12 monos

21 Jun

“No se puede rehacer el pasado, aunque desde luego tampoco conviene repetirlo.”

Bruce Willis

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12 monos

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12 monos

Año: 1995.

Director: Terry Gilliam.

Reparto: Bruce Willis, Madeleine Stowe, Brad Pitt, Christopher Plummer, David Morse.

Tráiler

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            En 1962, Chris Marker, uno de los más importantes investigadores del poder de la imagen y el lenguaje visual, estrenaba La Jetée, fotonovela de ciencia ficción narrada por medio de un hipnótico puzle de fotografías fijas y voz en off. Un subyugante mediometraje en el que, partiendo de un París postapocalíptico, un individuo encadenaba su infancia pasada a su propia muerte futura dentro del trazo circular de su mismo destino.

Tres décadas después, Terry Gilliam, cineasta eternamente fascinado por universos paralelos, fantasías apocalípticas y la delgada línea que separa la realidad física y objetiva de la realidad mental y subjetiva, escogía La Jetée como núcleo sobre el que experimentar con una nueva forma de distopía destructiva, con las paradojas del viaje en el tiempo y con el inabarcable enigma que encierra todo hombre dentro de sí mismo.

           Así, en 12 Monos, el exintegrante de los Monty Python sustituye la Tercera Guerra Mundial de aquella por un atentado de terrorismo biológico -supuestamente perpetrado por el misterioso Ejército de los Doce Monos que bautiza a la cinta-, como desencadenante del fin de la hegemonía humana sobre la faz de la tierra, recluida por su causa en un tétrico y totalitario enjambre subterráneo.

Un instante pasado que reconstruir y descifrar desde la mente de un hombre (Bruce Willis, menos cínico y más seco que en su papel entonces típico, orgullosamente calvo en pantalla por primera vez) atormentado por una imagen de su infancia: un opaco asesinato ocurrido en los momentos previos al desastre.

           Gilliam abunda en su característico barroquismo en la puesta en escena para expresar la agobiante pesadilla en la que se enmarca el relato –recurso evidente en su anterior ensayo de futuro apocalíptico, la orwelliana y kafkiana Brazil-. Estética manierista que se refuerza con planos retorcidos y forzadas angulaciones de cámara para representar la percepción entre confusa y alucinada de su protagonista. Un tono lóbrego y desquiciado que no excluye la eventual aparición de detalles humorísticos de irónica autoconsciencia, también tradicionales en el estilo del director norteamericano.

Más infrecuente resulta que Gilliam, por lo general incapaz de controlar adecuadamente el tempo de sus películas, consiga mantener un ritmo uniforme y absorbente a lo largo de todo el metraje. Quizás aquí se encuentre el hecho inusual de que no se trate de un argumento original suyo y que la escritura del libreto corra a cargo de Janet y David Webb Peoples, firmante este último de guiones tan apabullantes como Blade Runner y Sin perdón.

            De este modo, 12 monos, denostada y defendida a partes iguales por la crítica en su estreno, se convierte en un atractivo filme postapocalíptico sobre la agonía que provoca el destino irrompible, dotado de una atmósfera bien construida y refrendado por el notable desempeño de sus intérpretes principales, incluida la divertida sobreactuación de Brad Pitt.

 

Nota IMDB: 8,1.

Nota FilmAffinity: 7,4.

Nota del blog: 8.

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10 comentarios to “12 monos”

  1. Dessjuest 21 junio, 2013 a 22:14 #

    Pues si dices que es atractiva lo creeré, pero sinceramente a mí me pareció un coñazo mayúsculo, no aguanté media hora, , por eso mismo, por no haberla visto entera siquiera, no discutiré la nota 🙂

    • elcriticoabulico 22 junio, 2013 a 17:20 #

      Pues fíjate que a lo mejor es la única de Terry Gilliam en la que no me entra el aburrimiento en alguna (o todas) parte de la peli. No aguantar ver una película entera no invalida una opinión sobre la misma, sino que expresa a las claras un defecto excluyente, imposible de sobrepasar. Aunque yo soy muy cabezón y me las acabo siempre…

  2. plared 22 junio, 2013 a 03:46 #

    Lo es, sin pies ni cabeza, pero como algunas veces se dice…No todo esta hecho para ser comprendido. Una pelicula fascinante a la que le puedes sacar cien conclusiones,, aunque en realidad sea un sin sentido…..Muy buena y todo un experimento hipnotico que fascina de principio a fin….Cuidate

    • elcriticoabulico 22 junio, 2013 a 17:22 #

      Cuando la vi por primera vez creo que no supe muy bien de qué iba la cosa. Ahora tampoco me parece tampoco demasiado inaccesible. La he disfrutado, qué demonios.

  3. El Tusos 22 junio, 2013 a 15:48 #

    Me costó mucho empezar a verla, pero una vez que le di la oportunidad me pareció retorcidamente cautivadora, con una interpretación sobre la realidad (o no) en la película que dependerá de cada uno y con unos protagonistas muy bien ajustados a su papel, bien Bruce y muy bien el estrábico y pirado Brad Pitt. A mí me encantó, más aún después de ver la otra de T. Gilliam, Brazil. Ese importante peñazo logró fundirme el cerebro…

    • elcriticoabulico 22 junio, 2013 a 17:30 #

      Se suele decir que Brazil es la obra maestra de Gilliam. Es interesante, no lo niego, pero no menos cierto es que me tuvo medio metraje retorciéndome en el asiento como una sabandija. Ésta es mas accesible, ligera y entretenida.

  4. Alfredo Paniagua 23 junio, 2013 a 09:26 #

    Subyugante es una palabra perfecta para definir el corto de Chris Marquer, 12 Monos resulta interesante, pero un tanto apayasada con esa estética vintage-circense que siempre utiliza Gilliam. No obstante, recuerdo que la disfruté mucho, y que fui dos veces a verla al cine….que tiempos aquellos.

    • elcriticoabulico 23 junio, 2013 a 15:07 #

      Sí, además incluye mucho detalle irónico a lo largo de la película, no se la termina de terminar de todo en serio. Tampoco es que le venga mal, es coherente con el sentido de la narración que tiene Gilliam, en el que locura, absurdo, realidad e irrealidad y tantas otras cosas caminan de la mano.

  5. ALTAICAaltaica 23 junio, 2013 a 18:31 #

    Estoy con mi amigo Dessjuest en que 12 monos no solo es un coñazo absoluto, una paja mental del señor Gilliam, un sin sentido aladrillado o la enésima patochada del cineasta que fue capaz de dejarnos una obra maestra como Brazil, película que realiza la revisión más hermosa e inteligente vista hasta ahora de 1984. Pero claro, ya sabemos que el cine de este autor es tan particular que si entras ese día en una de sus películas con la predisposición adecuada y la atmósfera exacta puedes ver una fascinante película o un truño enorme. Así que si os ha gustado supongo que algo tendrá. Desde mi óptica a Brazil no le llega ni a la altura de la zapatilla. En cuanto a la crítica pues estupenda como siempre pero dedicada a la película poco, pues poco tiene que analizar, por no decir nada. Un abrazo.

    • elcriticoabulico 24 junio, 2013 a 11:48 #

      Imaginaba lo que te iba a parecer 12 monos jeje. A mí Brazil se me atragantó un poco, dentro de que sí me estaba pareciendo muy curiosa. Gilliam tiende a empachar. Lo cierto es que también la vi hace mucho años… Igual ahora me gustaría más.

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