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Parker

1 Jun

“Solo quiero mis setenta mil de los grandes.”

Porter (Payback)

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Parker

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kinopoisk.ruAño: 2012.

Director: Taylor Hackford.

Reparto: Jason Statham, Jennifer López, Michael Chiklis, Wendell Pierce, Clifton Collins Jr., Micah A. Haupman, Patti LuPone, Bobby Cannavale, Emma Booth, Nick Nolte.

Tráiler

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            Da igual que pase el tiempo, que cambien las modas y que el cine evolucione sin cesar. Lo mismo importa que tenga la piel de Lee Marvin, de Jim Brown, de Robert Duvall, de Peter Coyote o de Mel Gibson. Ni siquiera causa perturbación alguna que su nombre pase a ser Walker, McClain, Mcklin, Stone o Porter. Parker no aprende.

Andando las películas, la más conocida creación de Donald E. Westlake -operando bajo su seudónimo literario de Richard Stark-, ese ladrón hermético, camaleónico y testarudo, continúa aferrado a unos patrones inquebrantables que parecen dibujar tenues variaciones de una melodía obsesiva, giros paralelos de una espiral absorbente e inexorable: robo, traición, venganza.

            Desde la atmósfera onírica y etérea de A quemarropa hasta la amoralidad a contracorriente de Payback, pasando por la violencia directa y seca de La organización criminal, Parker es un hombre condenado a reconstruir el maltrecho código del delincuente –imprescindible asidero ético (o antiético) frente al caos- resurgiendo de entre los muertos, como si de un implacable y sobrenatural agente del karma se tratase.

La defensa de un pacto de honor olvidado, acaso inexistente, que solo le importa a él. Incluso se diría que su destino corrector no es sino provocado por él mismo a través de espectaculares atracos realizados siempre con la peor de las compañías, víboras venenosas tentadas a la codicia y la traición por el brillo deslumbrante del botín.

            Dada la vigencia del arquetipo, Taylor Hackford encabezaba una nueva tentativa de revivir el personaje poniéndolo al servicio del último (único) héroe de acción con credibilidad en el presente: el británico Jason Statham.

En este caso, Parker –primera adaptación que toma el nombre original del personaje a causa de la reciente muerte del esquinado Westlake- se desvincula de cualquier versión pretérita y, pese a rendir el debido tributo a su creador en los créditos finales, adquiere en su composición unas formas del todo convencionales.

De esta manera, Parker, al que la rudeza interpretativa de Statham se ajustaba con naturalidad, queda convenientemente suavizado al precio de rebajar asimismo su vibrante carácter, con el objetivo de convertirlo en admisible para una audiencia más generalista a la que jamás podría optar su original.

Aquí no aparece el delincuente asocial de violencia sicótica al que la extraña fidelidad a unas cuestionables normas personales hace pasar por antihéroe individualista. En esta nueva revisión, Parker es un heist-man expeditivo pero de nobleza casi robinhoodiana –roba a quien puede permitírselo, no hiere a quien cumple con su función en los asaltos-, mientras que, además, es un romántico entregado a la buena mujer que le soporta pese a los riesgos de su profesión –rasgos que en cierto modo sí apuntaban, aunque tan solo en su tramo inicial, A quemarropa y Payback, versión de la productora-.

            Algo similar ocurre con la realización. En vez de potenciar un estilo frío y sintético que favorezca la abstracción del personaje –¡ah, aquella aguerrida acción de los setenta!-, Hackford se entrega a los rutinarios clichés espectaculares del thriller contemporáneo –en concreto a los del subgénero ‘Statham’- a los que en consonancia, como mayor error del proyecto, agrega el contrapunto cómico de la agente inmobiliaria encarnada por Jennifer López. La interpretación de la diva boricua tampoco ayuda.

Nada más lejos de la esencia sórdida de la saga –donde la mujer que no es femme fatale es prostituta-, ni más innecesario.

            Filme impersonal, sin una longitud de miras que vaya más allá de ofrecer un nuevo vehículo de lucimiento del icónico Statham y, con ello, del entretenimiento intrascendente del espectador distraído, Parker se beneficia al menos de un pulso solvente, de un reparto rellenado con ilustres de la pantalla chica –Michael Chiklis, Wendell Pierce un tanto más despistado- y la presencia testimonial de un Nick Nolte al borde del infarto, así como de los restos residuales de la garra primaria de su agreste personaje central.

 

Nota IMDB: 6,1.

Nota FilmAffinity: 5,3.

Nota del blog: 6.

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