Corazones de hierro

8 Abr

“Esto es lo que sé: en vuestras almas y vuestros corazones sois tan responsables de la Guerra de Vietnam como yo lo soy de mis asesinatos.”

Charles Manson

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Corazones de hierro

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Corazones de hierro

Año: 1989.

Director: Brian de Palma.

Reparto: Michael J. Fox, Sean Penn, Don Harvey, John C. Reilly, John Leguizamo, Thuy Thu Le, Ving Rhames, Dale Dye.

Tráiler

 

 

            Brian de Palma plantaba la pica en Vietnam para la que sería su primera incursión en el cine bélico, Corazones de hierro, envalentonado después del reconocimiento unánime de su trabajo con el éxito de Los intocables de Eliot Ness, gracias a la cual conseguía dejar atrás una no del todo infundada fama de imitador barato de Alfred Hitchcock. Además, la cinta coincidía prácticamente en el tiempo con una serie de películas sobre el conflicto, con la trilogía de Oliver Stone a la cabeza –Platoon, Nacido el cuatro de julio, El cielo y la tierra– y la siempre particular aportación del genio Stanley Kubrick, La chaqueta metálica; una coexistencia que no sería de gran ayuda a la hora de cosechar buenas críticas, dadas las comparaciones.

            Quizás a causa de la aparición nuevos remilgos derivados de su estrenada buena reputación, de Palma no se abocaría a hacer honor a su travieso sobrenombre, ‘Brian de Plasma’, bombardeando la pantalla con horribles y sanguinolentas masacres, sino que, en cambio, escogería una de las numerosas vergüenzas del conflicto, el denominado Incidente de la colina 192, para plantear una parábola de la intervención norteamericana en el país asiático que, por otro lado, tampoco iba a contar con la sutileza entre sus virtudes.

             Con su resolución convenientemente suavizada para justificar su tesis, conservadora y complaciente con el sistema en definitiva, Corazones de hierro denuncia el atentado ético, moral y humano que sería la Guerra de Vietnam a través de los ojos incrédulos de un recluta quijotesco, con su inocencia y conciencia individual aún intacta, enfrentado en solitario a su unidad: jóvenes veteranos que han decidido reaccionar contra el miedo, la muerte y la sinrazón dando rienda suelta a sus instintos más elementales, materializados en el premeditado rapto y violación de una muchacha vietnamita cualquiera.

La América metropolitana, idealista y bienintencionada se enfrenta a los inefables pecados de su actuación bélica, verdad diáfana de la naturaleza de la misión, condensados en un crimen sin justificación ni compasión.

            La mencionada ausencia de matices hace mella en el evidente trazado de sus intenciones y, con ello, en el dibujo de sus personajes, maniqueos y de escaso relieve.

No obstante, mientras que el protagonista (Michael J. Fox, el niño bueno de la década, bien escogido por su aspecto, no tanto por su actuación) no termina de tener un carisma que sí le hubiera otorgado una mayor complejidad, la superficialidad de los secundarios no estaría por su parte reñida con su verosimilitud, al menos en la mayoría de casos –el cabo encarnado por Don Harvey quedaría más descolgado de esta consideración por su maldad sin paliativos-.

Al fin y al cabo, se trata de cuatro individuos pospúberes que combinan su desorientación y terror intrínseco a la guerra con la violencia inconsciente y las omnipresentes pulsiones sexuales características de su edad, sobredimensionadas y entremezcladas por la psicosis de la batalla –“¡el fusil es para divertirse, la polla es para luchar!”, exclamará el intrépido sargento-.

Una credibilidad que también se vería refrendada por el buen trabajo de casting en cuanto a arquetipos físicos y por la estimable capacidad de sus respectivos actores –un bisoño Sean Penn como pueblerino, bravucón y primario sargento, John C. Reilly como grandullón pusilánime y de pocas luces, el siempre desconcertante John Leguizamo, Harvey explotando su expresión torva-.

           De este modo, en su primera mitad Corazones de Hierro no anuncia ser una obra maestra, pero no se puede negar que exhibe una nada desdeñable fuerza en su desarrollo dramático y en las imágenes compuestas por de Palma, con ejemplos como el cabo tarareando siniestramente Hello, I Love You de The Doors en la cara de la cautiva –si bien la canción es dos años posterior al suceso- o la progresiva, dolorosa y funesta vejación de ésta, envuelta por la sobria pero sugestiva partitura de Ennio Morricone y en la que la poderosa y desgarrada actuación de Thuy Tu Le -quien no se prodigaría más en el cine- se opone, con efectos desoladores, a la natural intrascendencia gestual y de diálogo de sus acompañantes americanos.

No obstante, es cierto que quedarían aún desaprovechadas por el camino otras jugosas vertientes del guion, caso especial del apunte de discusión entre Fox y Penn sobre lo que es y no es el ejército, con posibilidades demoledoras aunque remachada en último lugar de manera un tanto somera.

           Por lástima, en su retorno a los cuarteles del ejército estadounidense, la película acaba por entregarse definitivamente a esa evolución argumental acomodaticia y convencional que ya amenazaba con presentarse durante el metraje anterior, desembocando en última instancia en un desenlace carente de intensidad.

 

Nota IMDB: 7.

Nota FilmAffinity: 6,8.

Nota del blog: 7.

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P.S.: Corregida y aumentada para el especial Brian de Palma de Cinearchivo.

6 comentarios to “Corazones de hierro”

  1. Dessjuest 9 abril, 2013 a 18:40 #

    No tengo muchos recuerdos de esta peli, pero los pocos que tengo no son buenos precisamente, recuerdo que la vi en el cine y salí con la sensación de haber sido timado, será cuestión de revisarla.

    • elcriticoabulico 9 abril, 2013 a 19:08 #

      Yo lo que había oído por lo general antes de verla es que era una película mala.
      La verdad es que a mí no me lo pareció tanto, aunque tampoco es una obra maestra, no nos engañemos.

      • Dessjuest 9 abril, 2013 a 19:19 #

        Yo es que no recuerdo bien cómo fue la cosa, pero creo que la ví días después de “Platoon” y debía esperarme algo parecido, desde luego no me lo pareció ni de lejos.

      • elcriticoabulico 9 abril, 2013 a 19:37 #

        No llega a su nivel, no.

  2. plared 13 abril, 2013 a 05:22 #

    Coincido contigo. No es una obra mastra pero ni mucho menos mala. Simplemente se rodo en una época en que el tema estaba de moda y coincidió mas o menos con otras mas famosas y algunas no mejores. Cuidate

    • elcriticoabulico 13 abril, 2013 a 22:57 #

      Suscribo. Quizás se le ha maltratado un poco más de lo que realmente merecía.

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