Carrera con el diablo

31 Dic

“—Yo no creo en el diablo.

—Pues deberías, porque él cree en ti.”

Angela Dodson y John Constantine (Constantine)

 

 

Carrera con el diablo

 

Carrera con el diablo

Año: 1975.

Director: Jack Starrett.

Reparto: Peter Fonda, Warren Oates, Loretta Swift, Lara Parker.

Tráiler

 

 

            Satán siempre había estado ahí (La noche del demonio, de Jacques Tourneur), pero no es hasta La semilla del diablo cuando el señor de las tinieblas explotará de una vez por todas, con ayuda de sus acólitos, su arrebatador carisma para el cine de terror.

            Hija directa de esta moda hollywoodiense -exacerbada lamentablemente por los asesinatos cometidos por Charles Manson y la Familia, directamente relacionados con La semilla del diablo-, cumplida por producciones de presupuesto saneado como La profecía y, en el caso que nos ocupa, por producciones pírricas y rentables favorecidas por las políticas del Nuevo Hollywood, como El diablo sobre ruedas, debut de Steven Spielberg en la dirección –sí, el villano era un camionero anónimo, pero hay quien quiso ver en él, como refleja el título español, la encarnación de un mal más poderoso-, Carrera con el diablo aprovechaba el tirón de tan macabra temática para levantar una modesta y fluida serie B en la que dos matrimonios, de vacaciones con la autocaravana en la Texas profunda y poshippie, se verán obligados a huir del acoso de un grupo de adoradores del demonio.

            La influencia de las cintas de Polanski y Spielberg es manifiesta, pero Jack Starrett, actor de tercera fila y realizador de unas cuantas exploitation, entre ellas la icónica Cleopatra Jones, y muchas otras acostumbradas a los rigores de las competiciones y persecuciones de carretera, consigue sacar a flote una cinta fresca, que conoce sus limitaciones, sabe adaptarse a ellas y aprovecha bien los códigos del género, desarrollando unas atractivas secuencias de caza automovilística y contrastando de manera inquietante la ausencia de rostro identificable del enemigo con la extensión de la paranoia hacia lo común y cotidiano: la comunidad de vecinos o un obsesivo conductor en las anteriormente citadas, aquí unos apacibles pueblerinos tejanos.

            Y es que detrás de la amenaza del maligno subyace el conflicto sempiterno entre el campo y la ciudad a través de unos orgullosos urbanitas sometidos a una situación de vulnerabilidad total, comparable con la que planteaba la entonces reciente Deliverance.

Curiosamente, el protagonismo recae en Peter Fonda estrella decadente de las road movies de tiempos de las drogas y el amor libre (The Trip, Easy Rider) y Warren Oates, fiable secundario con otro par aventuras de carretera en su haber (Carretera asfaltada en dos direcciones, Quiero la cabeza de Alfredo García) y que no firma uno de sus papeles más lucidos.

            Aunque muchos recursos y soluciones suenan a ya vistos, Carrera con el diablo se mantiene aún entretenida de sobra.

 

Nota IMDB: 6,5.

Nota FilmAffinity: 6,1.

Nota del blog: 6.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: