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Deseando amar (In the Mood for Love)

13 Mar

“El tiempo y el recuerdo están abiertos el uno para el otro, son como dos caras de una misma moneda.”

Andrei Tarkovsky

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Deseando amar

(In the Mood for Love)

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Deseando amar (In the Mood for Love).

Año: 2000.

Director: Wong Kar-Wai.

Reparto: Maggie Cheung, Tony Chiu Wai Leung, Ping Lam Siu, Rebecca Pan, Man-Lei Chan, Roy Cheung, Paulyn Sun.

Tráiler

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            El recuerdo es, en esencia, ficción. Las insaciables grietas del olvido, los engaños de una memoria selectiva y romántica propensa a la sobredimensión y la exaltación de los retazos supervivientes, los deseos de un presente insatisfecho y nostálgico por naturaleza. Condicionamientos que convierten el pasado en una amalgama de sensaciones imprecisas, estrechamente ligadas a las emanaciones de unos sentimientos a él asociados e imposible saber hasta qué punto fidedignos.

             “Él recuerda esa época pasada, como si mirase a través de un cristal cubierto de polvo, el pasado es algo que puede ver, pero no tocar. Y todo cuanto se ve está borroso y confuso.” Desde el tercer acto de Deseando amar (In the Mood for Love), Wong Kar-Wai define la línea maestra que rige el filme. Es una obra que se constituye como una reconstrucción emocional de un pasado distante, traslúcido, inasible y en parte idealizado; ubicado, como la anterior Días salvajes -comienzo de la trilogía que sellará después 2046-, en el Hong Kong de la década de los sesenta.

            En perfecta coherencia con la sólida filmografía del director asiático, Deseando amar narra el encuentro entre dos espíritus lastimados por el desamor. Un hombre y una mujer dañados en lo profundo de su ser y que tratan de cicatrizar sus dolorosas heridas por medio de una ficción de intercambio de roles: la suplantación de sus respectivas parejas traidoras, la reinterpretación fingida de su enamoramiento infiel.

Los acercamientos tímidos y contenidos entre los amantes, envueltos en un juego ilusorio y auténtico a partes iguales, se corresponden con el delicado y pudoroso objetivo del cineasta, que los retrata desde la distancia, sin invadir su espacio privado, su innegociable intimidad. El retrato de sus angustias y sus anhelos pertenece tanto a lo que registra la cámara, como a lo que permanece fuera del alcance de ésta. El cine de autor de Wong, entendido como un proceso de creación orgánico, rebasa las estructuras tradicionales del guion para adentrarse en la expresión y la transmisión de la atmósfera anímica en la que viven los personajes. 

            Por medio de estas premisas, Wong, poeta del amor platónico, etéreo, anhelante y eternamente inconcluso, explora la memoria afectiva de sus protagonistas –sus actores fetiche Tony Leung y Maggie Cheung-, enhebrada a través de imágenes compuestas por tenues miradas que se entrecruzan y se sostienen ingrávidas y paralizadas, por fantasmas olvidados fuera de plano o de espaldas, por el tiempo que parece detenerse al son de los sentimientos pero que avanza devorando la pasión a su paso, destruyendo sueños nunca consumados.

            Considerada como la obra más representativa y conocida de Wong Kar-Wai.

 

Nota IMDB: 8,1.

Nota FilmAffinity: 7,8.

Nota del blog: 9.

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