Juegos sucios

22 Dic

“Antes la clase trabajadora era otra cosa. Había esperanza. Pero ya no hay capitalismo, ahora hay sadismo. Esclavos que no saben si van a ser despedidos al día siguiente”

Aki Kaurismäki

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Juegos sucios

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Juegos sucios.

Año: 2013.

Director: E.L. Katz.

Reparto: Pat Healy, Sarah Paxton, Ethan Embry, David Koechner.

Tráiler

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           Hoy más que nunca es posible echar la vista atrás setenta años y percatarse de que la mierda no cambia. Ladrón de bicicletas, cumbre inmarcesible del cine social, escribía la crónica del proceso de degradación moral y de autoestima que experimentaba un hombre acuciado por los ahogos económicos generados por una sociedad injusta e incentivados por la soga del desempleo. Un buen hombre que, presa de la angustia y el sentido de la responsabilidad familiar, se veía empujado hacia el odioso delito como única respuesta posible frente a su situación límite.

           En cierta manera, Juegos sucios puede considerarse una vuelta de tuerca cruel y macabra de Ladrón de bicicletas, pasada por el filtro de Una proposición indecente, Saw y los reality-shows de atrevimiento de la MTv. Aunque aquí, a diferencia de la sangrienta película de James Wan, no se mide solo la resistencia a la repulsión y el dolor físico del hombre, sino que las pruebas de la yincana propuesta por un matrimonio rico que celebra el cumpleaños de ella planteando extravagantes duelos a dos amigos en apuros de dinero, comporta una importantísima carga de rebajamiento ético y, especialmente, de humillación personal a costa de la desesperación de los participantes, equivalentes a la del pobre Antonio Ricci de la cinta de Vittorio de Sica o a la de los temerarios conductores de la furibunda El salario del miedo.

Y es que, en conclusión, Juegos sucios tampoco se aleja demasiado de la premisa social planteada por Dos días, una noche: los perros que se disputan encarnizadamente las sobras del amo, aburrido de su propia abundancia.

           Juegos sucios disecciona desde un humor salvaje e hiriente el pútrido estado moral y económico de Occidente, mostrando con descacharrante exageración la dominación que el poderoso ejerce sobre el vulnerable y las barreras que el individuo común se encuentra dispuesto a traspasar, transgredir o directamente reventar a cambio de un fajo de billetes roñosos procedente de sus delicadas manos. Como mínimo, tirando por lo bajo, puede dar cuenta de ello cualquiera que haya aceptado un minijob infraremunerado, se haya dejado aconsejar por la televisión para hacer un currículum “especial” como cantar en el metro para pedir trabajo o haya asistido a una prueba de selección laboral innovadora y divertida –qué visionarios fueron siempre los Monty Python-.

No es una metáfora excesivamente sutil, pero resulta difícil poner en duda su efectividad y su rabiosa contundencia.

           Más inteligente de lo que aparenta ser, el filme expone también el factor igualador de esta crisis que extiende sus garras, sin distinción, tanto al abusón de la clase como al estudioso con carrera universitaria. Es ésta una muestra de que la película no se queda en el planteamiento y que tiene longitud de vuelo tanto en el trasfondo argumental como en la sucesión de desdichadas ocurrencias que implica esta competición feroz.

           E.L. Katz no acusa la inexperiencia en su debut en la dirección y controla con firmeza el pulso narrativo durante los algo menos de noventa minutos de metraje. La calibrada extensión de la cinta permite que la farsa no conceda descanso al espectador y que los juegos sucios no pierdan fuelle ni dejen de sorprender por su capacidad de desafiar los instintos del espectador, partícipe pasivo del incómodo espectáculo y, al mismo tiempo, compañero potencial de los protagonistas, si bien por ahora ajeno a los retos (o no, o eso cree).

           Porque en esta ocasión no habrá niño que, con su inocencia pura y cristalina, redima en la última escena la dignidad perdida, violada y subastada al por mayor.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7,5.

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7 comentarios to “Juegos sucios”

  1. Dessjuest 22 diciembre, 2014 a 17:57 #

    Esta me la recomendaron ayer y la tengo ya encargada 🙂

    • elcriticoabulico 22 diciembre, 2014 a 18:46 #

      Debe de ser el espíritu navideño, que salen buenos y amables recomendadores por el mundo. Que vaya también con las bendiciones de esta humilde casa.

      • Dessjuest 22 diciembre, 2014 a 18:50 #

        Calla, que ayer me vi la de Brad Pitt… Espero ansioso la críica, menudo chasco me llevé.

      • Dessjuest 22 diciembre, 2014 a 18:51 #

        La de los tanques digo, “Fury”.

      • elcriticoabulico 22 diciembre, 2014 a 18:57 #

        Esperaré a que la estrenen, que es en un par de semanas. De todas maneras, de David Ayer he visto Harsh Times (Vidas al límite), Dueños de la calle y Sin tregua (End of Watch) y la mejor de ellas no pasa del aprobado raspado. Me da mala espina, el muchacho.

      • Dessjuest 22 diciembre, 2014 a 19:44 #

        A mi me han dado ganas de escribir al respecto, porque me parece la cosa hasta de mal gusto.

      • elcriticoabulico 22 diciembre, 2014 a 19:55 #

        Desahógate, que siempre me parto con tus críticas negativas.

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