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Chicago

26 Mar

“Lo que necesitamos ahora es algún nuevo cliché.”

Samuel Goldwyn

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Chicago

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Chicago.

Año: 1937.

Director: Henry King.

Reparto: Tyrone Power, Don Ameche, Alice Faye, Alice Brady, Brian Donlevy, Andy Devine, Tom Brown, June Storey.

Tráiler

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            El Hollywood de los últimos años treinta encontraría en el cine catastrófico uno de sus principales activos para atraer al espectador a su redil. Si la Metro-Goldwyn-Mayer había recreado con gran éxito de público el trágico terremoto de San Francisco de 1906, otra ‘major’ como la Fox se ajustaría a dicha fórmula para sobrecoger al espectador con el devastador incendio de la ciudad de Chicago de 1871.

            No obstante, en Chicago tan fatídicos hechos aguardan en la conclusión metraje como elemento fundamental para el desenlace catárquico de la trama. El guion, compuesto por Lamar Trotti y Sonya Levien a partir de una novela de Niven Busch, retrata la tumultuosa forja del país, emparejada al melodramático ascenso social de una familia de inmigrantes irlandeses, los O’Leary. En su seno confluye una sólida base moral y religiosa –la madre, encarnada por Alice Brady, ganadora del Óscar a la mejor actriz secundaria-, tras la cual se establece la dicotomía entre la honradez y la integridad del abogado Jack (Don Ameche) y la ambición maquiavélica, que no estrictamente malvada, del empresario nocturno Dion (Tyrone Power).  

El antagonismo entre hermanos y el terrible incendio que acecha amenazante, destinado a arrasar los corrompidos suburbios de la ciudad americana -también parte indisociable de su propia naturaleza y de los cimientos de la nación-, dota a la historia de ampulosos resabios bíblicos y providenciales.

            Más que en la faceta familiar y sentimental del relato -registrado por Henry King a través de una realización un tanto académica- y de la vertiente cataclísmica de la obra –se diría que un ensayo del megalómano productor David O. Selznick para la venidera Lo que el viento se llevó-, Chicago destaca por un aspecto secundario: la cruda descripción de los dudosos entresijos que componen panorama político de la joven Norteamérica, revestidos de una sorprendente modernidad. Los Estados Unidos que se gestaron desde la artimaña, la corruptela y el show de feria, construidoss en los sórdidos callejones y las alcoholizadas barras de los bares –rasgos que servirían para trazar un evidente paralelismo con la serie Boardwalk Empire-.

            Por desgracia, se trata de un elemento temático luego sometido, al igual que el resto del argumento, a la plasmación climática de la catástrofe –la esencia espectacular del filme, en definitiva-; dueño todavía de una encomiable potencia pero, a causa de las imitaciones y del lógico progreso de los efectos especiales, más perjudicado por el paso del tiempo.

 

Nota IMDB: 6,9.

Nota FilmAffinity: 6,6.

Nota del blog: 7.

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