Con las horas contadas

3 Dic

“No es que tenga miedo de morirme. Es tan solo que no quiero estar allí cuando suceda.”

Woody Allen

 

 

Con las horas contadas

 

Con las horas contadas

Año: 1950.

Director: Rudolph Maté.

Reparto: Edmond O’Brien, Pamela Britton, Luther Adler, William Ching, Lynn Baggett, Henry Hart, Beverly Garland, Neville Brand, Laurette Luez.

Filme

 

 

             Si el cine negro se caracterizaba por exponer personajes con la suerte echada desde un principio –es frecuente el comienzo en el que el protagonista pierde la vida o reflexiona en voz en off sobre su condición de cadáver-, Con las horas contadas iba a dar todavía una vuelta de tuerca más a la premisa. Será ese ‘hombre muerto que camina’ quien abra el filme revelando su propio asesinato a la policía… aún en vida.

              Rudolph Maté, otro de esos artistas centroeuropeos que había engrosado las filas de Hollywood en la década de los treinta, en este caso como director de fotografía y posteriormente realizador, proponía una película de pura acción con el relato de un inocente hombre de a pie (el siempre solvente Edmond O’Brien) que, condenado de antemano, ha de resolver, en el breve espacio que el veneno de su sangre le depara de vida, el misterio de su propio homicidio.

              Así, con el ritmo frenético y enfebrecido -al que se supedita también la liviana construcción de personajes, como en las populares action films venideras- que parece anunciar la actuación de jive que sirve de escenario para el delito, Maté despliega una turbia y enrevesada trama criminal que encadena asesinatos varios con conspiraciones para contrabando de iridio –los nuevos miedos de los albores de la edad del átomo- y en la que no cabe lugar para el descanso gracias a la exhibición de pulso y el excelente sentido de la acción del cineasta de origen polaco.

              Sin apenas contener la respiración, el espectador acompaña al protagonista a lo largo de un adrenalínico tour de force –del todo patético, por inútil, en el fondo- en el que nada es lo que parece, poblado por figuras deformes y pesadillescas, entre las que tan solo la abnegada prometida Paula (Pamela Britton) sirve como oasis de bondad, como momentánea estación de parada en la vertiginosa cadencia del filme por medio de unas escenas románticas un tanto empalagosas y como instrumento para la introducción de un mensaje conservador: asume la responsabilidad del matrimonio y no huyas de picos pardos.

              Con carácter adquirido de pequeño clásico, Con las horas contadas –que bien es cierto que reinterpretaba la película alemana Der Mann, der seinen Mörder sucht, dirigida por Robert Siodmak y escrita por Billy Wilder y Curt Siodmak entre otros, a su vez basada en una pieza teatral- popularizaría un modelo más tarde homenajeado, imitado o plagiado, íntegra o parcialmente, en cintas como A la busca de mi asesino, Muerto al llegar o Crank: Veneno en la sangre, ya por completo desquiciado.

 

Nota IMDB: 7,4.

Nota FilmAffinity: 7.

Nota del blog: 7,5.

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