Archivo | 15:46

Los crímenes de Oxford

13 Sep

“Nunca puedes subordinar la estructura de la película al truco final. El camino por el que llevas al espectador es tan importante como la resolución. Hacer una película solo por el prestigio final no tiene sentido.”

Rodrigo Cortés

 

 

Los crímenes de Oxford

 

Año: 2008.

Director: Álex de la Iglesia.

Reparto: Elijah Wood, John Hurt, Leonor Watling, Julie Cox, Jim Carter, Burn Gorman, Dominique Pinon.

Tráiler

 

 

              En su película Fraude, el mito Orson Welles, reconocido apasionado del ilusionismo y la magia, disertaba sobre la apariencia, la realidad y la ficción componiendo un falso documental sobre un falso falsificador de arte. Una construcción osada y burlona a partes iguales que jugaba con y se reía de las convenciones del cine, el pacto sagrado de credulidad entre el espectador y la obra ante él representada.

En Los crímenes de Oxford, Álex de la Iglesia, un realizador sin temor ninguno al riesgo, ensayaba un ejercicio similar, con un acercamiento desde la lógica pura, fría e irrebatible de las matemáticas como punto de partida para la reflexión acerca de los cánones y la gramática de las novelas detectivescas, un mundo hermanado y compartido entre páginas de papel y fotogramas de celuloide.

              Por el contrario, lo que en la propuesta del impetuoso cineasta norteamericano fluía con la naturalidad y la irreverencia propia de una obra con aire a capricho personal, la cinta del director vasco, con las ambiciones propias de un primer paso de internacionalización –conocido reparto internacional, producción lujosa, presupuesto abultado-, queda rígida en su ampulosidad, demasiado estudiada. Muy matematizada y poco libre.

              Así, después de esos dos frutos de su particular visión tétrica de la cotidianeidad como son la genial La comunidad y la hilarante Crimen ferpecto, de la Iglesia se aproxima de nuevo al tópico del asesinato y el crimen perfecto por medio de un intrincado (y forzado) laberinto de medias verdades, secretos, mentiras y falsedades.

Sin embargo, Los crímenes de Oxford naufraga por parte de un guion demasiado dialéctico, excesivamente concentrado en explicar los pasos de la lógica y el azar, en vez de desarrollar con eficacia esa excusa de la trama clásica de investigación del crimen pasada por el tamiz de dos investigadores atípicos: el desengañado matemático de John Hurt, el joven arrogante Elijah Wood, con una relación similar a la de Holmes y Watson, a la de un maestro y su discípulo.

Demasiada palabrería que, si bien plantea de inicio una discusión interesante, acaba por aturullar y aburrir.

              Curiosamente, lo mejor de la película, esa despampanante y lúbrica Leonor Watling, apela a instintos primarios más que a las divagaciones lógicas.

 

Nota IMDB: 6,1.

Nota FilmAffinity: 5,7.

Nota del blog: 4.

A %d blogueros les gusta esto: