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Salvajes

16 May

“Creo firmemente que la marihuana es un regalo de Dios.”

Oliver Stone

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Salvajes

Año: 2011.

Director: Oliver Stone.

Reparto: Blake Lively, Taylor Kitsch, Aaron Taylor-Johnson, Benicio del Toro, Salma Hayek, John Travolta.

Tráiler

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            Denle a Don Winslow una red de tráfico de drogas, unos jovencitos estadounidenses tratando de amoldarse al sueño americano del dinero fácil y un sangriento cártel mexicano y se sentirá como en casa. Más que a unas señas de identidad autorales, la repetición constante de este patrón parece responder a una imaginación menos fecunda de lo que la crítica creyó ver en la aprovechable pero sobrevalorada El poder del perro, que, al fin y al cabo, reproducía una serie de sobrecogedores acontecimientos reales sin que el escritor llegase a estropearlos con una prosa lejana de la maestría aunque con cierto sentido del ritmo.

Quizás la categoría como novelista de Don Winslow se pueda encuadrar en mayor medida a partir una obra anterior –aunque publicada en España a posteriori-, Muerte y vida de Bobby Z, que proponía sobre esa misma base del thriller fronterizo y del narcotráfico un divertimento intrascendente pero bastante animado, denostado injustamente por estas mismas premisas. No obstante, su adaptación al cine incidiría aún más en sus defectos a la vez que no conservaba sus virtudes.

            Salvajes, su último salto del papel al fotograma, bien podría clasificarse dentro de esta segunda vertiente, la de una ficción criminal sin más pretensión que la del entretenimiento, sino fuera porque al final la película se toma demasiado en serio –o menos en broma de lo que debiera-. No sabría decir a ciencia cierta si ello se debe a causa del texto original –en este caso desconozco la novela, si bien es preciso anotar que el propio Winslow participa en el guion- o por el tratamiento que del mismo hace Oliver Stone, quien no se molesta en disimular el tufillo a encargo alimenticio de la cinta, inserta dentro de su errabunda trayectoria reciente.

            Dos jóvenes californianos cultivadores de marihuana, uno cálido y humanitario hippie (Aaron Taylor-Johnson), el otro frío y agresivo exmarine (Taylor Kitsch) –la doble moral de los USA-, se enfrentan al depredador y carnicero cártel de Baja por motivos comerciales –la expansión mercantil del narco a suelo estadounidense- y amorosos –el secuestro de la novia común de los obstinados pequeños empresarios (Blake Lively) como acicate del cártel en vista a su oferta de anexión-.

            Como decíamos, Stone, desaprovechando su particular sentido de la violencia y el delirio, no se preocupa en encontrar el adecuado tono de narración para tan fantasioso argumento. El empleo de algunos recursos visuales marca de la casa, que habían resultado poderosos en películas de mayor enjundia, se compaginan con una mayoría de pasajes más convencionales, realizados con el piloto automático y escasa imaginación.

Salvajes no termina así por decidirse a ser un thriller aguerrido que explote el potencial atractivo de las brutales mafias mexicanas y su choque cultural con esos Estados Unidos en su carácter de socio, cliente y no menos invasivo importador de todo un modelo de vida. Tampoco acierta a entregarse del todo al entretenimiento despreocupado, festivo y sanguinolento –si hasta los emails amenazadores tienen la sintonía de El chavo del 8…- que se diría más ajustado a una trama tontorrona y de arquetipos superficiales, de la que si acaso podría rescatarse la jocosa crepuscularidad del desmitificador drama familiar vivido por los terribles líderes del narco: unos estrafalarios Salma Hayek, fiera y voluptuosa ‘madrina’, y el sicario Benicio del Toro, el último rostro con personalidad del star-system, al que se dota además de bigote y tupida mullet vintage.

Dado que sí saben captar el tono del asunto y activar en consecuencia su talento interpretativo y vis cómica –en contraposición a unos excesivamente concentrados Taylor-Johnson y Kitsch-, ambos actores se erigen finalmente en lo más destacado de la función.

            Y es que, en definitiva, la indecisión y el desconcierto que dominan el metraje se tornan irregularidad, lo que a su vez termina por convertir a Salvajes en una película fallida.

 

Nota IMDB: 6,5.

Nota FilmAffinity: 5,9.

Nota del blog: 4,5.

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