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El evangelio según San Mateo

3 Abr

“Jesucristo fue un precursor del idealismo; un precursor del socialismo. El primero en perseguir una vida mejor para la humanidad.”

Mijaíl Gorbachov

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El evangelio según San Mateo

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El evangelio según San Mateo

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Año: 1964.

Director: Pier Paolo Pasolini.

Reparto: Enrique Irazoqui, Margherita Caruso, Susanna Pasolini, Marcello Morante, Mario Socrate, Settimio di Porto, Alfonso Gatto, Luigi Barbini, Giacomo Morante, Ferruccio Nuzzo, Otello Sestili, Juan Rodolfo Wilcock, Rossana di Rocco.

Filme

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           El Evangelio según San Mateo es probablemente el mejor filme sobre Jesús rodado nunca”, declaraba el pasado julio L’Osservatore Romano, medio informativo oficial del Vaticano. Su autor es Pier Paolo Pasolini, un intelectual ácrata, ateo, comunista y homosexual declarado que, conmovido visceralmente por la lectura del primero de los evangelios, decidiría filmar una película que acabará dedicado al Papa Juan XXIII, tal era el entusiasmo que le suscitaba el clima renovador y aperturista el Concilio Vaticano II en curso.

           Pasolini vuelca en fotogramas el texto del apóstol -redactado con toda su pureza factual y terrenal de antiguo recaudador de impuestos-, para reencontrarse con un Cristo humano y quijotesco, que hierve en pasión, sufrimiento, energía, soledad, desesperación, dudas y vitalidad. Cristo suda y es cejijunto. Es un hombre tangible, pero también carismático y arrollador, cuyo discurso surge desde las entrañas para enmarcarse en el cielo, tempestuoso, soleado, ventoso o apacible. Cristo se encoleriza contra la injusticia, se apiada de los infortunados y reconoce con maestría las debilidades humanas, pues él mismo las padece.

El cineasta italiano, pues, trasgrede los códigos cinematográficos que entierran en pérfidos oropeles y pestilencia a incienso a una figura inspiradora; mitológica y ejemplar más que sacra y confesional. Y, de este modo, halla en ella un revolucionario alzado en combate a pecho descubierto contra el poder hipócrita y mezquino, contra una sociedad materialista y envidiosa. Con él parece compartir incluso el látigo de la incomprensión y el rechazo violento, puesto que para ambos su madre es la misma, se llame María o Susanna Pasolini.

           Frente al boato engolado y aparatoso de las reconstrucciones colosales, El evangelio según San Mateo es una película escrita en prosa lírica, donde la desnudez y el silencio sirven para expresar la rotunda honestidad y el eco eterno del verbo filántropo y subversivo de Cristo. El blanco y negro de Tonino Delli Colli, limpio, cristalino y poderoso, captura el color del mundo. No tienen buen acomodo en este estilo ascético las irrupciones del canto góspel, demasiado pretenciosas en su desgarro devoto; no así las primarias y sentidas misas angoleñas o las leves acompañamientos musicales de Bach, Mozart y Bacalov, más acordes, cada una a su modo, a la pulcra y austera sensibilidad a la de la película.

Pasolini escruta los fascinantes rostros de sus personajes para encontrar en ellos emociones que hablan cuando el texto de Mateo calla. Los arrebatadores ojos entornados de la joven María encinta, casi extáticos, respondidos por la indignación, la flaqueza y luego el afecto de José, rudo y sincero. La efigie de Jesús, prestada por el catalán Enrique Irazoqui, poseedora de una mirada con la insondable determinación que imprimen dos ojos demasiado juntos, ensamblados por la línea indivisible de las cejas, enclavados en una faz alargada, irregular, imperfecta. Como los ropajes y las armaduras, son éstas figuras y escenas que saltan al fotograma desde en ese lapso intermedio entre la impulsividad de la Edad Media y el delicadeza del Renacimiento que es el Quattrocento italiano. Las localizaciones, tomadas del mezzogiorno ancestral, conectan, como la palabra de Cristo, pasado y presente, localismo y universalidad. Por estos motivos, Pasolini rehúye del espectáculo de la sangre, banal y epatante. El juicio, la condena y el martirio de Cristo se observan desde fuera, desde el cuerpo aterrado de Pedro, conmovido de Juan o desgarrado de María. El mensaje ya ha trascendido su carne, la raza o el credo, el tiempo y el espacio.

 

Nota IMDB: 7,9.

Nota FilmAffinity: 7,6.

Nota del blog: 8,5.

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