida entera, sin contemplaciones. Las decisiones estéticas del realizador británico y la interpretación de Rampling elevan el filme al púlpito del magisterio.

  1. Paulina (La patota) – Santiago Mitre, 2015

Alegato contra el paternalismo, complejo –como el filme de Lapid- por la situación en que coloca a un espectador al que le cuesta comprender o directamente no comparte las decisiones de la protagonista (Dolores Fonzi, la única que le sopla a flequillo a la Rampling este año). Sus decisiones formales y narrativas acentúan esa complejidad ideológica: cuando los hombres actúan (cambio de punto de vista y/o flashback), Paulina lo sufre.

  1. Mad Max: Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road) – George Miller, 2015

Junto a Skyfall (Sam Mendes, 2012) el mejor y más arriesgado blockbuster de la última década (quizá más). Miller convierte al protagonista en un guiñapo y a partir de una trama minimalista y una narración vertiginosa repleta de hallazgos, relee el género de acción y aventuras en clave femenina. De hecho, Mad Max es un doble giro genérico (cinematográfico y sexual). Apabullante.

.

Antonio Cabello

  1. The Tribe (Plemya) – Miroslav Slaboshpitsky, 2014  

De tú a tú. Insoslayable, enfebrecida y, en definitiva, insólita. Sumida en un cosmos de incomunicación y violencia cuyos ecos nos remiten a nuestra Europa, la cámara de The Tribe continúa narrando aun cuando cualquiera habría cerrado los ojos. Estamos ante un ejemplo de cine que ataca, que remueve y que duele.

  1. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014

La elipsis como abismo, como deformación del “tiempo”, como lugar donde se funde absolutamente todo: pasado y presente, realidad y ficción. Entre las brumas del valle de Engadine, haciendo confluir cine, música, pintura y teatro, Olivier Assayas logra atrapar retazos de verdad, instantes únicos que se abren al espectador con la certeza de que pronto se esfumarán.

  1. La novia – Paula Ortiz, 2015

La coreografía del amor y la muerte, un inclasificable festín para los sentidos, dirigido por Paula Ortiz, interpretado por Inma Cuesta, fotografiado por Migue Amodeo y musicalizado por Shigeru Umebayashi. De una valentía intachable, la fidelidad y la libertad se dan la mano en esta adaptación del verso y la prosa del poeta Federico García Lorca. Puro arte total.

  1. Del revés (Inside Out) – Pete Docter y Ronnie Del Carmen, 2015

Heredera digital de los matices del trazo artesanal, Del revés es una auténtica exhibición de imaginación rica en detalles y recovecos donde el espectador terminará reencontrándose consigo mismo a través de los sentimientos que construyen eso que llamamos “Vida”. Y, de paso, estamos ante la enésima reivindicación del cine animado.

  1. Mandarinas (Tangerines) – Zaza Urushadze, 2013

La más lúcida y brillante declaración antibelicista del año es una producción de envergadura pequeña y factura sobria que confía todas sus posibilidades en su demoledor libreto y en sus magníficos intérpretes. El resultado es una joya donde el espectador, ajeno a la lejanía del conflicto o a la barrera generacional que lo separa de los protagonistas, logra epatar con estos personajes hasta su catártica resolución.

  1. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

¿Qué es el “sueño americano”? Este interrogante sobrevuela, sin solución, la concepción de Margin Call y Cuando todo está perdido, pero encuentra en El año más violento su expresión más madura e inteligente, prueba de la fulgurante evolución de J.C. Chandor.  Este reverso oscuro del american way of life se erige como un thriller desolador dirigido e interpretado de forma soberbia.

  1. Fuerza mayor (Turist) – Ruben Östlund, 2014  

Infecta de una perversidad pretendida, Ruben Östlund introduce su cámara a través de las grietas de una relación que se derrumba en medio del oropel de un hotel de lujo que se redescubre, mediante una de las escenas del año, como la mayor cárcel para sus inquilinos.

  1. Aguas tranquilas (Still the Water) – Naomi Kawase, 2014

De vocación absorbente y resultado magnético, Aguas tranquilas nos obliga a reflexionar sobre la tradición familiar, la naturaleza del amor, la herencia transmitida o el dominio de las fuerzas místicas a través del burdo e inocente amor que entrelaza a dos adolescentes que tienen que aprender a ser adultos cuando sobreviene la muerte. Cine para los sentidos.

  1. El cuento de la princesa Kaguya (The Tale of Princess Kaguya) – Isao Takahata, 2013

La última joya del autor que retrató la II Guerra Mundial como nunca antes se había logrado (La tumba de las luciérnagas, 1988) se erige como una pieza de orfebrería capaz de atesorar las características más sobresalientes del estudio en el que nace (Studio Ghibli): sensibilidad única, gusto por la artesanía y vocación universal para narrar desde sus diminutos personajes las historias más ambiciosas y mayúsculas.

  1. Eden: Lost in Music – Mia Hansen-Løve, 2014

A lo largo de dos décadas (1992-2013), Eden emerge, madura y cae siguiendo los pasos como DJ de Paul, necesario pretexto para explorar y atrapar la atmósfera de una generación, la del garage, que se mueve dando tumbos, perdida entre las luces de neón, el alcohol, la cocaína y la música tecno que domina sus vidas.

.

Carlos Fernández Castro 

  1. Birdman – Alejandro González Iñárritu, 2014

Si obviamos que la película de Iñárritu está filmada a través de planos secuencia de un mérito indescriptible, ¿qué nos queda? Una intensidad que quita el aliento, unas interpretaciones sublimes, y un guion que reflexiona ingeniosamente sobre lo humano, lo divino, la necesidad del ser humano de trascender, la volatilidad del ego y el arte en general. Casi nada.

  1. Langosta (The Lobster) – Yorgos Lanthimos, 2015

Lanthimos cambia de idioma, pero sigue hablando tan claro como siempre para articular una crítica insólita contra el fanatismo y las convenciones sociales.

  1. Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

Inspirado en el aroma de un buen canuto, PTA concilia un sueño eterno en el que el detective privado cambia su gabardina por unas sandalias, pero mantiene su olfato en forma.

  1. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014

Al ritmo de un pausado abrir y cerrar de ojos, Assayas retrata los efectos que el paso del tiempo imprime en el espíritu de una actriz: la juventud que un día vio desde dentro, ahora solo existe fuera.

  1. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

Para cumplir el sueño americano hay que sangrar, sudar y llorar. Para merecerlo legítimamente se necesitan mayores sacrificios.

  1. Phoenix – Christian Petzold, 2014

Christian Petzold realiza un drama romántico de suspense en el que, con la Alemania nazi de posguerra como telón de fondo, la traición y el amor echan un pulso que decidirá el éxito o el fracaso de una tormentosa historia de amor.

  1. El puente de los espías (Bridge of Spies) – Steven Spielberg, 2015

Steven Spielberg diseña un tablero de ajedrez en el que, como diría un angloparlante, somos peones en una partida perdida. Afortunadamente, en ocasiones, y solamente en ocasiones, debajo de un peón se esconde un rey dispuesto a jugarse la vida por el resto de sus fichas.

  1. La asesina (The Assassin) – Hou Hsiao-Hsien, 2015

Mediante algunas de las imágenes más bellas del año, Hou Hsiao Hsien narra la historia de una máquina de matar que tan solo necesita abandonar la soledad, amar, y ser amada. Tan sencilla y a la vez tan compleja

  1. Fuerza mayor (Turist) – Ruben Östlund, 2014

Como buen director sueco, Ruben Östlund sabe dónde hurgar para remover las entrañas del espectador y plantear una disección perversa de las relaciones familiares y de pareja. Un alud podría destrozar el mundo tal y como lo conocemos hoy día.

  1. Una chica vuelve a casa sola de noche (A Girl Walks Home Alone at Night) – Ana Lily Amirpour, 2014

No existen muchas diferencias entre la asesina de Hou Hsiao Hsien y esta vampiresa moderna que en el fondo no encuentra sentido a su vida hasta que conoce el amor. Mucha atmósfera, poco romanticismo, y grandes imágenes para el recuerdo.

 .

Carlota Frisón

  1. The Tribe (Plemya) – Miroslav Slaboshpitsky, 2014
  2. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014
  3. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014
  4. La profesora de parvulario (The Kindergarten Teacher) – Nadav Lapid, 2014
  5. National Gallery – Frederick Wiseman, 2014
  6. El complejo de dinero (Der Geldkomplex) – Juan Rodrigáñez, 2015
  7. La novia – Paula Ortiz, 2015
  8. Paulina (La patota) – Santiago Mitre, 2015
  9. Les combattants – Thomas Cailley, 2014
  10. Langosta (The Lobster) – Yorgos Lanthimos, 2015

  .

Javier Rueda

  1. La asesina (The Assassin) – Hou Hsiao-Hsien, 2015

El mejor orfebre y el más sofisticado de todos los directores que estrenaron film en 2015. Un plano-secuencia, hacia el final de la película, con una monja subida en un peñasco mientras se acerca la niebla, la escena del año.

  1. Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

Ya no es el heredero de Robert Altman, Paul Thomas Anderson es uno de los mejores directores vivos. Seguir al despistado detective Sportello en sus pesquisas fue una de las experiencias más estimulantes del año.

  1. La profesora de parvulario (The Kindergarten Teacher) – Nadav Lapid, 2014

Temor y temblor  era una de las obras más famosas de Kierkegaard. Miedo e inquietud es lo que sentimos al ver la obra definitiva de este director Israelí. La película es un inmisericorde retrato de un país enfangado en una tradición mal actualizada. Como el agua estancada, este film huele.

  1. El cuento de la princesa Kaguya (The Tale of Princess Kaguya) – Isao Takahata, 2013

Poesía, mística y clase magistral de la elipsis narrativa. Se olvida uno rápidamente que está viendo una película de animación para sumergirse en la emoción de esta historia de una mujer irreductible e insobornable.

  1. Qué difícil es ser un dios (Hard to be a God) – Aleksey German, 2013

Pocas veces agradecimos tanto que las imágenes de una película fuesen en blanco y negro. El difunto German nos ofreció en su obra póstuma una entrada en primera fila, mejor dicho en el medio mismo de la pantalla, en una Edad Media corrupta donde no sabemos si estamos en el pasado o en el futuro. Todo por culpa de una sociedad que abandona la cultura. Y entonces descubrimos que nos suena demasiado al presente.

  1. Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia – Roy Andersson, 2014

Para los que piensan que estamos demasiado rodeados de realidad inerte en la vida. Para los que quieran reírse de sí mismos hasta la vergüenza propia, no ajena. Imágenes de un triste cromatismo pero en las que late auténtica pulsión vital.

  1. El pequeño Quinquin (P’tit Quinquin) – Bruno Dumont, 2014

Atípico thriller-cuento rural. Bruno Dumont en estado puro. Es decir incómodo, realista, bizarro y fascinante. Con lo que no contábamos era con reírnos a carcajadas. Una de las joyas estrenada a hurtadillas en la cartelera del año.

  1. Eden: Lost in Music – Mia Hansen-Løve, 2014

Como las grandes obras, esta película empieza siendo una cosa: retrato generacional que surge del homenaje a su hermano Dj, para trascender sus pretensiones y erigirse en un doloroso testamento sobre el paso del tiempo y la muerte que conlleva. La única directora de esta lista es una gran autora que ha hecho gravitar su filmografía sobre “la pérdida”.

  1. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

La mejor revisitación del cine de los ’80, Lumet resucitado, es la confirmación de que con su tercera película Chandor se consagra. Narración granítica y estilizada por una banda sonora muy acertada, contó con una Jessica Chastain inolvidable.

  1. La mirada del silencio (The Look of Silence) – Joshua Oppenheimer, 2014

Qué difícil es filmar heridas abiertas, aún más difícil es hacerlo con mesura y equilibrio. Oppenheimer supera con creces su anterior obra al filmar con rabia contenida y una cuidada puesta en escena qué quedó después del genocidio de Indonesia. El documental del año.

 .

Antonio Sánchez Marrón

  1. Birdman – Alejandro González Iñárritu, 2014

Alejandro González Iñárritu practica un ejercicio técnico particularísimo, con una interconexión entre teatro, cine y literatura casi perfecta. La resurrección de Michael Keaton, en un papel que nadie más podría haber interpretado con tanta significancia, es uno de los mayores revival de la historia reciente del cine.

  1. Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

Paul Thomas Anderson entrega una de las obras más complejas de su carrera como cineasta. Adaptando las líneas de Thomas Pynchon, Anderson compone un universo propio, plagado de unos personajes perdidos en sí mismos, un cierre a su particular trilogía sobre la trayectoria histórica de Norteamérica tan críptico como apasionante.

  1. El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

La constatación de que el concepto de auteur en Estados Unidos sigue estando al alza es también la instauración del estilo de, por ejemplo, un J. C. Chandor capaz de reflexionar sobre la propia memoria de un país en constante estado de alerta. Oscar Isaac prosigue su senda hacia el éxito y Jessica Chastain rompe con lo establecido. Una película absorbente en todos los sentidos.

  1. Foxcatcher – Bennett Miller, 2014

Bennett Miller persigue el interés del ser humano en conseguir el éxito. A cualquier precio. Es lo que demuestra desde Capote y confirma en Foxcatcher, el interés de un individuo en construir su éxito torturando física y psicológicamente a sus semejantes. Steve Carell, Channing Tatum y Mark Ruffalo completan un trío protagonista de excepción en una película de una angustia y tenebrismo latentes.

  1. La novia – Paula Ortiz, 2015

Paula Ortiz se inspira en Federico García Lorca y Carlos Saura para componer una de las mejores películas realizadas en España en los últimos años. Una cinta fresca, estética, rompedora que vive permanentemente sujeta al alma de Bodas de sangre, a la obra de García Lorca, a la propia tradición cultural española. Toda una joya de inmediata apreciación.

  1. Langosta (The Lobster) – Yorgos Lanthimos, 2015

El cineasta griego Yorgos Lanthimos regresa tras Alps con una radiografía social imponente, valiente y certera. La mirada de sus protagonistas acierta a resumir el estado de caos en el que se encuentra la definición de las relaciones sociales, no solamente las de pareja. Una película para reflexionar una y otra vez sobre lo incierto del presente en consonancia con los interrogantes del futuro.

  1. 45 años (45 Years) – Andrew Haigh, 2015

Charlotte Rampling y Tom Courtenay exponen el paso del tiempo y el efecto que tiene sobre una relación basada en la confianza y el amor mutuo. Pero, ¿qué sucede cuando todo eso se desmorona? ¿Cuándo comienzan a aparecer elementos desestabilizadores que rompen el equilibrio entre dos personas? Haigh compone una película de miradas, de gestos, de increíble resultado sensorial.

  1. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014

De nuevo, el cine vuelve a plantearse la situación real del actor cuando llega a esa edad en la que su rostro ya no es portada de revista, ni atractivo para un público sediento de rostros jóvenes. Juliette Binoche y Kristen Stewart levantan una interrelación entre dos damas, cada una en su rol definido, en la que el paso del tiempo juega un papel fundamental.

  1. El Francotirador (American Sniper) – Clint Eastwood, 2014

Clint Eastwood pone en pantalla las memorias de Chris Kyle, el francotirador con más muertes declaradas del ejército norteamericano, en una película que pone en jaque los cuestionamientos políticos personales y plantea debates sobre las propias convicciones morales. Una película incómoda, con un mensaje peligroso, pero que demuestra que Clint Eastwood sigue ofreciendo trabajos de una firmeza incuestionable.

  1. Qué difícil es ser un dios (Hard to be a God) – Aleksey German, 2013

En 2013 falleció Aleksey German, un realizador ruso que dejó en su última película una apasionada reflexión sobre el presente de una sociedad inmersa en una extraña autocomplacencia mediante una demostración de poder visual. Un trabajo espectacular en el que cada plano visual es aún más enriquecedor que el anterior.

 .

Jesús Villaverde Sánchez

  1. The Tribe (Plemya) – Miroslav Slaboshpitsky, 2014

Elogio de la puesta en escena. Inmersión total y absoluta en un internado para sordomudos con metáforas sobre el país de Maidán, la Unión Europea y la situación geopolítica de la zona. En la línea de los mediometrajes anteriores del ucraniano (Deafness [2010] y Nuclear Waste [2012]), el director agobia, golpea y tensa la comodidad del espectador sin usar ni una sola palabra.

  1. La asesina (The Assassin) – Hou Hsiao-Hsien, 2015

La película más estética del cineasta más esteta del mundo. Nadie compone planos como lo hace Hou Hsiao-Hsien. La riqueza visual de su reinterpretación del wuxia, por momentos apabullante y de gran belleza, combina con una narrativa histórica, críptica, pero para nada ausente o indescifrable. Soberbia simbiosis entre Shu Qi y el cineasta taiwanés (otra vez).

  1. Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014

Impresionante retrato de la aceptación (o no) de la madurez del artista. Fábula sobre la juventud y la vejez, el teatro y el cine, la autoría y la comercialidad industrial del cine y la realidad y la ficción. Soberbio duelo interpretativo entre Juliette Binoche y Kristen Stewart (Premio César a la Mejor actriz de reparto por su papel) para un film imprescindible.

  1. Fuerza mayor (Turist) – Ruben Östlund, 2014

Un compendio de cristales rotos y fracturas emocionales al ritmo de Las cuatro estaciones de Vivaldi. El rol tradicional en el núcleo familiar, en total crisis. Una avalancha de mala baba y humor incómodo por capítulos. El discreto encanto de la burguesía, la institución familiar, la pérdida de confianza y el miedo, todo está a debate en esta película, con una de las secuencias del año.

  1. Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

Paul Thomas Anderson no tiene borrones. El cineasta norteamericano entrega en su nuevo largometraje una revisión a la historia reciente de los Estados Unidos, entre alucinada, nostálgica y profundamente crítica. Difícil discernir la realidad de la ensoñación en este críptico relato negro de un amor profundamente oscuro y humoso. PTA en estado puro.

  1. 45 años (45 Years) – Andrew Haigh, 2015

Dolorosa hasta su último plano, 45 años estudia el paso del tiempo, la pérdida de la magia del amor y la influencia de un secreto que, de pronto, se revela. Soberbias interpretaciones de Charlotte Rampling y Tom Courtenay. Y maravilloso uso del contrapunto musical. Uno de los planos finales más penetrantes del curso.

  1. Langosta (The Lobster) – Yorgos Lanthimos, 2015

Yorgos Lanthimos saltando sus propios muros. Tras Canino (2009) y Alps (2011), dos películas con buenas ideas y mediocres desarrollos, en Langosta el director griego por fin consigue avanzar más allá del interesante concepto. Una historia aguda, punzante y triste sobre la necesidad del amor, la soledad, el miedo y el profundo egoísmo del ser humano.

  1. Eden: Lost in Music – Mia Hansen-Løve, 2014

El cuarto largometraje de esta autora francesa vuelve a indagar en las columnas vertebrales de su cine. La pérdida, la ausencia, la muerte, el fracaso, la madurez o el vacío llegan aquí envueltos en un tono de melancolía por lo irrecuperable. A través de la historia de su hermano, Hansen-Løve compone un evocador y nostálgico blues con notas propias de la música garage.

  1. Paulina (La patota) – Santiago Mitre, 2015

Adaptación a la modernidad del clásico La patota (Daniel Tinayre, 1961), y abrazada por dos brillantes planos secuencia, probablemente sea la película más polémica del año por su temática. El derecho a decidir, la violación, el paternalismo, el aborto y la violencia institucional, entre otros espinosos temas, se citan en esta obra, abanderada del gran año del cine latino.

  1. La novia – Paula Ortiz, 2015

Hermosa relectura de Bodas de sangre de García Lorca. Paula Ortiz prioriza su depurado dispositivo visual para filmar la literalidad del texto lorquiano. La poesía del granadino establece una simbiosis muy sensorial con el estilo preciosista de la autora de De tu ventana a la mía (2011). Poderosísimo trío de protagonista, con Inma Cuesta en su mejor papel, y magníficos secundarios.

.

.

Top 20 global de Cinéfilos por el mundo Presentación en vídeo.

.

1-El año más violento (A Most Violent Year) – J. C. Chandor, 2014

2-Viaje a Sils Maria (Sils Maria) – Olivier Assayas, 2014  

3-Puro Vicio (Inherent Vice) – Paul Thomas Anderson, 2014

4-La asesina (The Assassin) – Hou Hsiao-Hsien, 2015

5-The Tribe (Plemya) – Miroslav Slaboshpitsky, 2014

6-Langosta (The Lobster) – Yorgos Lanthimos, 2015

7-La profesora de parvulario (The Kindergarten Teacher) – Nadav Lapid, 2014 

8-Birdman – Alejandro González Iñárritu, 2014

9-La novia – Paula Ortiz, 2015 

10-45 años (45 Years) – Andrew Haigh, 2015

11-Del revés (Inside Out) – Pete Docter y Ronnie Del Carmen, 2015 

12 y 13-Fuerza mayor (Turist) – Ruben Östlund, 2014 

12 y 13-El cuento de la princesa Kaguya (The Tale of Princess Kaguya) – Isao Takahata, 2013 

14-Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia – Roy Andersson, 2014

15-Foxcatcher – Bennett Miller, 2014

16-Qué difícil es ser un dios (Hard to be a God) – Aleksey German, 2013

17-Paulina (La patota) – Santiago Mitre, 2015

18-Eden: Lost in Music – Mia Hansen- Løve, 2014   

19 y 20-Mandarinas (Tangerines) – Zaza Urushadze, 2013 

19 y 20– National Gallery – Frederick Wiseman, 2014

Anuncios

8 comentarios to “Las mejores películas de 2015”

  1. kaldina 31 diciembre, 2015 a 23:11 #

    jajaja… soy de lo peor, sólo me he visto la de Mad Max, la princesa Kaguya y Birdman 😛

    • elcriticoabulico 1 enero, 2016 a 20:50 #

      Bueno, pues esas no son cualquier coas precisamente. Y mejor, así tienes para elegir alguna más que te interese (si te da por fiarte de esta gentuza de los tops).

      • kaldina 3 enero, 2016 a 02:33 #

        Bueno, creo que veré alguna y te estaré contando como me va. Besito.

      • elcriticoabulico 4 enero, 2016 a 16:57 #

        ¡Espero noticias!

  2. Hildy Johnson 2 enero, 2016 a 12:26 #

    Yo en las listas siempre me fijo en las que no he visto todavía. Me apetecen muchísimo 45 años y Viaje a Sils Maria. Pero tengo pendientes otras como La asesina, Puro vicio, Fuerza mayor, Eden, Mandarinas, Nationaly Gallery, Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia y El cuento de la princesa Kaguya.

    Feliz 2016, querido crítico abúlico. Nos esperan un montón de películas.
    Beso

    Hildy

    • elcriticoabulico 2 enero, 2016 a 15:00 #

      Hay unas cuantas de ahí que creo que te gustarán, y coinciden justo con las dos que destacas. El cuento de la princesa Kaguya también tiene mucho encanto, saldrá por aquí en breve. Yo no la metí en el top porque no incluí estrenos en dvd, si no sí que saldría.

      ¡Besos y feliz año de cine!

      • Walder Messin 17 enero, 2016 a 06:34 #

        Buen año señor abúlico, decir que de la lista solo he visto Mad Max. Mis disculpas (risas).

      • elcriticoabulico 18 enero, 2016 a 17:02 #

        No es mala cosa. La más divertida de la lista de largo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: