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En la ciudad sin límites

2 Dic

“No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.”

Friedrich Schiller

 

 

En la ciudad sin límites

 

En la ciudad sin límites

Año: 2002.

Director: Antonio Hernández.

Reparto: Leonardo Sbaraglia, Fernando Fernán Gómez, Ana Fernández, Geraldine Chaplin, Roberto Álvarez, Adriana Ozores, Àlex CasanovasLeticia Brédice, Alfredo Alcón.

Tráiler

 

 

            Surgida a partir de un sentimiento de deuda contraído hacia su padre, Antonio Hernández, solvente artesano de cine y televisión y, en demasiadas ocasiones, al servicio de naderías o proyectos fallidos en la gran pantalla, entregaba con En la ciudad sin límites su obra más personal y más lograda.

            En la ciudad sin límite es una película que, bajo sus formas de thriller, esconde un intenso drama de corte familiar articulado entorno a la agonía por cáncer del patriarca, próspero dueño de unos laboratorios farmacéuticos (Fernando Fernán Gómez), que sirve como punto de encuentro en París para una familia disfuncional compuesta por la ambiciosa y rígida esposa (Geraldine Chaplin), el hijo pusilánime (Roberto Álvarez), el heredero arribista (Àlex Casanovas) y el benjamín ausente (Leonardo Sbaraglia).

Una familia sobre la que se ciernen fantasmas pasados y presentes en forma de engaños, insatisfacciones, rencores, infidelidades, envidias, gélidas pugnas económicas y ardientes y profundas desafecciones.

            Pero en el fondo, sobre todas las cosas, prima la relación de complicidad entre Sbaraglia, sugerida prolongación del propio director, y Fernán Gómez. Una complicidad obligada por ese sentimiento de deuda filial pero a la vez honesta y entregada, y que lleva a recorrer los misterios de la capital francesa siguiendo la estela dictada por la mente senil, enajenada y llena de remordimientos de un anciano con la perentoria necesidad de cerrar las heridas mal curadas de su pasado, de agotar su vida en paz consigo mismo, siendo fiel, aunque sea en el último suspiro, a su propio corazón.

            Hernández, también guionista, apuesta por la tesis de la sinceridad sentimental y la capacidad de perdonar como receta imposible pero inexcusable para una existencia realizada, expuesta en un relato bien narrado, que saca buen partido de su arquitectura de filme de intriga, consiguiendo con ella llevar a su terreno al espectador mediante el entretenimiento, siempre sin renunciar a dibujar con gusto, sutileza y creíble emoción las relaciones entre los personajes, para introducirlo finalmente en un drama sentimental igual de convincente en sus pretensiones.

            A ello se añade el encomiable trabajo del reparto en general, en el que brilla con luz propia, con el carisma y el coraje intacto a través del tiempo, el inimitable Fernando Fernán Gómez.

 

Nota IMDB: 7,2.

Nota FilmAffinity: 7,1.

Nota del blog: 7,5.

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