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Bobby Z

9 Feb

“He disfrutado mucho con esta obra, especialmente en el descanso.”

Groucho Marx

 

 

Bobby Z

 

Bobby Z

Año: 2007.

Director: John Herzfeld.

Reparto: Paul Walker, Laurence Fishburne, Olivia Wilde, J.R. Villarreal, Joaquim de Almeida, Keith Carradine, Jason Flemyng, M.C. Gainey, Michael Bowen.

Filme 

 

            ¿Cómo abordar la adaptación al cine de una novela tan intrascendente como efectiva? Obviamente, si no da lugar a dotarla de una mayor enjundia o no la necesita siquiera, qué menos que igualar sus virtudes.

            Porque Muerte y vida de Bobby Z, novela que pondría en el disparadero a Don Winslow, uno de los nombres destacados de la novela negra contemporánea gracias a su monumental y un tanto sobrevalorada El poder del perro, no es un gran libro, pero es un libro muy entretenido, compuesto desde una saludable falta de pretenciosidad que logra impulsar su ágil narración, hilada con un lenguaje muy cinematográfico –prueba de este rasgo de estilo es la adaptación de, además de la presente novela, de su Salvajes y los rumores sobre el posible rodaje por parte de la HBO de una serie basada en El poder del perro-, y con chispeantes toques de humor autoparódico.

            Así pues, lo consecuente y lo adecuado habría sido conservar ese acertado pulso, tanto en los pasajes de acción pura como en el relato en su conjunto, y engrasarlo con la comicidad desenfadada de quien no se toma el asunto demasiado en serio.

Algo así, para entendernos, como sucede en las películas criminales de Guy Ritchie, a las que podría haberse amoldado perfectamente además por el carácter coral del punto de partida literario, ambientado, como es habitual en el escritor neoyorkino, en el submundo del narcotráfico fronterizo entre México y California. No digo ya las posibilidades que podría haber tenido dicho material en caso de haber caído en manos de un Tarantino o, todavía mejor, en unos hermanos Coen que camparían a sus anchas en ese ‘fuera del lugar’ del protagonista y la mezcla de violento desparpajo e inclasificable comedia de la obra, limítrofe con el surrealismo y los dibujos animados.

            El caso es que John Herzfeld, encargado final de la tarea, director de ámbito televisivo con tan solo un par de olvidables thrillers para la pantalla grande en su haber, no llega nunca a coger el tono del relato.

No parece decidirse entre convertir Bobby Z en una película de acción al uso, rutinaria, tomándose medio en serio el asunto, o mantener en cambio el espíritu informal y de pura evasión del original.

Consecuencia de ello es la decisión de eliminar buena parte del peso y el carisma de personajes decisivos, así como de desechar elementos sustanciales en la historia como la descripción de una relación más pausada y profunda, o al menos entrañable o cómplice, entre el indefenso y desatendido niño, víctima evidente de un mundo corrompido, y el falso culpable Tim Kearney (Paul Walker, actor limitado y sin pizca de vis cómica), convicto y perdedor incurable contratado por un turbio agente de la DEA (Laurence Fishburne, que parece comprender más de qué va la historia) para hacerse pasar en misión suicida por Bobby Z, leyenda de la droga en la costa oeste, padre precisamente del muchacho. Es decir, un remedo de lo que podría ser, salvando mucho las distancias, la relación paternofilial de la magnífica Un mundo perfecto.

Sin embargo, todo queda reducido al simple concepto, superficial, intrascendente, y plano.

            En definitiva, los inexpertos guionistas Bob Krakower y Larry Schapiro, más habituado a tareas de productor, revelan sus carencias en un pésimo trabajo de traducción, que deja en nada el porcentaje de humor de la obra -lo que hace que suene ridículo cuando aparece de repente-, y, como daño más acusado, puebla la trama de incoherencias –la novela no era el material más sólido, pero era lo suficientemente cumplidora, por así decirlo-, hasta el punto de que resulta difícil creer que alguien que no haya leído el libro de Winslow pueda dar crédito o sea siquiera capaz de seguir los acontecimientos que se precipitan en el último tercio de la cinta, donde por arte de magia surgen de la chistera una estafa de la que es imposible que el protagonista haya podido caer en la cuenta después de llevar a cabo una huida desesperada que la torpeza del libreto deja a su vez sin justificación alguna.

            En el ya desfavorable bagaje abunda la pobre realización por parte de Herzfeld, que destensa del todo las escenas de acción en particular y el ritmo de la película en general, fallo que ni siquiera consigue camuflar por medio un hilo musical supuestamente festivo.

Insuficiente.

 

Nota IMDB: 5,7.

Nota FilmAffinity: 4,6.

Nota del blog: 3.

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