Los idus de marzo

22 Dic

“El peligro está en que nos basamos en la imagen a la hora de elegir un presidente. Su popularidad como estrella en los medios de comunicación de convierte en algo más importante que los hechos.”

Jack Nicholson

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Los idus de marzo

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Los idus de marzo.

Año: 2011.

Director: George Clooney.

Reparto: Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei, Jeffrey Wright, Max Minghella.

Tráiler

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            Sea desde la libre elección de papeles privilegiada por su estatus de estrella (Fail Safe, Syriana, Michael Clayton, Quemar después de leer, Up in the Air, Los hombres que miraban fijamente a las cabras), sea desde la silla del productor (Fail Safe, Syriana, Michael Clayton, ¡El soplón!, Argo), sea por medio de sus incursiones en el campo de la realización (Confesiones de una mente peligrosa, Buenas noches y buena suerte) y dejando aparte por supuesto sus actos públicos, George Clooney ofrece uno de los rostros visibles del compromiso liberal y democrático de Hollywood, heredero directo de la corriente ética, social y política que había constituido aquella generación de la televisión nacida de entre los rescoldos del abyecto macarthismo (precisamente recuperadas para la memoria por el propio Clooney en Buenas noches y buena suerte).

            Los idus de marzo prorroga y consolida esta vocación de conciencia ciudadana por medio de la ilustración del camino de decepción personal, fruto del traumático choque con la realidad, de un idealista director de campaña (Ryan Gosling), en nómina de un aspirante a candidato presidencial por el Partido Demócrata –cuestión aquí de escasa relevancia, a excepción de un par de consignas que servirán para definir el talante del político en cuestión-.

Clooney presenta a la política americana como un simple proceso publicitario determinado por cuidadosos cálculos probabilísticos, emprendido en insalubres despachos y guerras sucias entre bambalinas. Un escenario oscurecido por los brillantes focos del teatro/espectáculo político y, acorde a su naturaleza tenebrosa y oculta, indiferente a principios morales, humanos e incluso políticos, tal y como expresa esa escena en la que el montaje combina un grandilocuente y atinado discurso sobre economía y terrorismo junto con las pequeñas y mezquinas pugnas organizativas que se discuten entre cuchicheos, al amparo del telón.

No es casualidad que esta batalla épica por el poder tenga lugar en unas elecciones primarias; es decir, entre representantes de un mismo grupo parlamentario.

             El guion -inspirado por un drama teatral de Beau Willimon y apuntalado por el propio autor en compañía de Clooney y Grant Heslov, su colaborador de confianza en múltiples proyectos-, abunda en la imposibilidad de trazar líneas rojas en la arena política, en la inevitabilidad del pacto con el diablo, en la constante e irreconciliable contradicción entre pragmatismo e idealismo y el sacrificio de la integridad y la dignidad en aras de un objetivo quién sabe si más elevado o tan solo egoísta. Cuestiones que, merced a las aristas de su tratamiento, garantizan el debate posterior al visionado.

En efecto, destaca su veraz estudio de caracteres, retratos poliédricos y complejos que empiezan por su protagonista, del cual es difícil saber con certeza si obra por convicciones, ambición, despecho, desilusión,… La excelencia del reparto supone aquí un valor añadido.

            En cambio, al restringir su temática al aspecto digamos ‘formal’ de la política –el frívolo proceso publicitario al que aludíamos-, en vez de intentar lanzar cargas de profundidad en el conflicto moral entre el fin político y los medios para llegar a él Tempestad sobre Washington, Lincoln-, es inevitable que, para cualquiera que haya tenido la oportunidad de deleitarse con The Wire, ese monumental fresco sobre la sociedad contemporánea, Los idus de marzo resulte en odiosa comparación –e injusta, dados los cómodos márgenes de espacio que ostenta una serie- una película un tanto forzada y tremendista en su giro argumental y no del todo redonda o completa en su conjunto.

            No obstante, permanece como un filme estimable e interesante; con más calado que la necesaria pero liviana Buenas noches y buena suerte y más equilibrada y fluida que Confesiones de una mente peligrosa.

 

Nota IMDB: 7,2.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7.

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4 comentarios to “Los idus de marzo”

  1. Mónica Sz M. 22 diciembre, 2013 a 20:53 #

    Una buena crítica. Sin ser una película política con gran profundidad, Clooney acierta con la dirección y con la actuación de sus actores. Gosling esta excepcional.

    • elcriticoabulico 22 diciembre, 2013 a 23:49 #

      Gracias, Mónica. Es una buena peli, pero creo que el argumento podría dar para un poco más.

  2. Ki___wi 26 diciembre, 2013 a 17:52 #

    En esta si coincidimos, grandes interpretaciones y gran trama sin llegar a ser maestra. Un saludo.

    • elcriticoabulico 26 diciembre, 2013 a 23:01 #

      Una película meritoria, que no redonda. Bien hecha, incita a cierta reflexión,… Un estándar majo.

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