Archivo | 14:23

Woochi, cazador de demonios

9 May

“El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.”

Proverbio japonés

.

.

Woochi, cazador de demonios

.

Woochi, cazador de demonios.

Año: 2009.

Director: Dong-hoon Choi.

Reparto: Dong-won Kang, Hae-yin Yoo, Yun-seok Kim, Su-jeong Lim, Jin-mo Jun, Sang-ho Kim, Young-chang Song, Yun-shik Baek.

Tráiler

.

            Conocido por su particularísima y adictiva reinvención del noir y el thriller, el cine coreano también importa de manera más esporádica ciertas obras excéntricas en las que pueden apreciarse asimismo la posesión de unos cánones propios y exóticos.

            Woochi, cazador de demonios mezcla en su coctelera el relato folclórico local, el estilizado cine histórico de artes marciales, el thriller sobrenatural y el humor fundamentado en la hechicería como La bruja novata y el anacronismo como Los visitantes. Woochi, el protagonista del filme, un mago gamberro, fanfarrón y justiciero que persigue demonios en compañía de su perro con cuerpo humano, contagia su espíritu burlón e iconoclasta a una película que es todo desenfado y desprecio por limitaciones temporales, temáticas o estéticas.

            Con su argumento ambientado a caballo entre el siglo XVI -periodo de la dinastía Joseon– y la actualidad, Woochi, cazador de demonios propone una película de vocación netamente popular en la que convive la acción de ribetes mágicos con la predominancia de un humor blanco y simpaticón, basado principalmente en la confrontación entre solemnidad y absurdo, tradición y modernidad. No obstante el guion, entre el despiporre de gags y efectos especiales, deja también abierta una pequeña puerta a la aparición de puntuales destellos de crítica social.

La combinación funciona con eficacia aunque con cierta irregularidad, ya que la diversión se alterna con una ocasional sensación de cansancio. Una apreciación que transcurre paralela a unos personajes interpretados por un reparto con fuerza y que, en definitiva, consiguen resultar carismáticos y entrañables, si bien, al mismo tiempo, tienden a veces a quedarse a un solo paso de empachar con su extravagancia.

            En ambos casos, parte de la culpa cabe achacarla a un metraje excesivo para una producción de estas características. Un rasgo, no obstante, patrimonio también de un tipo de cine no facturado específicamente para consumo occidental, dueño de sus propias reglas de ritmo y duración.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 5,6.

Nota del blog: 6,5.

A %d blogueros les gusta esto: