Perfect Sense

3 Feb

El amor en los tiempos del Apocalipsis. Para la sección DVD de Cinearchivo.

.

.

“La principal regla de la creatividad es asociar cosas que nunca antes habían sido asociadas.”

Francis Ford Coppola

.

.

Perfect Sense

.

Perfect Sense.

Año: 2011.

Director: David Mackenzie.

Reparto: Ewan McGregor, Eva Green, Stephen Dillane, Ewan Bremner, Dennis Lawson, Connie Nielsen.

Tráiler

.

            Como si de un descomunal agujero negro se tratase, las populares predicciones mayas acerca de un supuesto Apocalipsis, profetizado para el año 2012, atrajeron bajo su irresistible influjo a numerosas producciones cinematográficas estrenadas alrededor de tan señalada fecha. Un poderoso centro de gravedad que absorbería desde el blockbuster palomiteroSeñales del futuro, 2012, la española Fin-, concentrado en la simple reproducción espectacular de tan aterradora fantasía, hasta el cine independiente y de autor, el cual optaría por emplear el fin del mundo como herramienta con la que diseccionar la sociedad y el ser humano a través de películas reflexivas o intimistas. Son estos últimos casos como Take Shelter –alegoría sobre de la descomposición de la clase media norteamericana en el contexto de la crisis económica-, Melancolía –el Armagedón como cataclismo interno y metafísico- o 4:44 Last Day on Eath –el amor como único y reconfortante consuelo frente a una muerte cierta y colectiva-.

            Perfect Sense se integra dentro de este segundo orden. Aquí, David Mackenzie dispone un Apocalipsis menos radical en sus formas, a buen seguro inspiradas por el genial texto de Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago -llevada al cine por Fernando Meirelles en A ciegas-: la gradual extinción de la percepción sensorial, que liga la pérdida de un sentido concreto al estallido abrupto de una emoción de alguna manera ligada a él –el remordimiento y el olfato, el miedo y el gusto, la ira y el oído,…-.

            A diferencia de la novela del literato portugués, Perfect Sense, película que entreteje fundamentos y códigos del romance y la ciencia ficción, no escarba en las miserias de la sociedad, si bien parece lanzar apuntes acerca de su progresiva esterilización emocional –¿la ira que nos ensordece respecto al Otro?, ¿el deseo infantil de felicidad que nos ciega?-. Así pues, estas premisas prevalecen como un pintoresco, atractivo (y secundario) recurso destinado a componer la atmósfera dramática del relato pero sin abundar en posibles insinuaciones de calado filosófico, dejadas acaso a la libre e intransferible interpretación de cada uno -más allá de lo que el guion pretenda simular mediante la acción subrayadora de una voz en off armada de frases con tendencia a ser más efectistas y afectadas que profundas-. Desde su perspectiva, centrada en el universo sentimental, el filme coincide con 4:44 Last Day on Earth en su discurso de situar al amor, sino como cura y salvación, al menos sí como asidero y baluarte frente a la devastadora adversidad.

La adaptación y superación de los paulatinos reveses que desencadena el argumento se fundamenta en el sostenimiento de los valores humanos y, sobre todo, en la satisfacción de la necesidad amorosa como principal razón existencial del individuo, ejemplificada en la pareja protagonista del relato: los apuestos y talentudos Ewan McGregor -con quien Mackenzie ya había colaborado en Young Adam– y Eva Green, responsables de cargar con gran parte de la credibilidad de la función.

            El encuentro y la evolución afectiva de estos dos “gilipollas”, dos personas que a causa de diferentes heridas del pasado procuran vivir de espaldas a sus semejantes, vertebra una obra sostenida con habilidad por Mackenzie desde la realización. La singularidad y el riesgo inherente al libreto escrito por el danés Kim Fupz Aakeson, no siempre dramáticamente eficaz a la hora de su traducción en imágenes –la irrupción brusca de los particulares síntomas de esta enfermedad sensorial y sensible pueden provocar cierto rechazo o distanciamiento inicial-, queda sorteada tras la debida aclimatación por parte del espectador, resguardado hasta entonces en el magnetismo que desprende el idilio sostenido por los personajes principales.

A medida que el metraje avanza, las piezas se engrasan y funcionan, lo que permite a esta curiosa y sugerente película desarrollar su potencial, crecer en intensidad y afirmar la verosimilitud de su propuesta.

 

Nota IMDB: 7,1.

Nota FilmAffinity: 6,7.

Nota del blog: 7.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: