Crebinsky

14 Ago

“Mi objetivo es hacer una película que transmita calidez. Que infunda calor humano. Este mundo racional se ha convertido en un lugar donde solo lo frío es bueno. Así que, ¿quieres construir tu película a partir de los latidos de la modernidad o de los latidos de tu propio corazón?”

Emir Kusturica

.

.

Crebinsky

.

Crebinsky

.

Año: 2011.

Director: Enrique Otero.

Reparto: Miguel de LiraSergio ZearretaPatricia de Lorenzo, Yolanda Muíños, Roberto Sánchez, Oliver Schultz-Berndt, Oliver Bigalke, Farruco Castromán, Luis Tosar, Celso BugalloPepe Soto, Manuel Cortés.

Tráiler

.

            En gallego, se denomina ‘andar ás crebas’ a la actividad de recorrer las playas rebuscando aquello de utilidad que, generoso, el mar haya podido regalarle a la tierra. Crebisnky, debut en el largometraje de Enrique Otero, parte de este concepto que, desde su mismo título, concilia lo local –una ambientación y una esencia típicamente gallega- con lo global.

            Lo encontrado –y lo perdido- en el litoral es el leit motiv que mueve Crebinsky, escenificada en las escarpadas costas de Espasante y Mañón. Un lugar mágico, suspendido y marginado en los confines del tiempo y el espacio, donde igual puede llegar a parar un soldado soviético, que un paracaidista nazi, que un submarino estadounidense. Y donde, precisamente, naufraga la casita del árbol de los dos hermanos protagonistas, Mijail y Feodor (Sergio Zearreta y Manuel de Lira), arrastrada durante su niñez por lluvias catastróficas desde un pueblecito del interior –y reproducido todo ello mediante una preciosa introducción animada-.

            Crebisnky se emparenta como una variación regional, impregnada de realismo mágico gallego, de las comedias delirantes e ibéricas de Javier Fesser, a medio camino entre el tebeo y la fisicidad del cine mudo; y así como con el surrealismo folk de Emir Kusturica, si bien más tierno y menos sórdido a pesar de la inserción del argumento en una Segunda Guerra Mundial que apenas ofrece un decorado de fondo con aspecto de historieta, sin mayor trascendencia que la de apuntalar el absurdo que barniza el humor idiosincrásico de este universo con denominación de origen.

Las conexiones balcánicas no se trazan al azar: aparte de esa hibridación con una imagen romántica e irónica de ascendencia parasoviética, de la peculiar sensibilidad de la película nacería un grupo musical, la recomendable Banda Crebinsky, quienes, en su “música popular de un país inexistente”, estrechan lazos entre lo gallego y lo cíngaro-yugoslavo.

            De argumento anecdótico, que evidencia la cierta fragilidad del cortometraje extendido que verdaderamente es –hay subtramas que no conducen a ningún lugar, incluso literalmente, y su aportación no pasa de enhebrar parte del relato con suspense-, el protagonismo de la función pertenece única y exclusivamente a la atmósfera de este particular microcosmos, con su tono dulce y melancólico –la pérdida antes aludida, cíclica e irreparable-, vintage e irónico, con sabor y personalidad, local y global, compuesto con evidente cariño y cuidada factura estética.

.

Nota IMDB: 6,3.

Nota FilmAffinity: 5,6.

Nota del blog: 6,5.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: