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El tiempo del lobo

26 May

“Todos y cada uno hemos imaginado alguna vez la gran catástrofe. No hay en realidad que esforzarse mucho para entrar en un delirio como este. Basta mirar la televisión a diario.”

Michael Haneke

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El tiempo del lobo

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El tiempo del lobo

Año: 2003.

Director: Michael Haneke.

Reparto: Isabelle Huppert, Anaïs Demoustier, Lucas Biscombe, Hakim Taleb, Maurice Bénichou, Patrice Chéreau.

Tráiler

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            La concepción apocalíptica de lo moral y emocional de Michael Haneke adquiría en El tiempo del lobo un sentido literal. El tiempo del lobo retrata la debacle de la humanidad como especie y como cualidad del hombre, hecha materia en medio de un fin del mundo de origen nórdico, inspirado (dicen) en el Völuspá o Canto de la vidente, poema que presagia el momento inmediatamente precedente al Ragnarök, el terrible Armagedón vikingo.

Ante todo fiel a sí mismo, garantía ineludible para conservar la voz propia y la firma de autor, Haneke desata un apocalipsis que no es explosivo ni espectacular, sino implosivo, gélido y sordo; que no es exterior, sino interior.

           Una familia atrapada en su huida a ninguna parte observa con ojos atónitos la agonía y descomposición de los valores, la ética y los sentimientos que hacen merecedores al ser humano de tal nombre, entregado sin remedio a la rapiña, la carroña y la depredación de sí mismo, ciego por la desorientación derivada del absurdo y el patetismo que rigen el cosmos, el egoísmo incentivado por el instinto primario de la supervivencia y la crueldad como reacción fruto del pánico cerval a lo inexplicable.

Una idea sugestiva y acorde con las inquietudes personales y la sensibilidad visual de su director, experto en acertar en el centro de las pulsiones enfermizas y perturbadoras más recónditas por medio del impacto de unas imágenes cuya neutra frialdad camufla y acentúa al mismo tiempo su venenoso significado.

           No obstante, desde un inicio poderoso, dominado por la lograda atmósfera desconcertante y angustiosa, la fuerza del filme se va consumiendo poco a poco hasta casi apagarse. La causa: una exagerada y muchas veces injustificada tendencia al hermetismo, un ritmo en exceso desafiante, un agotamiento por saturación.

Es el reverso maldito del particular estilo de Haneke, aquel que, de nuevo, le emparenta con el cine de Ingmar Bergman, bardo de la alienación, la culpa y el pesimismo humanos, quien también, a modo de exaltación de sus propios temores, acertó a filmar en La hora del lobo -título de equivalentes reminiscencias mitológicas- el concepto del infierno en la tierra, parido en realidad por del interior de uno mismo.

          Que El tiempo del lobo sea ascética hasta sus últimas consecuencias no significa que por ello sea más profunda, ni que llegue más lejos en sus premisas que parábolas similares producidas por el cine mainstream como La carretera, la cual tampoco se regodeaba en la capacidad embaucadora de los efectos especiales. Esta innegociable aspereza tan solo la hace más pretenciosa o, especialmente en este caso, fallida, dadas las posibilidades del relato y el talento de autor y elenco, encabezado por una Isabelle Huppert, actriz fetiche de Haneke y que repetía entendimiento con el autor tras la polémica La pianista.

 

Nota IMDB: 6,4.

Nota FilmAffinity: 6,2.

Nota del blog: 5,5.

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