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Guerra mundial Z

5 Ago

“Me encantan las películas de verano.”

Brad Pitt

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Guerra mundial Z

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Guerra Mundial Z

Año: 2013.

Director: Marc Forster.

Reparto: Brad Pitt, Mireille Enos, Fana Mokoena, Daniella Kertesz, James Badge Dale, David Morse, Ludi Boeken, Pierfrancesco Favino.

Tráiler

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            Los caprichos de las estrellas son inescrutables. La iniciativa y el compromiso personal de Brad Pitt se encuentran en el origen de la producción de Guerra mundial Z, un proyecto que tras siete largos años de elaboración, incontables dificultades logísticas y presupuestarias, agrias decepciones con los primeros resultados y eternos retrasos en la fecha de estreno, comenzaba a arrastrar tras de sí un preocupante aroma de malditismo.

            El filme lleva a la pantalla una de las últimas sorpresas dentro del prolífico género zombi, un díptico novelesco escrito con estilo periodístico –un manual de crisis y la crónica del fin del mundo reconstruida a partir de entrevistas– y firmado por Max Brooks –hijo del cómico Mel Brooks y la actriz Anne Bancroft-. No obstante, del aplaudido material de base, que presenta la atractiva lectura geopolítica de una debacle de signo biológico y humano al mismo tiempo, tan solo permanecerá el título y la idea más primaria.

            La adaptación al celuloide de Guerra mundial Z contravine a su matriz en papel desde la misma naturaleza del zombi, aterradora amenaza que en los libros –donde su fuerza residía en su superioridad numérica y no en sus capacidades físicas- pasaba por una inteligente aproximación a la premisa de los zombis clásicos de George A. Romero. Es decir, que el ‘no muerto’, casi más que un peligro potencial, constituye un simple decorado sobre el que, una vez más, exponer desnuda a la maldad como rasgo intrínseco del egoísta ser humano, exacerbado hasta el límite por el irracional instinto de supervivencia que genera el argumento -concepto que aquí podría haber sido explotado a partir del secuestro y chantaje aplicado a los personajes para motivar su trabajo contra la pandemia-.

Por el contrario, esta versión cinematográfica opta por poblar sus fotogramas con unas criaturas que pertenecen a esa clase de zombis (o infectados, tanto da) contemporáneos reformulados definitivamente en el Amanecer de los muertos, aberraciones sobrehumanas irrisoriamente ágiles y fuertes. Suficientemente espeluznantes y expresivos podrían haber resultado esos gigantescos planos de insaciables hormigueros (no) humanos, ya insinuados en los títulos de crédito.

            Es, en definitiva, la conversión de un interesante punto de partida literario en una convencional y voluminosa película de sustos, monstruos y apocalipsis que, para salir adelante, se enroca en una de las máximas esgrimidas por su protagonista, la de la supervivencia mediante el movimiento continuo, lo que la convierte en un indoloro entretenimiento epidérmico a pesar de su estructura deslavazada –producto en parte de esos inacabables problemas de producción- y de las situaciones que juegan con los límites de la verosimilitud más elemental.

            Aun con todo y ello, el metraje ha de aferrarse a la carismática presencia de Brad Pitt, con una solvencia de auténtico profesional digna de mejor causa, como apoyo fundamental para el sostenimiento de una construcción con apariencia de poder derrumbarse en cualquier momento, hecho especialmente apreciable en un tercio final apresurado y sin mordiente que uno diría destinado a quitarse de encima un producto que no tenía ninguna pinta de conseguir llegar a buen puerto.

La indefinición y la pobreza del libreto, reescrito y reensamblado más veces de lo aconsejable, se apunta como el principal culpable de tal endeblez. La penosa y concienzuda investigación del comisario de la ONU y amantísimo padre de familia acaba por tomar derroteros con regusto a postizo añadido de mala manera en aras de una espectacularidad de tono más comercial (y menos estimulante) que el que albergaba su original, si bien durante el proceso Forster logra demostrar cierto nervio para el rodaje de la acción.

            Así las cosas, lo mejor que se puede decir de ella es que su inofensiva agitación no deja espacio para el aburrimiento.

 

Nota IMDB: 7,2.

Nota FilmAffinity: 6,3

Nota del blog: 5,5.

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