A vida o muerte

18 Dic

“¡Vivir o morir! ¿Hay drama mayor?”

Howard Hawks

.

.

A vida o muerte

.

A vida o muerte.

Año: 1946.

Directores: Michael Powell, Emeric Pressburger.

Reparto: David Niven, Kim Hunter, Roger Livesey, Marius Goring, Robert Coote, Raymond Massey, Abraham Sofaer.

.

           Desconozco hasta qué punto una película tan colorista y entusiasta como A vida o muerte pudo ejercer influencia sobre El séptimo sello, uno de los filmes más existencialistas y circunspectos de Ingmar Bergman. El asunto es que en esta pequeña joya de los inimitables Emeric Pressburger y Michael Powell recoge el juicio trascendental que determinará, como indica el título del filme, el derecho a la vida o la condena a muerte de un aviador británico (David Niven), extraviado por los funcionarios celestiales durante su registro de entrada al Cielo. Casualidad o no, incluso el espíritu encargado de explicarle la situación y conducirlo ante el tribunal aludirá repetidamente a sus intenciones de disputar contra él una partida de ajedrez.

           A vida o muerte es un entrañable canto al carácter ennoblecedor e inmortal del amor verdadero. En cierto sentido, es este un concepto que podía rastrearse en la precedente Vida y muerte del coronel Blimp, donde la fantástica aparición repetida a lo largo de los años de un ideal de mujer, daba continuidad y razón de ser a la existencia de dos camaradas enfrentados por las recurrentes y lamentables conflagraciones entre sus respectivos países.

Así pues, de igual modo que un romance sincero y generoso era capaz de librar a la humanidad de su condenación en Fausto o servía para acreditar la entrada de un individuo corriente en el paraíso celestial en El diablo dijo no, en la presente película compondrá el principal (y único) argumento esgrimido por el protagonista para rebelarse contra la muerte y justificar su derecho a permanecer en la tierra de los vivos.

           El filme es, por otro lado, una loa al orgullo herido de la gloriosa Gran Bretaña, a las puertas de su descomposición como imperio y convaleciente tras una guerra que se percibe como ganada por los impetuosos y arrogantes primos estadounidenses –de ahí la enconada disputa entre ingleses y americanos los alegatos y la encendida reivindicación de las virtudes patrias-, factor más localista y ceñido a un contexto histórico concreto que a día de hoy resulta más bien sobrante e impostado respeto al conjunto de la obra.

            Apabullante y arrebatadora en su escritura visual desde su formidable primera escena –“¡cómo desean el Tecnicolor ahí arriba!”-, profundamente humanista y bullente de vitalidad, la cinta entrelaza y difumina con encomiable destreza la mirada espiritual y subjetiva del personaje –su litigio cósmico- con la versión física del conflicto –su diagnóstico y tratamiento médico-, al mismo tiempo que sitúa a su objeto de estudio, el ser humano como ente emocional, sometido bajo un todo inmenso, infinito y eterno.

Una perspectiva amplia y elevada que emplaza al hombre en su justa dimensión, minimizando convenientemente las luces y en especial las sombras de la sociedad contemporánea -por entonces recién salida del horror de la Segunda Guerra Mundial-, y que tiene como objetivo recalcar precisamente el universal e imperecedero poder benéfico del amor, piedra angular para el entendimiento, la empatía y el respeto común. Es decir, para la salvación de la especie humana digna de tal nombre.

 

Nota IMDB: 8.

Nota FilmAffinity: 7,3.

Nota del blog: 8.

Anuncios

2 comentarios to “A vida o muerte”

  1. antoniomartingarcia 19 diciembre, 2013 a 12:48 #

    Buena película, quizás algo pretenciosa, pero todo un clásico. Es también muy recomendable “El difunto protesta”, de Alexander Hall, una pequeña joya desatendida que sobresale dentro de ese fugaz subgénero fantástico que floreció en Hollywood a principios de los cuarenta en torno a las contrariedades burocráticas que surgen en el más allá con la llegada de nuevas almas con dudoso visado.

    • elcriticoabulico 19 diciembre, 2013 a 16:02 #

      Apunto, que no la he visto. Son curiosas estas modas o coincidencias temáticas que se producen periódicamente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: