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Perdida

28 Oct

“Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer.”

Pitágoras

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Perdida

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Perdida.

Año: 2014.

Director: David Fincher.

Reparto: Ben Affleck, Rosamund Pike, Carrie Coon, Kim Dickens, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Patrick Fugit, Lisa Banes, David Clennon, Emily Ratajkowsky, Lola Kirke, Missi Pyle, Sela Ward.

Tráiler

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            En ocasiones, los filmes de David Fincher sirven para tomar el pulso de la sociedad de la que manan. Es el caso de El club de la lucha y La red social; películas escenificadas en el contexto de una sociedad enferma, violenta y poliadicta la primera, y de una sociedad egoísta, narcisista y emocionalmente inmadura la segunda. En Perdida, el escenario de fondo contra el que arremete la película es el de la sociedad de las apariencias: la felicidad cosmética y la perfección de postal como uno de los elementos esenciales del estilo de vida americano.

           El “nada es lo que parece” se erige así en piedra angular de la función. Ni el matrimonio –esa institución intocable- era tan envidiable como parecía, ni cada uno de los enamorados tan ejemplar, ni el arquetípico pueblecito del Medio Oeste tan idílico, ni los Estados Unidos -la nación elegida, destrozada por una feroz recesión- tan impecables, en definitiva. La repentina desaparición de Amy Dunne (Rosamund Pike), un personaje novelesco en sí mismo –su alter ego es la protagonista de una serie libros para niños creados por sus padres y basadas en la idealización de su infancia-, desencadena un complejo entramado de intrigas y engaños que cuestionan esta perfección aparente y superficial, fachada desde donde la comunidad mide y juzga a sus miembros. La inserción de inopinados rasgos de humor y la evidente artificiosidad de los diálogos de los flashbacks son la herramienta mediante la cual Fincher comienza a distanciarse de su propio relato y pone sobre alerta al espectador.

           De este modo, de la mano de una figura femenina declarada en guerra abierta contra el poder sexual establecido, emerge también en el argumento una sátira bruta sobre la cosificación de la mujer, sometida a la tiranía de un patriarcado que se impone desde en la estética de la mujer hasta en su comportamiento y sus ambiciones personales. Pero, por desgracia, como se apreciaba en la precedente El club de la lucha, la sutileza no será uno de las virtudes del guion de Perdida, adaptación de una novela superventas de Gyllian Flynn que no he leído y que por tanto soy incapaz de valorar su porción de culpa en el asunto –aunque valga como orientación el dato de que Flynn es también la firmante en exclusiva del libreto-.

La cinta se convierte entonces en una fusión de Sospecha, La guerra de los Rose e Instinto básico que no siempre cuaja todo lo bien que uno desearía. La forma en la que se abordan estos espinosos, polémicos y siempre candentes temas es grosera, desbordada por unos excesos que no solo se limitan a la credibilidad de una trama criminal cuestionable en su verosimilitud, sino que -y esto es bastante más importante- terminan por invalidar cualquier subversión que pueda contener su mensaje dado el cariz psicológico de los personajes, más allá del juego con un estereotipo tradicional ampliamente superado –citar al emblema de los thrillers eróticos de los ochenta y noventa no es casual, y bien cabría la posibilidad de remontarse otras seis décadas atrás, solo en el universo cinematográfico-. No merece la pena abundar en la simpleza que lastra a subtextos como el aberrante papel de los ‘mass media’, principal y preeminente ventana hacia ese universo especular de apariencias ilusorias.

           El negro barnizado sarcástico tampoco convierte a Perdida en una farsa ‘destroyer’, pese a su coqueteo con lo delirante. Al contrario: le falta verdadera rebeldía y posicionamiento moral para escapar de la bastedad y el conservadurismo que la subyuga en el aspecto temático y, en paralelo, en su vertiente de desconcertante ejercicio de intriga, inconsistente, tramposo y desquiciado.

 

Nota IMDB: 8,5.

Nota FilmAffinity: 7,5.

Nota del blog: 4,5.

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