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Johnny el guapo

1 Sep

“Siempre pensé que a lo largo de mi vida conseguiría hacer algo especial, como robar un banco.”

Mickey Rourke

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Johnny el guapo

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Johnny el guapo

Año: 1989.

Director: Walter Hill.

Reparto: Mickey Rourke, Elizabeth McGovern, Morgan Freeman, Ellen Barkin, Forest Withaker, Lance Henriksen, Scott Wilson.

Tráiler

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            Walter Hill, que había sorprendido en sus comienzos con su nostálgico estilo aguerrido y masculino en películas como El luchador, Driver, The Warriors (Los amos de la noche), Forajidos de leyenda, La presa y Limite: 48 horas, veía afianzarse la decadencia de su trayectoria después de firmar despropósitos hiperhormonados como Traición sin límites y Danko: Calor rojo. Johnny el guapo vendría a confirmar esta tendencia descendente.

            El filme repesca la tradicional sensibilidad nocturna del thriller del cineasta californiano. Sobre una lóbrega ambientación, en cierto modo envoltorio natural de la turbulenta y decadente Nueva Orleans, se desarrolla una trama en la que el Johnny el guapo epónimo (Mickey Rourke) dirimirá sus dilemas entre la redención de su carrera como ladrón de poca monta o cobrarse debida venganza de la cruenta muerte de su mejor amigo, traicionado junto a él mismo durante el transcurso de un atraco.

Es también, desde el lado de la ley, el enfrentamiento entre dos posturas divergentes, encarnadas por un médico (Forest Withaker) y un sheriff rural (Morgan Freeman): la creencia en la regeneración del criminal, aparejada en este caso a la cirugía correctiva –¡los guapos no delinquen, nada menos!-, y el cínico y conservador escepticismo partidario de la mano dura y defensor de que la vileza forma parte indisociable e irreparable del malhechor.

En consonancia con el contexto político –los coletazos ultraconservadores del recién finalizado mandato de Ronald Reagan– y cinematográfico –la edad de oro de los dinosaurios justicieros de la acción-, el guion se inclinará por supuesto hacia el segundo mensaje.

             A partir de este burdo intento de escapar de las convencionalidades de una base argumental -lo que también incluye los aparatosos prostéticos destinados a sepultar la por entonces cotizada imagen de ‘sex symbol’ de Rourke-, tratada con mayor fortuna en multitud de ocasiones, Hill construye una película de regusto comiquero y de serie B a causa de su libreto y, sobre todo, de su excesiva realización, mediante la cual el realizador obtiene sin embargo unos resultados más esperpénticos que agresivos.

             De nula intensidad o mordiente en el trazado psicológico de su protagonista –y daba para ello-, cabe salvar si acaso la fluidez del metraje, aislada virtud que convierte a Johnny el guapo en una cinta bobalicona e intrascendente aunque al menos no particularmente dolorosa de ver.

 

Nota IMDB: 5,9.

Nota FilmAffinity: 5,5.

Nota del blog: 4,5.

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