La muerte de Mikel

15 Oct

El hombre como estado soberano, inmerso en su propio y traumático proceso de transición. La muerte de Mikel, para las novedades en blu-ray de Cine Archivo.

.

.

“En la vida real los finales felices no ocurren con tanta frecuencia.”

Reem Kherici

.

.

La muerte de Mikel

.

La muerte de Mikel

.

Año: 1984.

Director: Imanol Uribe.

Reparto: Imanol Arias, Monserrat Salvador, Fernando Telletxea, Amaia Lasa, Martín Adjemián, Ramón Barea, Juan María Segués, Xavier Elorriaga.

.

            La filmografía de Imanol Uribe surge vibrante y urgente apegada a una realidad traumática, encadenada unos violentos e inciertos vientos de cambio que desmienten la habitualmente pregonada ejemplaridad de la Transición española para, en vez de eso, rodearla de un halo de tenebrosas dudas. Son dos de sus primeras muestras el turbio proceso judicial derivado del asesinato del torturador franquista Melitón Manzanas en El proceso de Burgos y el escape carcelario de presos etarras en La fuga de Segovia; obras que se anclan en un realismo sin concesiones, el primero de ellos documental y el segundo muy influido por un enfoque periodístico del argumento.

El tercero de sus largometrajes, La muerte de Mikel, asume en mayor medida las convenciones de la ficción tradicional pero permanece todavía indisociablemente unida a la realidad social y política coetánea del País Vasco, de nuevo con la sombra de ETA y de la coerción estatal –fenómenos recíprocos-, como elementos de tensión temática. Y, aquí, en paralelo a los conflictos generados por la colisión política entre las rémoras totalitarias del sistema franquista y las agresivas reivindicaciones nacionalistas vascas, surge un discurso principal a propósito de la liberación del individuo.

            La muerte de Mikel habla de la superación personal de los condicionantes y las limitaciones impuestas por una sociedad retrógrada –la aceptación de uno mismo, de la propia naturaleza- como primer e imprescindible paso para la superación colectiva de este proceso en curso de transformación política y cultural –la mujer liberada, las costumbres del médico-, siempre traumático.

A lo largo de la exploración de Mikel (acertado Imanol Arias) -un joven homosexual reprimido por una férrea y conservadora organización familiar y por el asfixiante control íntimo que ejerce el pueblecito costero donde reside-, el realizador donostiarra hace confluir entre el drama privado del protagonista y la problemática de Euskadi mecanismos de opresión y represión muy semejantes en sus procedimientos y sus resultados; en ambos casos traducidos en sangre y lágrimas anunciadas, cada vez más evidentes a medida que avanza el metraje –la progresiva identificación del funeral que abre la película y de sus participantes- y, al mismo tiempo, enmarañadas en un todo sin resolver.

El decorado -el municipio de Leikitio-, pintoresco y bucólico, retratado con la mano experta de Javier Aguirresarobe, idílico hasta en la apariencia de la relación de Mikel con su mujer -interpretada por la hermosa Amaia Lasa-, se nubla con la autodestrucción en pantalla de Mikel, constreñido  por una identidad impuesta -como alguien podría interpretar con facilidad que le ocurre asimismo al territorio-. No obstante, como decíamos, el eje vertebrador de la cinta es el descubrimiento y la conquista de la autonomía individual, por encima del destino de los pueblos –la lucha independentista- y de las revoluciones políticas –la hipocresía de la izquierda comunista y abertzale-.

            En el aspecto político, por tanto, Uribe indaga con crudeza en la crueldad aún enquistada en las entrañas del Estado –los asesinatos indiscriminados, la tortura, la prevalencia del antagonismo la fuerza irracional sobre los dictámenes de la justicia– y que no encuentra tampoco una respuesta ideal en su encarnizado oponente, por su parte dueño de sus propias mezquindades, radicalizadas por las circunstancias hostiles y el clima general de intolerancia que estrangula la escena. El retrato de la situación es tremendamente oscuro, en definitiva, con pocos claros que en un comienzo parecen vislumbrarse de la mano de personajes como el desengañado e individualista Martín (el argentino Martín Adjemián, doblado para la ocasión), galeno huido de la dictadura de Augusto Pinochet, el lúcido psicólogo “marxista” que asiste a Mikel y luego en el atrevido y revelador personaje de Fama (Fernando Telletxea, en un papel para el que hizo pruebas Antonio Banderas), cuyo ejemplo de vitalidad todavía perdura –por desgracia- con vigencia.

La comunión entre temas tan polémicos como el terrorismo y la homosexualidad –una combinación extraña que se reproducirá en la irlandesa Juego de lágrimas y la israelí La burbuja (Solos contra el mundo)no resulta estridente, sino que se equilibra y se complementa con una destacable expresividad, a pesar de cierta brusquedad bastante poco verosímil en el trazado de la evolución de su protagonista.

            La muerte de Mikel, que cosecharía un notable éxito de taquilla, se encuadra también dentro de cierto florecimiento de un cine con denominación de origen vasca y financiación autonómica en cierta manera iniciado precisamente por la popularidad de La fuga de Segovia y prolongado de seguido por otros proyectos como La conquista de Albania, recreación de un episodio histórico épico del reino de Navarra.

Durante su trayectoria posterior, Uribe retornará al viciado universo de la banda terrorista en Días Contados y, a pesar de prometer que nunca más haría una película sobre ETA, con la recién estrenada Lejos del mar.

.

Nota IMDB: 6,3.

Nota FilmAffinity: 5,9.

Nota del blog: 7,5.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: