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Ocho apellidos vascos

1 Mar

“Yo que soy más vasco / que el Árbol de Gernika / cuando juega la selección / no sé lo que me pasa / ¡¡Juega España ra-ra-ra!! / Los mundiales / ¡¡va a ganar!! / Mi conciencia / ¡¡me da igual!! / No puedo evitar gritar… / ¡¡Gora, España!! ¡¡Gora!!”

Lendakaris muertos (Gora España)

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Ocho apellidos vascos

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Ocho apellidos vascos

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Año: 2013.

Director: Emilio Martínez-Lázaro.

Reparto: Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde, Carmen Machi.

Tráiler

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            Es cultural. La siempre tiritante industria española del cine sobrevive como la economía del país: a golpe de pelotazos que engrosan unas cifras globales quizás menos halagüeñas de lo que aparentan. Como Lo imposible dos años atrás, aunque más inexplicable debido a lo poco sorprendente de su propuesta –la película de Bayona al menos prometía un espectáculo colosal con estrellas internacionales poco frecuente en una producción española-, Ocho apellidos vascos es el tsunami que arrasaría las taquillas nacionales en el pasado curso, maltrechas después de los nefastos datos de 2013.

            La explicación probable es que se erigió en uno de esos fenómenos virales que se convierten en obligatorios para cada muro de Facebook o, simplemente, para aquellos que desean por ver qué demonios es eso de lo que habla todo el mundo, intensa promoción mediática mediante. El espíritu gregario del ser humano, a fin de cuentas. Evitar la espiral del silencio y demás. Un suceso, intuyo, más arbitrario que calculado, puesto que bien le podría haber ocurrido lo mismo a alguna otra comedia elaborada con ingredientes de vocación popular y profusa campaña publicitaria como, por ejemplo, Tres bodas de más, que había obtenido apreciables réditos en taquilla si bien no a semejante altura.

Ocho apellidos vascos combina el humor costumbrista-regional, fórmula también ganadora en Europa en tiempos recientes –Bienvenidos al Norte, Bienvenidos al sur-, con la clásica comedia de enredo basada en la premisa de chico conoce chica y Romeo conoce a Julieta.

En Ocho apellidos vascos, esto se traduce en chistes acerca de los contrastes entre la Andalucía de los señoritos y el PER y el País Vasco de la kale borroka y los flequillos rectos –la España estándar y tradicional contra la España de las autonomías y el nacionalismo-, enzarzadas ambas en un bucle de tensiones y acercamientos que llama a la reconciliación y el hermanamiento nacional de, en definitiva, esta España mía, esta España nuestra.

            Imagino que la película, vista como experiencia colectiva en una sala llena –ese acontecimiento tan vintage por desgracia-, influye en el disfrute y las risas a costa de unas gracias que, pese al afinado oído callejero que tienen los guipuzcoanos Borja Cobeaga y Diego San José –o quizás por ello mismo-, tampoco superan en exceso el nivel de las ocurrencias sobre tópicos que tendría un grupo de colegas tomando cañas –cabe decir que el sentido del humor y la inclinación o la aversión hacia alguna de sus múltiples variantes es una cosa muy particular-.

            De ahí que, en mi opinión, el filme le deba mucha parte de su éxito al protagonismo de Dani Rovira. Notable monologuista, debutante en un largometraje, Rovira se desenvuelve con soltura en la ejecución de los gags, está alejando de los típicos y frecuentemente irritantes galanes adolescentes televisivos y, en conclusión, cae simpático a la vista y el oído. Hace entrañable y querible al ‘lerele’ que le toca en suerte interpretar y permite que su serie de catastróficas desdichas en el exótico, terrible e incomprensible norte cerrado sean soportables.

No hay que desdeñar la ayuda que le prestan en la tarea el carisma de Karra Elejalde, el gancho de la belleza de Clara Lago y la asequibilísima ligereza de la función, característica de estas producciones de gran financiación televisiva que siempre dejan un ojo puesto en su posterior exhibición doméstica, lo que provoca que acostumbren a lucir una realización casi equiparable a la de cualquier serie (de presupuesto relativamente generoso) de la pequeña pantalla.

 

Nota IMDB: 6,6.

Nota FilmAffinity: 6,2.

Nota del blog: 5,5.

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