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Suspense

22 Oct

“Verás, dicen que la gente siente miedo porque tiene imaginación. Así que no imagines nada y serás valiente como ninguno.”

Señor Park (Oldboy)

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Suspense

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Suspense.

Año: 1961.

Director: Jack Clayton.

Reparto: Deborah Kerr, Martin Stephens, Pamela Franklyn, Megs Jenkins, Peter Wyngarde, Clytie Jessop, Michael Redgrave.

Tráiler

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           Cualquiera que una noche se haya sumergido hasta el fondo en una película de terror, por absurdo que en realidad fuese su argumento, sabrá que atravesar luego el pasillo oscuro de casa en dirección al cuarto de baño es una tarea ardua y problemática, que requiere una gran dosis de cautela, determinación y valor. Lo que quiero decir con esto es que, en sentido estricto, la esencia del miedo procede en la mayoría de casos de asociaciones mentales que desencadena, exclusivamente, la sensibilidad particular, las influencias adquiridas y la imaginación del individuo que lo padece.

           Primera adaptación en la gran pantalla –no así para la televisión- de las numerosas versiones que consta el relato Una vuelta de tuerca, de Henry James, y una de las diez obras de terror predilectas de Martin Scorsese, elogiada asimismo por autores como François Truffaut o Guillermo del Toro, Suspense juega con ese conflicto entre realidad y fantasía que mana de la mirada asustadiza e impresionable de una inexperta institutriz, criada en los severos preceptos del anglicanismo y que ha de hacerse cargo con total responsabilidad de dos huerfanitos abandonados en una aislada mansión de campo por su egoísta y seductor tío, dueños en su interior de un escabroso secreto.

           Sin trampa ni cartón, honesto y habilidosísimo a la hora de alimentar pero nunca justificar plenamente el punto de vista de su protagonista, Jack Clayton, con guion de William Archibald y Truman Capote, desarrolla un intenso ejercicio de terror que mezcla con admirable equilibrio una vertiente gótica, de fantasmas y casas encantadas, con otra faceta psicológica, que exprime el aparente duelo mental entre adulto y niño.

De este modo, desde el estremecedor prólogo -dilatado y sumergido en una negritud insondable como la muerte que se prolonga en unas manos trémulas y suplicantes, subrayadas por un mensaje delirante-, la soberbia composición de atmósfera rompe con el entorno idílico de la campiña iglesia mediante imágenes malsanas y retorcidas, ruidos intimidantes y silencios aún más inquietantes, apariciones en la distancia y actitudes de aberrante ambigüedad por parte de unos personajes infantiles de inmaculada inocencia, todo ello envuelto en el denso blanco y negro de Freddie Francis.

Siguiendo estas premisas, la interpretación de los críos Martin Stephens y Pamela Franklyn resulta fundamental, incluso en la ocasional artificiosidad de sus diálogos, para el propósito de la obra, así como en especial la evolución que una excelente Deborah Kerr, manifestada a través de la mutante expresión sus ojos.

           Elegante y perversa, Suspense -mediocre título para el original The Innocents– propone un estimulante juego macabro para la mente del espectador, también abandonado, al igual que la aprensiva institutriz, en medio de una perturbadora incertidumbre.

 

Nota IMDB: 7,9.

Nota FilmAffinity: 7,9.

Nota del blog: 8.

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