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Big Bad Wolves

29 May

“Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.”

Éxodo 21:23-25

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Big Bad Wolves

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Big Bad Wolves.

Año: 2013.

Directores: Aharon Keshales, Navot Papushado.

Reparto: Lior Ashkenazi, Rotem Keinan, Tzahi Graz, Doval’e Glickman, Dvir Benedek.

Tráiler

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            Es la elección de Quentin Tarantino para la temporada 2013 –esta ha sido la principal arma publicitaria de la película-, y también se encuentra avalada por el festival de Sitges. Durante su visionado, no cuesta adivinar qué en Big Bad Wolves le tocó la fibra al icónico y reverenciado director estadounidense.

Esta farsa crudelísima, producción israelí, es un relato de venganza sobre sórdidos asesinatos pederastas en el que destacan los raptos de violencia desatada –que no descontroladamente gore; estilizada pero no barroca o rebuscada en el sentido de espectáculo sangriento-. Pero, en especial, Big Bad Wolves sobresalta por su hilarante e implacable mala baba, nada sutil pero con momentos de gran eficacia cómica.

            El corrosivo humor negro de la propuesta despelleja sin piedad la naturaleza irracional de la venganza y su completo sinsentido, si no por sus evidentes motivos morales, al menos sí en su aspecto práctico, si así se prefiere.

Esta lectura -que se mantiene más proporcionada que en la reconcentrada aunque paulatinamente diluida Prisioneros-, podría acaso aplicarse a una política estatal israelí fuertemente influenciada en su Historia por este concepto de retribución de mano dura frente a los ataques exteriores –los personajes más activos en la tortura son excombatientes, la relación con el vecino árabe siempre es de sospecha o de culpabilidad asumida-.

            Desde su excelente prólogo, Big Bad Wolves pone en práctica un juego (o narra un cuento atroz) que equilibra en sus premisas el thriller, la comedia negrísima y el salpicado de subtextos críticos –picantes pero tampoco excesivamente elaborados-, y en el que los tres personajes de este triángulo macabro –el presunto pedófilo profesor de religión, el obsesivo y amoral policía que lo persigue, el padre de una de la niñas asesinadas que acecha a ambos-, acaban por desarrollar entre ellos unas similitudes y paralelismos de lo más sorprendentes.

Despiadadamente divertida.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 7.

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