El extranjero

29 Nov

“Recuerdo que un día mi padre estaba triste, sin dinero, tenía no sé qué problemas con el contrato de Gallimard, llamó al poeta Francis Ponge, y éste le dijo «No te preocupes, El extranjero quedará para siempre».”

Jean Camus

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El extranjero

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El extranjero.

Año: 1967.

Director: Luchino Visconti.

Reparto: Marcello Mastroiani, Anna Karina, Georges Géret, Bernard Blier, Georges Wilson, Bruno Cremer, Pierre Bertin.

Filme

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             El individuo que ha abrazado sin dudas ni reparos el absurdo que preside la existencia. En 1942 no corrían tiempos felices desde la perspectiva de la filosofía. La Segunda Guerra Mundial, todavía más irracional, barbárica y sangrienta que la reciente y ya postergada Gran Guerra, dinamitaba cualquier certidumbre moral acerca de la condición humana. En 1942, Albert Camus publicaba el El extranjero, despiadado diagnóstico del hombre y la sociedad contemporáneos.

             A pesar de la enjundia del material de base y de su fiel adaptación por un cineasta de la talla de Luchino Visconti, El extranjero es una película relegada a un cierto olvido. Con respeto devoto por el sentido original de la obra literaria, El extranjero registra los avatares de un ciudadano que, una vez asumida la feroz incongruencia que rige su vida y su destino, se muestra incapaz de corresponder a los patrones sociales, emocionales y morales dictados por el colectivo, lo que le apresa en un tour de force inexplicable que, como no podría ser de otra manera, conduce a su condena y purgación por parte de esa misma sociedad que repudia su propia imagen aberrante en él reflejada.

            Visconti captura por medio de la realización el absurdo definitorio del argumento. El cineasta configura así un escenario extraño, enajenado y claustrofóbico, lindante en unos cuantos pasajes con lo onírico y lo surrealista.

Pero es sobre todo la sutil y complejísima interpretación de Marcello Mastroianni la que, con magistral precisión, hace partícipe al espectador del singular universo interior de este hombre desnaturalizado: un ser se limita a sobrevivir bajo el amparo de una lógica tangible, construida por la costumbre como manera de afrontar el tragicómico disparate que caracterizan la existencia y guiada por las reacciones que determinan sus instintos primarios y elementales –el hambre, el sexo, el placer-, ajenos a los filtros y ataduras de la empatía, de la ética, de la religión. Un ser, en consecuencia, impasible y resignado con estoicismo ante los azarosos embates que deparan los hados, igualmente carentes de significado, incomprensibles e irrelevantes.

El rostro hastiado, indiferente, ausente, apático o aturdido del actor italiano desvelan las miserias de una sociedad constituida en pura farsa, gobernada y juzgada no por principios y convenciones fundamentados sobre inamovibles certezas morales, sino determinada por superficiales y fatuas apariencias externas a las que obligatoriamente debe ceñirse la masa humana si de verdad aspira a formar parte de ella.

            Como el clásico inmortal de Camus, un desazonador puñetazo cargado de pesimismo.

 

Nota IMDB: 7,3.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 8.

6 comentarios to “El extranjero”

  1. altaica 29 noviembre, 2013 a 23:25 #

    No he tenido ocasión de ver la película del maestro, pero sí he leído la novela. Se me antoja una empresa complicada, pero según parece sí lo logra el director.

    La novela es toda una reflexión de precisión quirúrgica, donde fondo y forma se anudan de una forma magistral, pues lo que cuenta y como lo cuenta adquieren un frío desolador. No hay adorno, no hay estética para una relato desolador de la sociedad y de sus habitantes, en la figura de un individuo, que como espléndidamente indicas, no es más que el reflejo que esa misma sociedad no quiere ver de si misma.

    Otra crónica inteligente, argumentada y precisa, que pone de manifiesto que el autor de este blog es pata negra.

    • elcriticoabulico 30 noviembre, 2013 a 15:08 #

      A mí me parece que sí capta el alma desquiciada de la novela, pero Antonio, abajo presente, no opina lo mismo y es un tipo cargado de fundamentos.

  2. antoniomartingarcia 30 noviembre, 2013 a 14:31 #

    No he leído la novela, por lo que no puedo aseverar con exactitud si la película logra traslucir su paradigmático existencialismo, aunque dudo mucho Altaica que te pueda dejar satisfecho esta adaptación del célebre texto de Camus (tú que disfrutaste con la lectura del mismo) . Estoy de acuerdo en que la crítica es argumentada, precisa e inteligente, pero tengo la sensación que no corresponde a la película que yo ví en su
    momento (no hace mucho, creo que a principios de este mismo año). Me considero cien por cien viscontiniano (de hecho, es uno de mis cineastas predilectos) y te aseguro que esta sombría conjetura del peligro de vivir al margen de las convenciones sociales se me antojó como una obra rodada con prisas y muy poca credibilidad o confianza en la díficil empresa que se traían entre manos. Creo que era la única película que me quedaba por ver del maestro milanés y, si os soy sincero, es la que menos me ha gustado de todas, si exceptúo los comerciales o alimenticios films de episodios en los que intervino. Si algo tengo que valorar de ella es el esfuerzo interpretativo de Mastroianni por plasmar el estoico e inabordable escepticismo del personaje protagonista, pues ni su narración atropellada ni su estética me convencieron en absoluto. Quizás tenía un mal día por lo que volveré a verla, pero, de momento, figura en mi recuerdo como un Visconti menor.

    • elcriticoabulico 30 noviembre, 2013 a 15:12 #

      Es que más que vivir al margen de las convenciones, el personaje vive de acuerdo a un sentir particular del todo independiente con la sociedad, que no casa ni por asomo por ella. Mersault no se cuestiona este modo de vida huérfano de códigos de cualquier tipo y no lo propone de manera consciente como un acto de rebeldía contra la sociedad. Simplemente es así y no comprende por qué la sociedad le encuentra aberrante y pretende purgarlo. Por definición, no es una actitud creíble, solo pretende expresar una conjetura filosófica. Pero en fin, tampoco te quito la razón, no creas.

  3. altaica 30 noviembre, 2013 a 20:27 #

    Es cierto, el personaje en la novela es un ser sin alma, sin mirada, sin ética y sin considerando. Pero claro, por eso decía al principio que sería difícil, pues el cine no es la literatura. Y lo que en la literatura puede resultar viable, tal vez en el cine quede como extraño o forzado. No sé, ya veremos.

    • elcriticoabulico 30 noviembre, 2013 a 21:38 #

      Extraño queda, pero extraño era el personaje ya en el libro, por eso es posible que descoloque aún más en la película. En cualquier casos, si algún día te topas con ella, espero comentarios.

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