Macbeth

17 Nov

Macbeth habla de un hombre y una mujer que harían lo que fuese necesario para triunfar. Es un tema particularmente apropiado para esta época. Ese concepto de ‘tengo que conseguirlo ya’ siempre ha estado ahí, pero ahora se ha convertido en aquello que uno debe hacer, en un ideal de personalidad. Y lo siento, pero me parece algo completamente estúpido y equivocado.”

Richard Jordan

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Macbeth

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Macbeth

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Año: 2015.

Director: Justin Kurzel.

Reparto: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Sean Harris, Paddy Considine, David Thewlis, Jack Reynor, Elizabeth Debicki.

Tráiler

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           El australiano Justin Kurzel apunta alto en su segundo largometraje y se sirve de Macbeth, una de las inmortales tragedias de William Shakespeare, para revisarla haciendo hincapié en una traslación sensorial de tan poderoso argumento.

Con el verso enrevesado del literato inglés prácticamente intacto en el guion, Kurzel compone una aparatosa obra que inunda la pantalla de experiencias cromáticas y visuales, cercanas a lo onírico, para ilustrar el descenso a los infiernos del rey de los escoceses; firmemente guiado por la mano de su esposa y desatado a través una lucha titánica entre ambición y fatalismo, deseo y traición, poder y muerte.

La muerte, destino último común a todos los hombres, permanece omnipresente sobre el escenario; plasmada en la hiperrealista mugre que subyace bajo el ampuloso lirismo trágico de los fotogramas, en la descarnada violencia que se exhibe en la batalla, intercalada con secuencias alucinadas. Ya se sabe, guárdese uno de las bendiciones de los oráculos.

           Hay en Macbeth fotogramas interesantes e incluso arrebatadores en su desmesura, caso las masacres en la niebla o de ese duelo bajo un crepúsculo desbordado de rojo sangre que bien podría salir de Excalibur, una ópera romántica donde, al ritmo que marca la existencia –nacimiento, madurez y decadencia- todo encajaba como un desacomplejado y grandioso artilugio de orfebrería.

Pero este Macbeth es un coloso de arrolladora apariencia al que, a medida que pasan los minutos y prosigue la observación, más se nota la hipertrofia de sus músculos; y al que le cuesta avanzar prisionero de su propio tamaño y de la grandilocuente redundancia de su estilo. Acudir al lenguaje del original isabelino –de construcciones arcaicas, ubérrimo en complicadas figuras y artificios literarios, rico con sus soliloquios, apartes y diálogos ideados para una puesta en escena teatral-, contribuye a cargar todavía más peso sobre la espalda del agotado gigante.

No deja de ser contradictorio que Kurzel trate de amalgamar de manera tan abrupta el lenguaje del cine con el lenguaje dramatúrgico. La combinación, por desgracia, no termina de cuajar.

           También la apropiación de Orson Welles, devoto shakesperiano, poseía por descontado la natural pretensión de grandeza del cineasta y además compartía el inglés de época, pero su cuento gótico conseguía transformar adecuadamente la carestía en abstracción por medio de impenetrables e inclementes sombras que se extendían por rostros y decorados. Aquí, el solemne esteticismo termina por sepultar a un relato y a unos personajes con los que prestigiosos y potentes actores de cine como Michael Fassbender y Marion Cotillard recitan su parte con esfuerzo, aunque con la sensación de no estar completamente convencidos de sus posibilidades.

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Nota IMDB: 7,5.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 6.

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8 comentarios to “Macbeth”

  1. Hildy Johnson 17 noviembre, 2015 a 16:43 #

    ¡Con las ganas que tengo de verla!… pero veo que no te ha convencido en exceso…

    Beso
    Hildy

    • elcriticoabulico 17 noviembre, 2015 a 16:52 #

      ¡Qué velocidad de comentario, Hildy! Iba con ganas, pero me resultó demasiado aparatosa y un poco pesada. Diré para mi vergüenza y descrédito que también es verdad que me cuesta mucho seguir el inglés shakesperiano con subtítulos. Pero, en cualquier caso, creo que, salvando las distancias, la apuesta de este Macbeth ya la había abordado Excalibur y con bastante mayor fortuna y capacidad de fascinación.

  2. Walter Messin 26 noviembre, 2015 a 21:49 #

    Fassbender, este tipo da la impresión que hiciera 5 películas triple A, al año. Anotada queda aunque prefiero ver las otras adaptaciones antes.

    • elcriticoabulico 27 noviembre, 2015 a 16:51 #

      Y eso que yo creo que 2014 se lo tomó más relajado y le fue sustituyendo un poco Tom Hardy como macho alfa de la pantalla. Un día coincidirán ambos y no habrá más películas para ver en la cartelera.

      • Walder Messin 27 noviembre, 2015 a 21:03 #

        Pues me he dado cuenta que he escrito mal mi nombre 2 veces. Aunque me hubiera gustado llamarme Walter, mas criollo y sencillo.

      • elcriticoabulico 30 noviembre, 2015 a 02:39 #

        Ya me parecía pero oye, cada uno es libre de rebautizarse como le dé la gana.

  3. altaica 23 julio, 2016 a 17:47 #

    Me ha dado la sensación de haber visto La novia pero en Escocia, obviamente salvando las distancias argumentales y literarias, pero en idéntica concepción formal y estilística, también salvando las distancias de localización. En cualquier caso, ambas pecan de la misma ofensa, promover todo un artificio estético para un declamación encorsetada. No son malas, tan solo pálidas.

    • elcriticoabulico 28 julio, 2016 a 16:50 #

      Por lo visto ambas comparten el uso (y abuso) del etalonaje, que deja imágenes potentes pero, en este caso, tampoco tan sorprendentes. Encorsetada, sí, y un poco mamotreto en ocasiones.

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