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Sangre en la luna

9 Mar

“Tengo dos estilos de interpretación: con caballo y sin caballo.”

Robert Mitchum

 

 

Sangre en la luna

 

Sangre en la luna

Año: 1948.

Director: Robert Wise.

Reparto: Robert Mitchum, Barbara Bel Geddes, Robert Preston, Tom Tully, Frank Faylen, Walter Brennan, Phyllis Taxter, Charles McGraw.

Tráiler

 

 

            Robert Wise, uno de los más destacados artistas del montaje de inicios de la década de los cuarenta –Esmeralda, la zíngara, El hombre que vendió su alma, Ciudadano Kane, El cuarto mandamiento,…-, había pasado a aplicar desde la silla del director sus fundados conocimientos sobre el sentido del ritmo y la narración visual por medio de diversas películas de serie B de terror y cine negro.

A través de esta nueva actividad, se descubría a un realizador versátil, directo y eficaz, con personalidad para aportar detalles fruto de la observación y aprendizaje, así como de sensibilidad propia a la puesta en escena.

            Sangre en la luna sería el primero de los escasos westerns que Wise se decidiría a realizar. Quizás por esta razón nos encontramos ante un western atípico en el que, sobre un sustrato sin duda característico del género –el forastero ante la encrucijada exterior e interna-, confluyen otros rasgos temáticos y estilísticos procedentes de esa citada experiencia previa en el horror y el noir.

            De este modo, un llanero solitario y lacónico de turbio e impreciso pasado (Robert Mitchum, hombre de rostro eternamente fatigado) llega envuelto por la tormenta y el misterio –literalmente, se niega a arrojar luz sobre sí mismo en su primer contacto- a un villorrio dividido por el conflicto de propiedades entre ganaderos y agricultores para ser recibido por una estampida de reses y una encerrona resuelta con el revólver, respectivamente.

El dilema sobre a qué bando pertenecer dentro de un mundo ambiguo, corrompido y tumultuoso, se convierte en una disyuntiva moral entre unas pesadas e incómodas deudas de lealtad y el imperativo de obedecer de una vez por todas los dictados de la propia conciencia, de la ética, la dignidad y el deber humano.

            Como decíamos, este western de lírico epígrafe y pesimista y nocturno argumento queda envuelto en una sugerente atmósfera, limítrofe en ocasiones con lo fantástico gracias a una puesta en escena que saca pleno rendimiento al peculiar marco geográfico del relato -los relieves del suroeste estadounidense- y a las caprichosas formas del cielo nublado; decorados de aire onírico e irreal más propios del expresionismo, de igual manera que un blanco y negro de alto contraste que convierte a las sombras en un elemento fundamental de la composición, símbolo proverbial de la dualidad de los personajes y su contexto dramático.

             No obstante, a pesar del poderoso comienzo y de lo trabajado de su guion –dotada de elementos criminales dignos de una trama noir-, Sangre en la luna ve como progresivamente se va diluyendo su vibrante intensidad una vez que el hastiado forastero, coceado por toda una existencia de errores y sinsabores, encuentra al fin su camino.

Un giro que, aunque clásico, provoca que el filme pierda la tempestuosa densidad que lo caracterizaba y se torne más rutinario en sus soluciones -incluso recurriendo al subrayado por la verbalización de sus procesos-; lo que hace que el resultado final del mismo se resienta un tanto.

Diferente e interesante western.

 

Nota IMDB: 6,8.

Nota FilmAffinity: 6,3.

Nota del blog: 7.

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