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Sympathy for Mr. Vengeance

20 Oct

“La violencia es una de mis obsesiones y uno de los componentes fundamentales del alma humana. En realidad soy una persona pacífica y tranquila, y quizá exorcizo mis pulsiones con estas historias llenas de odio”.

Park Chan-wook

 

 

Sympathy for Mr. Vengeance

 

Año: 2002.

Director: Park Chan-wook.

Reparto: Ha-kyun Shin, Kang-ho Son, Doona Bae, Ji-Eun Lim, Bo-bae Han.

Tráiler

 

 

              Agotado en sus fuentes primigenias, el cine negro y su derivación, el thriller, verían, pasado el cambio de milenio, cómo desde un país en principio tan extraño a él como es Corea del Sur, aparecía ahora su más importante e interesante corriente de renovación, decostrucción y, en casos, demolición. 

              Park Chan-wook surge aquí como el nombre más reconocido del proceso, sobre todo tras la consecución de la Palma de oro con la magistral Oldboy, segundo capítulo de su -según él mismo involuntaria- trilogía de la venganza. Una trilogía que, precisamente, daba el pistoletazo de salida con Sympathy for Mr. Vengeance.

              De espíritu altamente destructivo, Park Chan-wook dibuja la historia de dos hombres a los que el destino, verdadero motor burlón y despiadado de la trama, obliga a la consecución de sendas venganzas entrelazadas, dando lugar a un filme de estructura dual, un juego de espejos en el que los dos personajes se reflejan uno en el otro, intercambiando a mitad de metraje el punto de vista -y con ello la cadencia, incluso- de la película.

Son dos relatos paralelos y confluyentes que comparten un profundo dolor derivado de la incapacidad de poner solución a un drama–la enfermedad terminal de la hermana, el secuestro de la hija- que resulta finalmente en la tragedia de una muerte.

Son seres, por tanto, impotentes ante la fortuna, a los que solo les queda la venganza como única reacción posible (ni siquiera grito de furia, se diría). Una rabia resignada e igual de ridícula e inútil que el resto de sus acciones anteriores.

            De esta manera, es el absurdo -uno de los grandes temas y rasgos característicos de la filmografía del cineasta seulés- el protagonista de ambas vendettas, en las que el humor negro y el regodeo en la expresión explícita y desagradable de la violencia parecen formar las dos caras de una misma moneda.

Sympathy for Mr. Vengeance surge así como una obra altamente corrosiva en el fondo que contrasta con la pulcritud y estilización característica del Park Chan-wook en la puesta en escena y, por qué no, con un ritmo bastante irregular, aún lejos de ese vals musculoso, absorbente y obsesivo que hará gala en la magnífica Oldboy.

 

Nota IMDB: 7,8.

Nota FilmAffinity: 7,3.

Nota del blog: 7,5.

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