Los contrabandistas de Moonfleet

15 Jul

“El CinemaScope es perfecto para los funerales y las serpientes, pero no para los seres humanos.”

Fritz Lang

.

.

Los contrabandistas de Moonfleet

.

Los contrabandistas de Moonfleet

Año: 1955.

Director: Fritz Lang.

Reparto: Stuart Granger, Jon Witheley, George Sanders, Jean Greenwood, Viveca Lindfors, Melville Cooper.

Tráiler

.

.

           En una escena de Los contrabandistas de Moonfleet, Jeremy Fox, carismático, implacable y elegante contrabandista, recibe el reproche de su amante, quien ve con preocupación y escepticismo su recién asumida tarea como tutor de un niño de menos de diez años. “Ya tienes una persona más a quien destruir”, espeta con dureza. Fox tuerce el gesto hacia ella con una mezcla de añeja ironía y estrenado orgullo paternal, al mismo tiempo que sentencia “hay más peligro de que sea él quien me destruya a mí”.

Por medio de esta rotunda y lúcida afirmación, Fox descubre uno de los elementos más atractivos de la novela juvenil de aventuras: la contaminadora y destructiva influencia de lo inocente en un mundo cimentado sobre el cinismo y la podredumbre.

Son relatos en los que pese a describir el viaje iniciático del niño, camino de su madurez, la mirada del espectador no puede apartarse del centro de gravedad y guía del mismo, objeto de fascinación compartida con el protagonista: ese villano que, por azares del destino, se encuentra metido a la fuerza en el papel de modelo de comportamiento y héroe improvisado. Un traje que no es el suyo, para el cual no está hecho y el cual, finalmente, lo más probable es que deje hecho jirones.

Quizás el escocés Alexander Mackendrick sea quien mejor haya sabido extraer el jugo al asunto, en especial en aquella magnífica, divertida y siniestra Viento en las velas. No obstante, la premisa fascina aún en aventuras contemporáneas, ya alejadas de parajes exóticos y sucesos legendarios, como Un mundo perfecto o León, el profesional.

           En la presente cinta, el cineasta germano Fritz Lang, aun inmerso en su etapa estadounidense, retornaba al cine de aventuras y a la fotografía en color –que por entonces solo había concedido al western-, para adaptar el libro homónimo de J. Meade Falkner, en el que un pequeño huérfano (John Witheley) comenzará su instrucción en las luces y sombras de la vida bajo el ala de un atípico preceptor, el bandido Jeremy Fox (Stuart Granger).

Para este atildado forajido, caracterizado por una ambigüedad moral que nunca abandonará, el primer signo de debilidad consiste en aceptar el encargo. Además de la deuda amorosa con la difunta madre del muchacho -idilio cercenado a dentelladas, sin cabida en este universo cruel como cualquier otro elemento positivo y acaso dolorosa espita que activa su carrera delictiva-, parece hallarse entre las causas un factor recurrente en este tipo de obras: el olvidado reflejo de sí mismo que el hombre corrompido escruta con melancolía y arrepentimiento en la cara del muchacho.

           Lang, que de puesta en escena, sobre todo por su labor pasada en el subyugante expresionismo alemán, inscribe la acción en el marco de una Nueva Inglaterra oscura y pavorosa, bañada de intensas sombras y tenebrosos cromatismos que refuerzan la fuerte inspiración fantástica y gótica de la ambientación, poblada por decrépitos cementerios transitados por fantasmas familiares y estatuas espeluznantes, ruinosos caserones destruidos por la miseria y la muerte y estentóreos ecos del pasado que resuenan en el presente y el futuro.

Dentro esa tétrica atmósfera, digna por momentos de un relato de terror, la trama no escatima a la hora de escupir una feroz agresividad, marcada por inopinados estallidos de violencia física y ética, merced a una galería de individuos retorcidos, de actitud y procedimiento patibulario ya sea a uno u otro lado de la ley.

           Un escenario en el que el espectador sigue hechizado, absorbido por el ritmo incesante, el atractivo de la picaresca, la capacidad de asombro de la aventura y la calidad de su aspecto humano y emocional, las andanzas contrapuestas pero avenidas de un encantador chaval y un cautivador malvado, unidos en su aprendizaje mutuo y sus planes de supervivencia a lo largo de ese despiadado valle de lágrimas que les ha tocado en suerte morar.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 7,2.

Nota del blog: 8.

Anuncios

2 comentarios to “Los contrabandistas de Moonfleet”

  1. plared 21 julio, 2013 a 02:47 #

    Que decir sin duda una de las diez peliculas que mas me gustan de toda las que he visto. Si las hay mucho mejores, con bastante mas calidad y todo lo que quieras, pero pocas como esta me han llegado hasta dentro y se conservan en el recuerdo…..

    Si la vi con apenas 17 años y me impresiono, su atmósfera oscura, sus personajes. No se, para mi una película especial, muy especial y una de las culpables de que me empezara a gustar esto del cine.

    Cuidate y el comentario genial, algo que no te digo demasiado aunque lo merezcas…

    • elcriticoabulico 21 julio, 2013 a 17:17 #

      ¡Muchas gracias! La verdad es que es una película muy disfrutable y muy especial, como dices. Hay mucho talento detrás de ella.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: